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el proyecto incluye la peatonalización de varias calles

Almassora adjudica la reforma de la Vila por 441.000 euros a Grupo Ravi 

30/12/2019 - 

CASTELLÓ. El Ayuntamiento de Almassora ha adjudicado este lunes las obras de peatonalización de la calle San Joaquín y la plaza de la Iglesia por 441.940,52 euros a la mercantil Grupo Ravi. La actuación en la Vila está cofinanciada por el consistorio y la Unión Europea, a través de los fondos Feder, al 50%. La localidad cierra así el ejercicio 2019 con la tramitación de una de las inversiones más potentes de la legislatura y que marcará el nuevo presupuesto desde comienzos de 2020.

La empresa ha resultado ganadora del concurso público de licitación después de que la primera mercantil propuesta incumpliera el procedimiento. Por tanto Ravi, que ha reducido en 45.852,55 euros el precio por el que salió la obra a concurso, tendrá un plazo máximo de cuatro meses y medio para ejecutar las obras tras la firma del contrato y la formalización de los documentos, según informa el consistorio en un comunicado.

El concejal de Hacienda, Santiago Agustí, ha recordado que las obras de la Vila coparán 220.000 euros de los 1,1 millones de euros que aportará la Unión Europea al desarrollo urbanístico de Almassora en 2020, mientras que el 50% restante será financiado con recursos propios. “Es una de las inversiones más cuantiosas del nuevo ejercicio, solo por detrás de la construcción de los colegios Embajador Beltrán y Santa Quitèria y la última fase de las obras de la calle San Jaime”, tal como ha informado Agustí.

Esta actuación en un trabajo delicado que afectará a una superficie de 2.289,30 metros cuadrados en 2020. Este espacio eliminará los peldaños actuales y dejará la vía pública a una única altura.

El nuevo pavimento cuenta con el visto bueno de la Conselleria de Patrimonio, que solicitó un cambio en los materiales elegidos en un primer momento con el objetivo de lograr la uniformidad del distrito con esta reforma. Además de garantizar la accesibilidad universal, las obras dotarán de iluminación especial a la plaza de la Iglesia, junto a la fachada de la Natividad, para resaltarla respecto a la calle San Joaquín.

Además, la plaza sumará dos zonas verdes con bancos y arbolado y la zona quedará cerrada al tráfico rodado únicamente para residentes, de forma que la movilidad de peatones prevalezca sobre la circulación. La entrada al recinto lucirá el nombre La Vila en el solado y un código de pavimentado destacará datos como los edificios catalogados, los dotacionales y aquellos con interés arqueológico.

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