CASTELLÓ. Burriana refuerza su posición histórica como epicentro de la citricultura valenciana con la inauguración del Centro de Interpretación Citrícola de Naturem, un proyecto impulsado por la Cooperativa Agrícola Sant Josep de Burriana bajo el paraguas de su marca comercial Naturem y que nace con vocación de referente no sólo en la Comunitat Valenciana, sino también a escala estatal. La iniciativa ha contado con la colaboración de la Conselleria de Agricultura y del Ayuntamiento de Burriana y se enmarca en los actos conmemorativos del 120º aniversario de la cooperativa en 2025.
El centro se ubica en les Alqueries de Ferrer, también conocidas como les Alqueries de la Sagrada Familia, uno de los espacios rurales más emblemáticos del término municipal de Burriana. Allí, la cooperativa ha adquirido y rehabilitado una antigua alquería que se encontraba en un avanzado estado de deterioro, junto a una finca anexa de diez hanegadas. Tras un intenso proceso de restauración, el enclave se ha transformado en un espacio divulgativo único dedicado a la citricultura, tanto por su enfoque integral como por la dimensión del proyecto.
La actuación ha contado con una subvención de 100.000 euros de la Conselleria de Agricultura. Durante el acto inaugural, el director de la Cooperativa Agrícola Sant Josep de Burriana-Naturem, Juanvi Moros, ha subrayado el esfuerzo que ha supuesto sacar adelante el proyecto y ha remarcado la ambición con la que nace el centro. “Queremos que sea un centro de referencia en la Comunitat Valenciana y, por qué no, también en España e incluso en Europa, donde Burriana durante muchos años fue conocida y reconocida por su sector citrícola”, ha señalado.
Moros ha explicado que el objetivo es que el centro sea “la casa de todos” y un lugar de encuentro abierto al conjunto del sector y de la sociedad. “Queremos que escolares, estudiantes, turistas y profesionales puedan conocer mejor la tradición citrícola de Burriana, pero también que sea un espacio para la realización de eventos y encuentros del sector”, ha indicado. En este sentido, ha avanzado que La Unió Llauradora celebrará el próximo día 20 una sectorial de cítricos en estas instalaciones y que este mismo sábado tendrá lugar la primera visita guiada, organizada a través del Ayuntamiento de Burriana.
El director de Naturem ha destacado además el valor del entorno en el que se integra el centro, “un espacio donde se puede disfrutar de la vida rural”, y ha definido el proyecto como un punto de conexión entre la vida rural, la ciencia, la historia y la tradición de Burriana. Asimismo, ha agradecido la colaboración de la Conselleria de Agricultura, en especial del conseller Miguel Barrachina y del secretario autonómico Vicente Tejedo, así como el apoyo del Ayuntamiento.
Por su parte, el presidente de la Cooperativa Agrícola Sant Josep de Burriana-Naturem, José Montoliu, ha puesto el acento en el arraigo histórico y social de la citricultura en el territorio. “Nuestra tierra y nuestro paisaje no se entienden sin los cítricos. Durante más de un siglo, generaciones enteras hemos trabajado estas tierras, hemos superado crisis y hemos construido, con mucho esfuerzo, un sector que ha situado a Burriana, a la Plana y a la Comunitat en un lugar especial en el mapa citrícola”, ha afirmado.
Montoliu ha destacado que el centro supone una innovación para el sector, no solo por su carácter divulgativo, sino por la visión integral desde la que aborda la citricultura, "uniendo historia, cultura, patrimonio y agricultura". “Desde Naturem hemos querido asumir el compromiso de defender la citricultura no solo desde el punto de vista productivo, sino también por su valor social, cultural y patrimonial”, ha señalado, subrayando que el centro está abierto tanto a la ciudadanía como al turismo que busca experiencias vinculadas al territorio y al origen de los alimentos. El presidente de la cooperativa ha agradecido igualmente el respaldo institucional y la colaboración de todas las personas y entidades implicadas en el proyecto.

El alcalde de Burriana, Jorge Monferrer, ha calificado la jornada de “día histórico” para la ciudad. “Hoy abrimos las puertas de un espacio que hace justicia a nuestro pasado y asegura nuestro futuro”, ha señalado el primer edil, quien ha recalcado que el centro “no es solo un museo, sino el reconocimiento al trabajo duro de generaciones de burrianenses que hicieron de la naranja nuestro motor de vida”. Monferrer ha invitado a la ciudadanía y a los visitantes a conocer “un lugar donde nuestro patrimonio rural vuelve a brillar” y ha defendido que Burriana “sigue siendo la cuna y el orgullo de la mejor citricultura”.
