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El Consell alza la voz en Europa para defender a los cítricos y el sector agroalimentario: exige reciprocidad a las importaciones

El conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, reclama cláusulas espejo efectivas, más controles en frontera y trazabilidad para garantizar que los productos importados cumplan las mismas exigencias que el campo europeo

  • El conseller Miguel Barrachina, en el Consejo de Agricultura de la UE.
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CASTELLÓ. La Generalitat Valenciana ha llevado hasta el corazón de la Unión Europa algunas de las principales reivindicaciones del campo valenciano del sector agroalimentario, así como de uno de los sectores más sensibles para la economía de la Comunitat como es la citricultura. El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha defendido en Bruselas la posición común de las comunidades autónomas para exigir igualdad de trato y reciprocidad a los productos agroalimentarios importados a la Unión Europea.

La intervención se produce en el marco de la representación autonómica que ejerce la Comunitat Valenciana durante el primer semestre de 2026 en el Consejo de Agricultura de la UE, desde donde la Generalitat coordina y traslada las prioridades compartidas por las comunidades autónomas en materia agraria. Barrachina ha participado en el Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca de la UE, que ha abordado las cuestiones comerciales relacionadas con la agricultura y la disponibilidad y asequibilidad de los fertilizantes, dos asuntos clave para la competitividad del sector productor europeo.

En este marco, el conseller ha defendido una posición común autonómica sobre igualdad de trato y reciprocidad de los productos agroalimentarios importados a la UE, consensuada por todas las comunidades autónomas y remitida al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para su toma en consideración en la posición negociadora del Estado. “Hoy la Comunitat Valenciana habla en nombre de las comunidades autónomas para defender una reivindicación compartida, que Europa exija a los productos importados las mismas reglas que exige a sus agricultores y ganaderos”, ha señalado Barrachina.

El conseller ha subrayado que “el campo valenciano y el conjunto del sector agroalimentario europeo no piden privilegios, piden competir en igualdad de condiciones”. “No puede haber dos varas de medir. Si a nuestros agricultores se les exige producir con los estándares más altos del mundo, los productos que llegan de terceros países tienen que cumplir también esos estándares”, ha afirmado.

La posición común autonómica plantea que ningún producto agroalimentario importado pueda acceder al mercado europeo sin cumplir los mismos requisitos ambientales, de salud y bienestar animal, sanidad vegetal y uso de fitosanitarios que se exigen a los productores europeos.

Barrachina ha advertido de que esta reivindicación resulta “especialmente necesaria” en un contexto de intensificación de los acuerdos comerciales de la Unión Europea con terceros países y de aumento de los flujos de importación.

Cláusulas espejo y controles reales

El conseller ha reclamado que los acuerdos comerciales de la Unión Europea incluyan cláusulas espejo “efectivas, verificables y de obligado cumplimiento”, especialmente en los sectores más sensibles para la agricultura y la ganadería europeas. Precisamente esta es una de las grandes reivindicaciones del sector citrícola valenciano, que nota ya los efectos de la creciente competencia de países extracomunitarios en los mercados europeos. 

En este sentido, ha defendido que la reciprocidad debe aplicarse de forma real en materias como el uso de fitosanitarios, la sanidad vegetal, la salud y el bienestar animal, los estándares ambientales, la trazabilidad y el sistema de producción.

“Las cláusulas espejo tienen que dejar de ser una declaración de intenciones. Deben poder comprobarse, exigirse y aplicarse. De lo contrario, Europa seguirá generando una desventaja estructural para sus propios productores”, ha señalado.

Barrachina ha pedido también reforzar los controles físicos en frontera, con toma sistemática de muestras para detectar posibles superaciones de límites máximos de residuos o la presencia de sustancias no autorizadas en la Unión Europea. Asimismo, ha reclamado más auditorías en origen, una mayor vigilancia en los puertos de entrada, mecanismos para evitar el reetiquetado fraudulento y una trazabilidad digital completa de los productos agroalimentarios importados.

El conseller ha incidido también en la necesidad de disponer de sistemas europeos de vigilancia preventiva y alerta rápida, especialmente ante riesgos sanitarios, fitosanitarios o zoosanitarios que puedan afectar a los cultivos, a las explotaciones ganaderas y a la seguridad alimentaria.

Salvaguardas ágiles ante incumplimientos

Barrachina ha defendido que la Unión Europea debe contar con salvaguardas comerciales “ágiles y eficaces”, capaces de activarse de forma proporcionada y rápida ante incumplimientos reiterados o perturbaciones graves del mercado.

El conseller ha señalado que estos mecanismos deben permitir reaccionar ante importaciones con residuos de materias activas prohibidas, riesgos sanitarios o fitosanitarios graves, incumplimientos en materia de bienestar animal o prácticas de producción no permitidas en la Unión Europea.

Además, ha defendido que las medidas puedan extenderse a campañas posteriores, especialmente en productos frescos, para evitar que las distorsiones se repitan sin una respuesta efectiva. El conseller ha defendido también la protección de las Denominaciones de Origen Protegidas, las Indicaciones Geográficas Protegidas y la producción ecológica europea en los acuerdos comerciales que suscriba la Unión Europea.

“Detrás de cada producto europeo hay agricultores, cooperativas, industrias, pueblos y familias. La reciprocidad no es una barrera comercial, es una garantía de justicia para quienes cumplen las reglas”, ha señalado.

Fertilizantes y autonomía estratégica

Durante el Consejo también se ha abordado la disponibilidad y asequibilidad de los fertilizantes en la Unión Europea, en un contexto marcado por el incremento de los costes energéticos, las tensiones geopolíticas y la dependencia exterior.

Barrachina ha defendido que la Unión Europea debe avanzar hacia una mayor autonomía estratégica en fertilizantes, con medidas que garanticen el suministro, contengan los precios, impulsen la producción europea y favorezcan alternativas sostenibles. “No habrá soberanía alimentaria sin agricultores competitivos, y no habrá competitividad si Europa no garantiza insumos básicos a precios razonables”, ha indicado.

El conseller ha señalado que la Comunitat Valenciana comparte la necesidad de avanzar en eficiencia, innovación, agricultura de precisión y uso de nutrientes reciclados, pero ha advertido de que la transición debe ser compatible con la rentabilidad de las explotaciones. “Europa tiene que avanzar hacia un modelo más sostenible, pero ese camino debe hacerse con los agricultores, no a costa de ellos”, ha afirmado.

Barrachina ha concluido que la Comunitat Valenciana seguirá defendiendo en Bruselas “una competencia justa, una PAC fuerte y una política comercial coherente con el esfuerzo que cada día realizan agricultores, ganaderos, cooperativas y empresas agroalimentarias”. “La voz de las comunidades autónomas es la voz de los territorios productores. Y esa voz tiene que escucharse con claridad en Europa”, ha señalado.

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