CASTELLÓ. Begoña Carrasco García (Alicante, 1979) encara la recta final de su primera legislatura como alcaldesa de Castelló, ciudad a la que llegó con apenas tres años, con la mirada puesta en 2027 y en la transformación urbana, económica y social que reivindica para la capital. La presidenta local del Partido Popular, licenciada en Derecho por la Universitat Jaume I (UJI) y con experiencia profesional en la atención de víctimas del delito, accedió a la política municipal con 23 años y, tras pasar por el gobierno y la oposición, alcanzó la alcaldía en junio de 2023 al frente de la candidatura más votada.
Tres años más tarde, su balance recorre la vivienda, la captación de inversiones, los grandes proyectos urbanos y la mejora de los servicios públicos, mientras afronta un último tramo de mandato marcado asimismo por las decisiones que definirán su proyecto para una eventual nueva legislatura. Con ello, la primera edila aborda en conversación con Castellón Plaza el presente y el futuro de la capital de la Plana.
—Alcaldesa, está a unos meses de terminar el mandato. Si tuviera que señalar tres cambios que permitan afirmar que Castelló es una ciudad distinta a la que recibió en 2023, ¿cuáles serían y qué cifras utilizará para demostrarlos?
—Castellón es una ciudad que ha mejorado. Sin lugar a dudas. No lo digo yo, lo dicen los vecinos. Basta con salir a la calle y escucharlos. No quiero decir con esto que todo sea perfecto. Tenemos que seguir trabajando y mejorando muchas cosas, pero sí se acercan a mí para manifestarme que Castellón es ahora una ciudad mejor que hace cuatro años.
Los tres aspectos que yo destacaría serían, en primer lugar, la apuesta por la creación de empleo y la captación de inversiones. Hoy, la cifra de paro se acerca a la tasa del 9 %, la mejor desde el año 2008, y ya son más de 105.000 las personas que están cotizando a la Seguridad Social, el mejor dato desde el 2003. Por eso ahora Castellón crece, y ya somos más de 192.000 vecinos. Si no fuéramos una tierra de oportunidades, no crecería nuestro censo. Y todo esto, bajando impuestos, en especial el IBI, que al final de esta legislatura habrá bajado un 10 % en el tramo municipal.
La segunda, la apuesta por la mejora de los servicios y las infraestructuras. Este gobierno local ha mejorado los servicios de limpieza y de jardinería, para que Castellón luzca más limpia y bonita. Hemos renovado el Bicicas y estamos a punto de sacar el nuevo contrato de transporte público, para que sea más moderno y sostenible. Y se está invirtiendo en infraestructuras. Solo con la Zona de Bajas Emisiones hemos mejorado más de 36 calles, transformando un proyecto que los vecinos no querían en una oportunidad. Acabamos de inaugurar la nueva Biblioteca 5.0, que se suma a la reforma del paseo marítimo de Ferrandis Salvador y la Ribera del Riu Sec. La obra del Mercado Central ya está al 60 %, y ya ha arrancado también el nuevo Censal Parc. Y pronto le seguirá la Pérgola o la Manzana Albinegra o la finalización de la plataforma para el Tram a la playa, por citar solo algunos ejemplos.
También estamos renaturalizando la ciudad, que ahora luce más verde y atractiva, y más que lo va a estar, y multiplicando esfuerzos en materia de seguridad, ya que en esta legislatura vamos a conseguir llegar a los 300 efectivos en la plantilla de la Policía Local. Y, por último, Castellón vuelve a estar en el mapa, ejerce de capital y está más viva que nunca. Volvemos a ser referencia de ocio, gastronomía, comercio, servicios... Cada vez nos eligen más personas porque en Castellón vuelven a pasar cosas. Y lo hacemos de manera abierta, en libertad, sin imposiciones ni sectarismos.
En definitiva, estos cuatro años están sirviendo para sentar las bases del Castellón del futuro, la tercera transformación que queremos para nuestra ciudad, diversificando economía, apostando por el turismo, la logística, la nueva industria... Castellón está imparable y ha comenzado a recorrer el camino que la situará como una de las ciudades importantes del Mediterráneo, como ha ocurrido con otras capitales.
—En el Debate del Estado de la Ciudad, en septiembre, aseguró que el cumplimiento del acuerdo de gobierno se cifraba en un 90 %. ¿Se cumplirá en su totalidad antes del final de la legislatura? ¿Qué cree que le ha quedado por hacer?
—Nos gustaría cumplir el 100 %, pero es muy difícil conseguirlo. Nunca en la historia de esta ciudad se habían impulsado cambios e introducido mejoras en todos los ámbitos de la gestión municipal. No hablo solo de inversiones en obras, sino en servicios sociales, en atención ciudadana, en materia de impuestos, en fiestas, en cultura, en barrios... Este gobierno ha puesto a trabajar la maquinaria de la institución a pleno rendimiento. Aun así, todo cuesta mucho. La administración local tiene una burocracia y una tramitación que son muy farragosas y que ralentizan cualquier toma de decisión. Pero estoy muy contenta del nivel de rendimiento del equipo, que funciona como uno solo a pesar de ser dos partidos; del trabajo de los funcionarios de la casa, que es extraordinario; y de los resultados que se están obteniendo, que están a la vista de todos.