El alcalde ha aprovechado el acto para comprometerse a seguir trabajando en la reapertura del Museu de la Taronja, subrayando que el nuevo centro de interpretación es el "complemento perfecto" para este espacio, y ha solicitado la colaboración de las administraciones presentes —Conselleria, Diputación y Subdelegación del Gobierno— para avanzar en este objetivo.
El diputado provincial de Cultura, Alejandro Clausell, también ha mostrado el apoyo de la institución a este proyecto, que dignifica y reconoce un sector económico "sin el cual no se entendería Burriana". La subdelegada del Gobierno en Castellón, Antonia García Valls, ha incidido en la dimensión de futuro de la iniciativa. “La citricultura no es una postal del pasado, sino una parte esencial de lo que somos y de lo que queremos seguir siendo”, ha afirmado y ha destacado que "la memoria solo tiene sentido cuando sirve para inspirar nuevas oportunidades", en línea con la apuesta de Naturem por diversificar, innovar y generar valor.
Durante la inauguración, el conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha defendido la compra de productos de la Comunitat Valenciana y del conjunto de España, tanto por su calidad como por el papel que desempeñan en el cuidado del territorio. Barrachina ha puesto en valor el cooperativismo agrario, que “demuestra su fuerza como motor social y cultural con proyectos que dan futuro al territorio”, y ha destacado el papel de las cooperativas en la actividad económica, el arraigo poblacional y la identidad del medio rural.
El conseller ha animado a la ciudadanía a revisar el etiquetado de origen de los productos y a apostar por alimentos cultivados o elaborados en la Comunitat Valenciana. “Consumir nuestros productos no es una cuestión ideológica, sino una decisión basada en el sentido común”, ha afirmado, destacando sus efectos positivos sobre el medio ambiente, el paisaje agrario y la economía local. En este contexto, ha explicado que los cultivos valencianos actúan como sumideros de CO₂ y contribuyen a la absorción de emisiones contaminantes, un beneficio que se pierde cuando los productos proceden de otros territorios.
Barrachina ha añadido que la agricultura de proximidad cumple también una función clave en la gestión del agua, al favorecer la infiltración y absorción de la lluvia y ayudar a regular las escorrentías, especialmente en episodios de precipitaciones intensas. Este mensaje lo ha extendido al interior de la Comunitat Valenciana, donde cultivos tradicionales como el almendro, el olivo o la trufa negra, junto con la ganadería extensiva, desempeñan un papel fundamental en la conservación del paisaje rural y en la prevención de incendios forestales.
El acto inaugural ha incluido la entrega de reconocimientos a personas y entidades que han colaborado en el desarrollo del proyecto, entre ellas el periodista local Guillem Ríos, que ha participado en la elaboración de los 22 paneles explicativos del centro, así como a los representantes de la Asociación de les Alqueries de Ferrer, Juanma Guinot y Pepe Moreno.

El Centro de Interpretación Citrícola Naturem se asienta sobre una alquería rehabilitada de dos plantas dedicadas a la divulgación. En la planta baja, los visitantes pueden recorrer una exposición permanente sobre la tradición agrícola local, con herramientas tradicionales y material audiovisual, mientras que la planta superior está concebida como un espacio para talleres, encuentros técnicos y actividades formativas. A través de los paneles explicativos, el visitante puede recorrer la historia agrícola de Burriana, desde la primera gran finca de naranjos de Mascarós, en 1822, pasando por el pionero de la mandarina, José Polo de Bernabé, o la historia de la clemenules, nacida a partir de una mutación de las clementinas que trajo desde Orán hasta Burriana José González Melo.
El complejo se completa con diez hanegadas de plantación con distintas variedades de cítricos y una zona de paelleros destinada a actividades gastronómicas vinculadas a la cultura valenciana. Con una clara vocación de utilidad pública y servicio a la comarca, el centro está preparado para acoger visitas escolares, turísticas y profesionales, consolidándose como un nuevo punto de referencia para entender la citricultura desde una perspectiva histórica, productiva, cultural y de futuro en la capital de la Plana Baixa.
________
BOLETÍN PLAZA AGRO.
La actualidad del sector agroalimentario de Castellón, enviada directamente a tu correo para no depender de redes ni buscadores. Suscríbete gratis al boletín aquí.