la constructora presidida por manuel manrique se hunde en bolsa

El mercado castiga con dureza a Sacyr por sus bonos convertibles

11/04/2019 - 

VALÈNCIA. Sacyr vivió ayer en bolsa su peor jornada desde la del pasado 13 de diciembre se desplomara a doble dígito. Entonces el motivo no fue otro que la resolución de la Cámara de Comercial Internacional de Miami fallando en contra de la cotizada presidida por Manuel Manrique para que devuelva a Panamá 350 millones de euros por los anticipos que cobró para construir la ampliación del Canal de Panamá.

En aquella sesión se intercambiaron de manos 10,92 millones de acciones, que fueron superados ayer por los 12,62 millones de títulos en un día que ya se torció antes de abrir la sesión de bolsa. A las 8:07 de la mañana, la CNMV recogía un hecho relevante de Sacyr donde informaba sobre el inicio de colocación de una emisión de bonos convertibles en acciones por importe de 150 millones de euros ampliable hasta 175 millones de euros y con vencimiento 5 años. Una emisión para afrontar el vencimiento de una colocada en 2014, que cerró por la tarde de ayer miércoles.

Y el mercado estaba esperando la apertura con el palo en la mano, que se tradujo en una caída de más del 7% nada más iniciarse la sesión. Al final Sacyr cerró en los 2,10 euros, es decir, mínimos del día y con presión vendedora. De hecho la negociación de ayer se multiplicó por más de ocho veces respecto a los algo menos de 1,5 millones de títulos de su media diaria anual, según los datos de Infobolsa.

Pero pese al duro correctivo de ayer -que fue el mayor de todo el Mercado Continuo-, Sacyr se revaloriza en lo que va de año casi un 24%, lo que se traduce en una capitalización de 1.194 millones de euros. Todo ello mientras en su accionariado están dos huesos duros de roer en forma de bajistas -y viejos conocidos de la bolsa española- como son Oceanwood Capital Management, que controla un 1,28% según lo constató ayer este diario de la base de datos pública del organismo supervisor; y el perenne Marshall Wace, con el 0,91%.

Con la nueva emisión, la compañía sustituirá esta deuda titulizada, alargará su vencimiento y rebajará su coste. Los nuevos títulos se colocaron finalmente a un tipo de interés del 3,75%, el mayor del rango previsto, pero por debajo del 4% que devenga la emisión actual. No obstante, del saldo de 250 millones que queda vivo de la emisión convertible de 300 millones que la compañía lanzó en abril de 2014 y que vence ahora, sólo han aceptado la oferta de recompra de Sacyr títulos por 82,2 millones, el 32,9% del total. El resto se pagarán a su vencimiento.


En cuanto a la emisión, Sacyr, que recurre así de nuevo al mercado de capitales para afrontar el vencimiento de estos bonos, indicó en un comunicado que recibió peticiones de títulos que doblaban varias veces la oferta. Según asegura, ha recibido órdenes de 63 inversores de trece países distintos. La operación se dirigió a inversores cualificados y estuvo coordinada por Deutsche Bank y JP Morgan, con la participación de Banco Santander.

La nueva emisión de Sacyr llega unos días después de levantar fondos para, entre otros fines, reducir deuda corporativa con la venta del 49% de las concesiones que tiene en explotación en Chile. A la conclusión de 2018, el grupo presentaba un pasivo de 4.045 millones de euros, un 18% superior al del año anterior. El aumento derivó fundamentalmente del préstamo que firmó en para afrontar la devolución de los 225 millones que en su día recibió de Panamá como anticipos para construir la ampliación del Canal.

Ganando contratos

Sacyr afronta el vencimiento de los bonos que lanzó en 2014 y sigue trabajando para acotar la deuda; mientras al cierre del pasado año dio por concluida la primera fase de su plan estratégico, centrada precisamente en la reducción de deuda y el reforzamiento de la internacionalización.

Mientras tanto, el grupo centrará la segunda parte de su 'hoja de ruta' a 2020 en reforzar su perfil como grupo de concesiones, negocio que actualmente figura como primera fuente de beneficio bruto de explotación (Ebitda) del grupo. Todo ello mientras sigue ganando contratos como los últimos anunciados como la construcción en Bolivia la planta geotérmica a mayor latitud del mundo; ser uno de los ganadores del quinto paquete de reconstrucción de carreteras del Ministerio de Transporte y Comunicaciones de Perú; o, por citar otro, la unión de las dos terminales del Aeropuerto de Tenerife Sur.

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