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negociación botànic II

A vueltas con el nombre de la vicepresidencia de Podem

15/06/2019 - 

VALÈNCIA. Este viernes, un día después de que el socialista Ximo Puig fuera reelegido como presidente de la Generalitat Valenciana, PSPV, Compromís y Unides Podem-EUPV aún negociaban la "letra pequeña" de la arquitectura del Consell: cuántas secretarias autonómicas habrá por departamento, el número de direcciones generales o cuál será el diseño del mestizaje para las tres formaciones, entre otros aspectos. No en vano, el lunes debe publicarse el decreto de constitución del nuevo Gobierno con todas las áreas ya especificadas.  

Unas negociaciones para las que va acabándose el tiempo para cerrar un acuerdo y que, de momento, se encuentran encalladas en dos cuestiones: el nombre que tendrá la vicepresidencia segunda del Ejecutivo que ocupará Podem y que se dedicará a coordinar cuestiones de medio ambiente, y las direcciones generales que tendrá la Conselleria de Hacienda, donde Compromís pelea por hacerse con la de Sector Público o Presupuestos, en la pasada legislatura gobernadas por el PSPV. 

Respecto a la primera, conviene recordar que el 'naming' viene siendo un problema desde el pasado miércoles. Después de Puig, Mónica Oltra y Rubén Martínez Dalmau cerraran en el Palau de la Generalitat el reparto de competencias entre los tres partidos y, con ello, desbloquearan la negociación que se encontraba encallada por la pugna de las atribuciones de Medio Ambiente entre Compromís y Podem, la discrepancia entre ambas formaciones se extendió al nombre. 

Dalmau, Puig y Oltra en la sesión de investidura. Foto: KIKE TABERNER

Esto es, el lunes pasado Podem confirmó por la mañana que tendría una Conselleria de Vivienda y Cambio Climático (con atribuciones en Transición Energética), y por la tarde, la coalición valencianista se negó a que fuera así. No querían que cualquier competencia vinculada a la Conselleria de Medio Ambiente (gestionada por Compromís y que en esta legislatura mantienen) saliera de este departamento. Desde entonces, los morados batallaron por conservar, al menos, las facultades en energía que hacía apenas unas horas les habían concedido. No fue posible y finalmente el escollo se resolvió antes del pleno de investidura en una reunión entre los tres líderes en la que se le cedió a Podem liderar una comisión delegada sobre materias medioambientales o climáticas aunque no quedó concretado el nombre. 

Ese mismo día por la tarde, Compromís envió un documento del Pacte del Botànic II con sus colores y sin incluir en la vicepresidencia de Podem la coordinación de las áreas medioambientales, mientras que la formación morada mandó apenas una hora después el texto con otra tonalidad y con esa matización insertada. Un cruce casi infantil que evidenciaba hasta qué punto la lucha se libraba al centímetro y que este viernes no pudo tampoco resolverse. 

Por otra parte, según fuentes consultadas de distintas fuerzas políticas, continúa siendo un punto de fricción el reparto de áreas relacionadas con Hacienda y Universidades, donde la coalición valencianista pelea por alcanzar algunos puestos estratégicos de su interés que en la actualidad gestiona el PSPV. 

Ximo Puig y Mónica Oltra este jueves en el pleno de investidura. Foto: KIKE TABERNER

Dos secretarías autonómicas por conselleria

Uno de los puntos que parecen más avanzados hasta el momento respecto a la estructura del Ejecutivo en la negociación es el de las secretarías autonómicas. En la jornada de este viernes, hubo voces que propusieron que algunas carteras contaran con una secretaría autonómica y otras más amplias con tres. No obstante, tras no hallar consenso respecto a cuáles debían ser más dilatadas, la opción que cogía más fuerza a última hora de la tarde era que todos los departamentos del Gobierno valenciano contaran con dos de ellas. 

Por lo que respecta a las direcciones generales, el diseño por el que optan las tres formaciones es el que se aplicó en el mandato anterior: el denominado dos tercios-un tercio. Esto es, si la conselleria es del PSPV, dos tercios de las direcciones generales serían también de los socialistas y el otro tercio restante a dividir entre las otras formaciones que ostenten las secretarias autonómicas de citada conselleria. 

Tampoco cambiará el mestizaje en la Presidencia o vicepresidencia -ahora dos-, distinto al aplicado en el resto de áreas del Ejecutivo, ya que la inserción de los otros partidos que no ostentan el departamento fue mínima. 

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