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análisis

Así está Mapfre, tanto por análisis técnico como por fundamentales

20/09/2019 - 

MADRID. Mapfre es una compañía aseguradora española, englobada en el sector financiero apartado de seguros, es la única del sector que cotiza en el Ibex 35. Además, la compañía se incluye en el índice sectorial BCN Comercio y Finanzas, el cual se encuentra en tendencia bajista desde julio de 2017. Es una compañía con una beta de 1,22, lo que significa que es un valor más agresivo que su índice de referencia y, por tanto, es más volátil que el mismo. La variación de la compañía desde hace un año, es de tan sólo un 2,05% en negativo, aunque entre medias, ha tenido fuertes subidas y bajadas.

Actualmente cotiza a un PER de 15,78 veces, lo que significa que las ganancias de la empresa para el accionista suponen una rentabilidad del 6,34%. El PER de la industria es de 12,09 veces, por lo que estaría sobrevalorada comparativamente. Las rentabilidades que consigue también son inferiores: la rentabilidad sobre la inversión (ROI) en el último año es del 6,33% frente al 11,47% de su industria y la rentabilidad sobre los activos (ROA) del 1,24% frente al 2,37% de su industria.

La empresa es una compañía que tiene una deuda equilibrada -representa el 70,66% de los fondos propios-, por lo que no es un nivel muy elevado. Los últimos resultados que ha publicado en el mes de julio han quedado por debajo de las expectativas, se esperaba un beneficio por acción (BPA) de 0,06 euros por acción frente a los 0,07 euros esperados.


El consenso de analistas marca un precio objetivo medio en el entorno de los 2,75 euros. Si hacemos un cálculo por descuentos de flujos de caja podríamos marcar un valor intrínseco en el entorno de los 3,30 euros, por lo que, en este sentido, la compañía podría estar infravalorada.

Técnicamente, la compañía se movió en un rango lateral bajista con mucha volatilidad entre julio de 2017 y abril de este año, que fue cuando rebasó la directriz bajista al alza. El inicio de 2019 ha sido muy positivo, con una revalorización del 25 por ciento desde los mínimos hasta el máximo.

Pérdida de la directriz bajista

El pasado 26 de julio perdió la directriz alcista de todo ese movimiento hasta caer a la zona de los 2,31 euros, nivel donde comenzó a rebotar. Si marcamos un retroceso de Fibonacci desde los máximos de julio hasta los mínimos de agosto, podemos ver que, el rebote ha llegado hasta el 61,8% de toda la caída, lo cual nos puede dar indicios de que el valor se puede ver envuelto en presión vendedora a corto plazo.

Un cierre a fin de día por debajo de los 2,40 euros aumentaría las probabilidades de mayores ventas y el objetivo de caída podría estar en el entorno de los 2,18 euros. De esta forma, niveles entre 2,40-2,35 euros podría ser una zona de stop en caso de estar dentro de la compañía. Una superación de los 2,57 euros tras un cierre diario podría llevar al precio hacia el entorno de los 2,70 euros.

Sergio Ávila (@sergioavila_IG) es analista de mercados de IG

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