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La cesión de una sola dirección general a Podem bloquea ahora las negociaciones del Botànic II

28/06/2019 - 

VALÈNCIA. Los partidos que integran el Botànic II volvieron a reunirse este jueves para tratar de consensuar las direcciones generales que tendrá el nuevo Gobierno valenciano. Un acuerdo que, sin embargo, no pudo llegar a cerrarse por un motivo principal: cuántos puestos le corresponden a Podemos en este tercer escalón del Consell.  

Los representantes de PSPV, Compromís y Unides Podem-EUPV retomaron las negociaciones en torno a las 10.30 de la mañana. Algunos se aventuraban en asegurar que antes de la hora de comer estaría claro el diseño de direcciones generales y el reparto de las mismas entre las tres fuerzas. El número estaba prácticamente acordado: un total de 58 exceptuando las que se crearan en Presidencia y Vicepresidencia de la Generalitat, con lo que podrían superarse holgadamente las 70 direcciones generales e incluso llegar a las 80. 

Sin embargo, pronto llegó el primer punto de disensión. El partido que lidera Antonio Estañ propuso que las agencias que acordaron en reuniones anteriores que gestionarían los morados -la Agencia de Cambio Climático (ubicada en Presidencia en la pasada legislatura pero que no llegó a crearse a pesar de que se le dotó de presupuesto para ello) y la Agencia Valenciana de Energía (EVAN, dependiente de la Conselleria de Economía que dirige Rafa Climent)- pasaran a integrarse en la vicepresidencia segunda y Conselleria de Vivienda y Arquitectura Bioclimática que dirige Rubén Martínez Dalmau

En este sentido, los morados plantearon la necesidad de constituir una estructura dentro de su propio departamento de la misma manera que los socialistas lo estaban haciendo en Presidencia y la coalición valencianista en la vicepresidencia de Mónica Oltra. La idea, no obstante, no encontró acogida en ninguno de sus socios; especialmente en Compromís. 

PSPV y la coalición integrada por Bloc, Iniciativa, y VerdsEquo advirtieron que ese debate ya se había superado hacía dos semanas con el reparto de las consellerias entre las tres formaciones y las competencias que tendrían cada una de ellas. Una división que se resolvió con que las atribuciones en Medio Ambiente, Cambio Climático y Energía estarían bajo el paraguas de consellerias gobernadas por la coalición valencianista -la de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica de Mireia Mollà y, por otra parte, la de Economía de Climent-, pero en las que Podemos gestionaría las citadas agencias para dar cabida al mestizaje. 

Con todo, el ofrecimiento de este jueves de Podem no prosperó y después de una pausa a media tarde terminaron cesando en su empeño. Sin embargo, al retomar la reunión las conversaciones volvieron a encallarse en otro punto que no logró salvarse con el transcurso de la tarde y entrada la noche: el número de direcciones generales que ostentará Podemos en este Botànic II. 

Partiendo de la premisa de que habrá 58 puestos de este tipo -fuera de los departamentos de Puig y Oltra- a Podemos le corresponderían un total de 8,7 de ellas. Una cantidad que desde la coalición integrada por Podemos y Esquerra Unida calculan teniendo en cuenta que representan el 15% del Consell.

En este sentido, desde la coalición liderada por Rubén Martínez Dalmau entendían que les tocaría, por tanto, nueve direcciones generales dado que en las negociaciones de las secretarías autonómicas que cerraron la semana pasada les correspondían 3,6 y finalmente ocuparon tres plazas, y no cuatro. Un redondeo a la baja que se les garantizó, aseguran los morados, que se compensaría de alguna manera en el tercer escalón. 

No obstante, la coalición valencianista se negaba en la reunión de este jueves a que Unides Podem tuviera nueve direcciones generales en lugar de ocho. Esto es, después de casi doce horas de reunión, la lucha se centraba tan sólo en una dirección general de entre casi una sesentena. Un reflejo de que la lucha por los equilibrios y las competencias se libraba al milímetro. Tanto, que este viernes no habrá decreto de creación de direcciones generales y, por tanto, la estructura del Consell seguirá estando incompleta. 

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