COMUNICA SU SALIDA VOLUNTARIA A MITAD DE SU MANDATO DE SEIS AÑOS

Enrique Soriano dejará la presidencia de À Punt tras pactarlo con Puig

21/11/2019 - 

VALÈNCIA. Las turbulencias en À Punt no cesan. A punto de iniciarse el proceso de selección para renovar la Dirección General, los partidos que forman el Consell, con la aquiescencia de algún partido de la oposición, van a tener que buscar un nuevo presidente o presidenta de la Corporació Valenciana de Mitjans de Comunicació (CVMC).

El actual presidente, Enrique Soriano, trasladó hace unos días al president de la Generalitat, Ximo Puig, su intención de dejar el cargo que ocupa. Una propósito que, según confirman fuentes del Palau, el máximo responsable de la radiotelevisión valenciana ya había trasladado al jefe del Consell de manera informal el pasado verano. Soriano, elegido en octubre de 2016, está en el ecuador de su mandato de seis años. 

La decisión, según han acordado Presidencia de la Generalitat y el propio Soriano, se hará efectiva cuando los grupos del Botànic II -PSPV, Compromís y Unides Podem- encuentren un relevo. La idea es que sea antes de final de año, aunque Soriano esperará hasta que los partidos del bloque de izquierdas pacten un nombre que permita sustituirle al frente de la Corporació y reúna el consenso necesario como para que al menos algún partido del bloque de derechas le apoye. Son necesarios 66 votos y el Botànic cuenta con 52. 

Si el cambio se produce antes de marzo, Soriano, que volverá a su puesto de letrado en Les Corts, no presidirá la resolución del concurso para renovar a la directora general, Empar Marco, elegida en 2017 y cuyo mandato expira el próximo 8 de marzo. Este mismo miércoles, de hecho, el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) publicaba las bases de esta convocatoria después de que el Consejo Rector de À Punt acometiera cambios significativos sobre el anterior prueba de la que resultó electa la actual directora. 

Cumplida la puesta en marcha

El deseo de Soriano de apartarse de la presidencia de la CVMC viene motivado, por un lado, porque considera cumplida la misión que se le encomendó de poner en marcha la nueva televisión pública, y, por otro, por el cansancio debido a los numerosos conflictos a los que se ha tenido que enfrentar el órgano que preside en el último año. 

Los desequilibrios contables, las disfunciones que ha generado en el presupuesto de la Corporació la doble estructura que tiene la televisión pública, las bajas audiencias cosechadas desde que comenzó a emitir -en las pasadas elecciones apenas llegó al 1,7% de share-, e incluso los procesos judiciales en los que se han visto implicado por querellas impuestas por el PP, son algunos de los bretes a los que se ha tenido que enfrentar y por los que se ha puesto en tela de juicio tanto su gestión como, especialmente, la de Marco en el último año. 

Conviene señalar que la renovación de Soriano no estaba prevista que se produjera, al menos, hasta dentro de tres años. La ley del Servicio Público de Radiodifusión y Televisión del Ámbito Autonómico establece que el mandato de la presidencia del Consejo Rector, a quien corresponde también las funciones de la presidencia de la Corporación, es de seis años. 

Enrique Soriano tomó del cargo el 20 de octubre de 2016 tras reunir el consenso de todo el Parlamento valenciano, por lo que hasta 2022 no se esperaba su permuta. PP, Ciudadanos, Podemos, PSPV y Compromís votaron a favor de su candidatura para que se convirtiera en el presidente de la CVMC -uno de los proyectos estrella del Botánico de la pasada legislatura- y, por tanto, asumiera la ardua tarea de reabrir la radiotelevisión valenciana que el 29 de noviembre de 2013 se fue a negro.

Candidato de consenso

Con este escenario, cabe apuntar que la búsqueda de una persona de consenso para este puesto no fue nada sencilla. De hecho, fue motivo de polémica porque en un principio PSPV, Compromís y Podemos propusieron -a instancias de los primeros- al resto de grupos de la Cámara que Josep López ocupara este puesto. El visto bueno por parte de Ciudadanos o del PP era necesario, dada la amplia mayoría requerida -dos tercios del Parlamento, 66 votos que el Botànic no sumaba entonces porque apenas alcanzaba los 54 escaños- para que su nombramiento saliera adelante. 

Ciudadanos, entonces liderado por Alexis Marí, estaban dispuestos a votar a favor de López. Sin embargo, días después se destaparon las relaciones familiares de la mujer del candidato con dirigentes del PSPV. Un embrollo que terminó dinamitando el consenso y bloqueó la designación de un nuevo aspirante a la Presidencia de la Corporació y, por ende, del Consejo Rector hasta cuatro meses después. 

Cambio parcial del Consejo Rector y la dirección

Así, la radiotelevisión valenciana deberá renovar prácticamente a la totalidad de sus responsables, desde Soriano, hasta Marco, pasando por casi la mitad del Consejo Rector. De hecho, Les Corts Valencianes iniciaron esta misma semana la renovación parcial del Consejo. Un trámite que tenían pendiente desde el pasado 3 de noviembre, ya que cuatro de sus consejeros están en funciones desde entonces. Esto es porque la ley que dio vida a la CVMC fija en su artículo 14.6 que a los tres años de su nombramiento, el órgano debe "renovar parcialmente cada tres años, cinco y cuatro consejeros o consejeras, simultaneándose esta última renovación con la de la Presidencia". 

Un proceso que los grupos parlamentarios pusieron en marcha el viernes pasado. Compromís propuso a la economista Rosa Yagüe en sustitución de su consejero Rafa Xambó, mientras que PSPV y el PPCV, que también tenían pendiente renovar o ratificar a sus representantes, mantuvieron a Marc Pallarés y Vicente Cutanda, respectivamente. La cuarta consejera en funciones, Mar Iglesias, deberá ser sustituida o refrendada en el cargo por el Consejo del Audiovisual, órgano todavía por constituir, por lo que hasta ese momento se mantendrá como interina. 

Después de los cambios en el Consejo, llegará el turno de la dirección general. A priori no existe unanimidad entre los consejeros para que Marco revalide el cargo. Sin embargo, no son pocos los que ponen de relieve la dificultad para reemplazarla en este puesto, ya que la situación actual no es la misma que en 2017. Hace dos años los aspirantes se presentaban a dirigir un proyecto "en blanco", nuevo, y no debían "enfrentarse" a nadie que se hallara en funciones, mientras que ahora lo harían para desbancar a la actual dirección. Los datos de audiencia o la falta de ingresos por publicidad tampoco son un aliciente para cualquier potencial sustituto. 

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