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opinión

El fondo europeo impulsado por el eje franco-alemán es un gran avance

El economista espera que tenga suficiente impulso para que los llamados 'cuatro frugales', es decir, Países Bajos, Austria, Dinamarca y Suecia, no lo bloqueen

20/05/2020 - 

MADRID. El anuncio conjunto de Angela Merkel y Emmanuel Macron de subvenciones presupuestarias por valor de 500.000 millones de euros, financiadas a través de préstamos comunes, representa un progreso muy significativo. Frente a una crisis de esta magnitud, la Unión Europea (UE) podría diseñar una respuesta fiscal común financiada por la deuda de la emisión de un activo seguro en euros elegible tanto para el Programa de Compras del Sector Público (PSPP) como para el Programa de Compras de Emergencia en caso de Pandemia (PEPP) del Banco Central Europeo (BCE).

Esas compras no serían controvertidas desde el punto de vista jurídico. No estarían sujetas a la distribución de pérdidas, es decir, el BCE compraría "en su propio libro", con un límite de emisión del 50% por programa. Además, la deuda de la UE no se contabilizaría como deuda de un estado miembro. En su lugar, esto sería considerado como deuda pura de la UE, hoy calificada como 'AAA', e implícitamente respaldada por futuras contribuciones de los estados miembros.

Hasta hace pocos días, esto era un tabú. Esta propuesta de emisión conjunta de 500.000 millones de euros de deuda de la UE a través de un fondo de recuperación equivale al 4% del Producto Interior Bruto de la región. La asignación de los fondos (es decir, la clave del gasto) estará en función de la gravedad del shock pandémico. Hasta ahora, ha habido una estrecha relación entre el choque de la salud pública, la gravedad de los cierres y el choque del PIB.


Por lo tanto, Italia podría ser un receptor neto, hasta el equivalente al 2% de su PIB. Alemania ha tenido menos casos de Covid-19 y ha experimentado una menor contracción del PIB en el primer trimestre. Por consiguiente, el país debería recibir mucho menos y convertirse en un contribuyente importante. Esta es, por lo tanto, una oferta bastante generosa de Alemania.

Si todavía fuera miembro de la UE, la Covid-19 habría convertido al Reino Unido en un beneficiario neto de los préstamos comunes, al menos durante algunos años. Por supuesto, tras el Brexit, no puede beneficiarse del programa.

Tribunal Constitucional alemán

Por otra parte, el Tribunal Constitucional de Alemania no puede impugnar esta iniciativa. Este programa entra en el marco de la política fiscal de la UE y, por lo tanto, si se aprueba, los tribunales no pueden detener el plan, especialmente si el Parlamento alemán le da su respaldo.

En general, este programa es un gran avance. Esperemos que tenga suficiente impulso para que los llamados 'cuatro frugales', es decir, Países Bajos, Austria, Dinamarca y Suecia, no lo bloqueen. La clave también estará obviamente en los detalles, especialmente en la cuestión de cómo asignar los fondos. Por ahora, estamos esperando más detalles sobre el acuerdo, pero potencialmente esto representa un gran paso adelante para Europa.

Samy Chaar es economista jefe de Lombard Odier

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