Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Política de Cookies Aceptar

complicadas mayorías para pspv, compromís y unides podem

El Botànic II necesitará a la derecha para renovar el Síndic de Greuges, el Consell Audiovisual... 

2/06/2019 - 

VALÈNCIA. Las elecciones autonómicas del pasado 28 de abril dejaron un escenario favorable a la izquierda para volver a gobernar. Un Ejecutivo cuyo diseño y reparto de carteras comenzó a abordarse de manera efectiva entre PSPV, Compromís y Unides Podem-EUPV el pasado miércoles con la primera comisión negociadora del Botànic II. Hasta el momento, las distintas partes habían decidido dejar las negociaciones en punto muerto con la intención de iniciarlas una vez superadas las elecciones municipales del 26 de mayo. 

Con todo, una vez superada esta primera fase en la que quede definido el Consell, Les Corts Valencianes comenzarán a recuperar poco a poco la normalidad. Pero hasta entonces, la actividad de los partidos en la cámara se circunscribirá a la sesión de investidura del President de la Generalitat y su toma de posesión, la constitución de comisiones o la designación de los senadores territoriales. 

Unos procesos tras los cuales los tres partidos del Botànic II afrontarán una legislatura compleja parlamentariamente hablando, o al menos en lo que se refiere a la renovación de cargos de órganos estatutarios cuyos mandatos expiran en los próximos meses. 

Los 52 escaños obtenidos en las urnas por el bloque de izquierdas -PSPV (27), Compromís (17) y Unides Podem-EUPV (8)- no serán suficientes para llegar a los tres quintos requeridos, por ejemplo, para reformar la ley del Consell del Audiovisual o prorrogar -si se quisiera- el mandato de Empar Marco al frente de À Punt; menos aún para alcanzar los dos tercios necesarios para renovar el Síndic de Greuges cuyo mandato expirará en julio. 

Ximo Puig, Mónica Oltra y Toni Cantó. Foto: KIKE TABERNER

Si bien es cierto que en la pasada legislatura el Botànic tampoco sumaba tres quintos ni dos tercios de la cámara -60 y 66 escaños, respectivamente- porque apenas contaba con 55 diputados, también lo es que los cuatro diputados no adscritos ex de Ciudadanos facilitaron algunas reformas y el partido naranja se mostró menos hostil a la hora de llegar a consensos con el Botànic. Ahora, sin embargo, desde la izquierda entienden que los pactos podrían cuajar en mayor medida con los populares y que habrá que tener mucha cintura para poder cerrar acuerdos con el partido de Toni Cantó.

Síndic de Greuges

En marzo de 2009, el pleno de Les Corts eligió al exdiputado del PP José Cholbi como Síndic de Greuges con 84 votos a favor y 10 en blanco. Un nombramiento que revalidó cinco años y cuatro meses después y cuyo mandato expirará el próximo mes de julio. 

El candidato o candidata a ocupar este cargo deberá reunir, según fija la ley, dos terceras partes de los apoyos de la cámara; es decir, 66 diputados. Una mayoría alejada de los 52 escaños con los que cuenta el Botànic II que obligará a socialistas, valencianistas y morados a buscar un aspirante de consenso que sea apoyado por PP, Ciudadanos o ambos. 

Consell del Audiovisual

La ley del Consell del Audiovisual, el órgano que debe velar por que la información que se emita en À Punt sea imparcial y de calidad, fue aprobada en mayo de 2018 con el apoyo de PSPV (23), Compromís (19), Podem (13), Ciudadanos (9) y los no adscritos (4). La norma requería de tres quintas partes de la cámara para salir adelante.  

Ahora bien, al minuto de aprobarla, los partidos del Botànic se comprometieron a modificarla para cambiar la fórmula de elección de los consejeros de este órgano. Los morados querían que los siete que lo integran fueran elegidos por Les Corts, mientras que la ley que se acababa de aprobar dejaba en manos del Consell el nombramiento de dos de ellos y la designación del presidente del mismo.  

La reforma fue llevada a un pleno del Parlamento el pasado mes de julio, tres meses después, y la ausencia de diputados del propio Botànic impidió que se modificara la norma. En cuanto vuelva a retomarse con normalidad la actividad parlamentaria la modificación volverá a plantearse, y necesitará de nuevo tres quintos para aprobar los cambios propuestos ahora por Unides Podem. 

Rubén Martínez Dalmau (Unides Podem). Foto: KIKE TABERNER

Si bien el Botànic podría no hallar demasiadas dificultades para superar esta fase -ya que Ciudadanos ya votó a favor de esta reforma en su día y supone dar mayor autoridad al Parlamento-, las negociaciones con los naranjas sí serán más complejas de cara a la elección de los siete consejeros que deban formar el órgano y el presidente del mismo. No en vano, conviene recordar cuánto le costó al Botànic sumar el apoyo de Cs para el candidato a la presidencia de la Corporació Valenciana de Mitjans de Comunicació, Enrique Soriano, tras la polémica que estalló anteriormente con Josep López.  

Consejo Rector y Empar Marco

Más adelante, el próximo mes de noviembre deberán renovarse a los consejeros de la CVMC Mar Iglesias, Vicente Cutanda, Rafa Xambó y Marc Pallarés. Según la ley que dio vida a la nueva radiotelevisión valenciana, el Consejo Rector del ente debe cambiarse parcialmente cada tres años, y el órgano se compuso en octubre de 2016. 

Los cuatro vocales a renovar del Consejo Rector resultaron electos en un sorteo celebrado el pasado 3 de mayo, por lo que los partidos que los propusieron con representación en Les Corts tendrían que volver a elevar otros aspirantes o, en su defecto, a los mismos y conseguir la mayoría requerida. 

De los afectados, Xambó e Iglesias fueron propuestos por Compromís; Cutanda por el PP; y Pallarés por el PSPV. Se da la circunstancia de que este último solo llevará un año en el cargo, ya que fue nombrado el pasado mes de noviembre tras la dimisión de Vicente Vergara.   

Una renovación que podría tramitarse sin bloqueos, ya que uno de los cuatro candidatos a renovar es el consejero vocal nombrado por los populares. En este sentido, los socialistas y valencianistas consideran que sus nuevos representantes en el Consejo Rector de À Punt podrían sumar la mayoría requerida de tres quintos en el Parlamento con el apoyo del PP si ellos hicieran lo mismo con su candidato. 

Ahora bien, donde no existe un escenario claro es en la renovación de la dirección general. El mandato de Empar Marco terminará en marzo de 2020, tres años después de haber sido nombrada en el cargo, y no está asegurada su continuidad. Si bien es cierto que su renovación como directora general es algo que vota el Consejo Rector de la CVMC, su candidatura deberá ser ratificada por Les Corts Valencianes. 

De momento, ni PP ni Ciudadanos están satisfechos con el rumbo que, dicen, ha tomado la nueva radiotelevisión valenciana. Además, en las últimas semanas las críticas a la directora no han procedido únicamente del bloque de derechas. En las filas del Botànic, especialmente desde el PSPV, no están contentos con la labor que ha desarrollado en estos dos años. 

Noticias relacionadas

next