se deja en el parqué un 25% en las últimas 15 sesiones

Tubacex trata de enderezar el rumbo bursátil de la mano del megafondo soberano noruego

3/11/2020 - 

VALÈNCIA. Tubacex (TUB) se quitó este lunes la etiqueta de 'penny stock' en bolsa, al volver a superar la barrera del euro. Y lo hizo con fuerza tras dispararse un 6,32% en lo que fue la cuarta mayor subida de las 130 cotizadas del Mercado Continuo. Solo por delante se situaron Amrest Holdings (+10,34%), ACS (+7,99%) y Deoleo (+7,50%). Pese a todo, la histórica cotizada vasca es la sexta más castigada de la bolsa española en lo que va de ejercicio, al dejarse en el camino un 64,31%. IAG (-77,69%), Banco Sabadell (-72,58%), Técnicas Reunidas (-71,01%), Amrest Holdings (-68%) y Quabit Inmobiliaria (-67,42%).

El líder mundial en la fabricación de tubos de aceros inoxidables se ha dejado prácticamente una parte de su capitalización en las últimas quince sesiones, al pasar de los 1,342 euros del cierre del pasado 12 de octubre a los 1,01 euros de este lunes, tal y como se refleja en el gráfico de Investing

Mientras tanto, Norges Bank, el brazo inversor del megafondo soberano noruego con más de un billón de euros -casi el PIB de España-, ha elevado su participación en el capital de TUB. Lo ha hecho al pasar del 2,993% hasta el 3,116% a fecha 27 de octubre, según lo comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CMMV) este lunes, por aquello de haber franqueado el umbral del 3%. Para ello, ha reducido los derechos en acciones hasta el 1,629% y ha incrementado los derechos a través de instrumentos financieros hasta el 1,487%.


De esta forma, el Government Pension Fund of Norway -GPF como se le conoce por sus siglas- se posiciona como el quinto accionista por número de acciones, con 132.978.782 títulos de la compañía dirigida por Jesús Esmorís; que por otro lado no tiene en su capital bajistas con nombre y apellidos, al no igualar o superar el 0,5% como lo constató Valencia Plaza de la base de datos del organismo supervisor.

La histórica cotizada vasca, que sigue negociando con los sindicatos el ERTE provocado por la crisis pandémica rendirá cuentas al mercado la semana que viene. Se trata de los resultados correspondientes a los nueve primeros meses del año después de cerrar la primera parte del ejercicio en curso con unas pérdidas de 8,3 millones. Unos 'números rojos' que contrastan con los cinco millones de euros de beneficio cosechados en los seis primeros meses de 2019. Además, tal y como publicó este diario a finales de junio pasado, TUB lanzó un un 'profit warning', es decir, una revisión a la baja de sus previsiones anteriores.

Malas perspectivas para este año

Álvaro Videgain y Jesús Esmorís, presidente y consejero delegado respectivamente, advirtieron a los accionistas en la junta telemática que prevén que Tubacex acabe en 'números rojos' este año y, además, con unas ventas que serán "mucho más bajas" de los cerca de 800 millones previstos inicialmente debido al coronavirus. Además, el CEO adelantó que lo que viene en el futuro "no va a ser mejor" y, en el segundo trimestre, los meses de abril y mayo han estado "muy afectados" y la cartera de pedidos es "muy baja".

El 'número dos' de la cotizada vasca recordó que "somos gente que jugamos al largo plazo, no solamente al corto, y todo el sector ha anunciado unas reestructuraciones brutales, nosotros lo vamos a hacer lo mejor posible, pero no vamos a dejar de tener que hacerlo, eso está claro", añadió. El objetivo, según explicó entonces, es concentrarse en "caja, caja y caja" y se ha trabajado para lograr un mantenimiento de la liquidez. Esmorís incidió que financieramente están "sólidos, bien posicionados", con un nivel de liquidez "alto". "A corto plazo, podemos asegurar que no vamos a tener ningún peligro", apuntó.

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