Este gobierno ha puesto a trabajar la maquinaria de la institución a pleno rendimiento
—Si tuviera que quedarse con uno, ¿cuál ha sido el momento más difícil de estos tres años como alcaldesa y cuál el proyecto o la decisión que más satisfacción le ha producido? ¿Hay alguna decisión que hubiera tomado de otra manera?
—La gestión es siempre complicada. Incluso lo que sale bien requiere de un gran esfuerzo y de trabajo de coordinación de muchas personas y equipos. Yo no me quedaría con una cosa en concreto en positivo. A mí lo que me llena de satisfacción es poder cumplir con la palabra dada a los castellonenses. Esa es mi obsesión. Cumplir con lo que les prometimos mirándoles a los ojos cuando les pedimos su confianza. Y que los vecinos nos agradezcan la ayuda o las mejoras que realizamos en la transformación de Castellón es la mejor vitamina para seguir. Y lo que menos me gusta es la burocracia, o tener que decirle a un vecino que no podemos solucionar su problema, porque no está en nuestra mano o sencillamente porque es imposible con la legislación en la mano.
No me arrepiento de nada. Las cosas se pueden hacer de muchas maneras, pero tengo la tranquilidad de que todas las cuestiones importantes las hacemos porque nos la piden los vecinos, y también las hacemos de su mano. Creemos en la participación ciudadana e intentamos siempre darles voz a los castellonenses en la gestión municipal.

- Carrasco, en su despacho de alcaldía oficial en el Ayuntamiento de Castelló.
La transformación urbana de Castelló
—Avanzamos hacia los proyectos clave de la legislatura. El Mercado Central afronta la recta final de las obras. ¿Cuándo prevé que estará operativo? Y, más allá de la obra, ¿qué modelo de mercado quiere dejar consolidado para los próximos años?
—Esta misma semana presentamos el avance de las obras, que ya están al 60 % de ejecución y que estarán finalizadas dentro del primer trimestre del 2027. El resultado ya se adivina que va a ser espectacular. Lo que queremos es que el Mercado Central vuelva a ser el corazón que haga latir el centro de la ciudad. Un mercado siempre es el mejor escaparate de cómo es una ciudad. Nosotros tenemos los mejores productos de kilómetro cero, de una calidad extraordinaria, pero que hasta la fecha se exponían en un recinto obsoleto y oscuro. Era el momento de transformarlo, de convertirlo en un foco de atracción para seguir captando público para el centro de nuestra ciudad, que redunde en el resto de las calles y el comercio de la ciudad.
El nuevo Mercado Central será el mostrador de la mejor despensa de la ciudad, un polo de ocio y gastronomía y un referente turístico, también con ese rooftop que surgirá en la azotea del recinto, con vistas a la plaza Santa Clara y al perfil del Fadrí, la concatedral y el Ayuntamiento como fondo.
—Censal Parc es otro de los grandes proyectos urbanos del mandato. ¿Qué calendario maneja para sus fases y qué inversión calculan para completar los 122.000 metros cuadrados? Si los ciudadanos la reeligen, ¿aspira a presentar las próximas fases a futuras convocatorias de fondos europeos?
—Sin duda. Es un proyecto muy ambicioso y muy costoso económicamente, pero no tenemos miedo al futuro, y lo hemos demostrado con Censal Parc, que venía anunciándose desde hace 35 años, pero que solo este gobierno ha sido capaz de poner en marcha. Ahora está en desarrollo la primera fase, de 40.000 metros cuadrados y un coste de 7 millones de euros. El objetivo es seguir trabajando en una segunda y tercera fase, hasta completarlo, y por supuesto, aspiramos a seguir contando con financiación europea. Somos líderes en captación y ejecución de fondos europeos. Y vamos a hacer todo lo posible para que así siga siendo. Vamos paso a paso. Sin prisa, pero sin pausa.
Castellón tendrá más pronto que tarde el mayor bosque urbano de la ciudad, un pulmón verde en el distrito este que será referente en España y en Europa con zonas de juegos para diferentes edades, área de descanso, instalaciones deportivas, auditorio al aire libre, quiosco, lago y fuentes de esparcimiento... adaptado al cambio climático y accesible para todos. Es un proyecto único.
Censal Parc es un proyecto muy ambicioso y muy costoso económicamente, pero no tenemos miedo al futuro
—En los últimos meses ha mencionado proyectos en diversas materias. La Pérgola, la Manzana Albinegra o el gemelo del Chencho. De aquí al próximo mes de mayo, ¿qué proyectos van a experimentar más novedades?
—Todos. Todos están en la última fase de gestación y pronto podremos iniciarlos. Evidentemente, llegarán al final de la legislatura en distintos grados de ejecución. Es imposible que estén terminados para entonces, pero todos estarán en marcha. La Pérgola arrancará obras antes de que finalice el año, mientras que en pocas semanas presentaremos, de la mano del CD Castellón, el proyecto que va a transformar el exterior del Skyfi Castalia, para que sea el mejor escenario para celebrar el ascenso de nuestro glorioso, que lucirá los colores del club. Y lo mismo con la ampliación del Chencho. Estamos en la última fase de adquisición de las parcelas y muy pronto podremos presentar, junto al CD Castellón, el proyecto, para que nuestros niños y la cantera del club puedan jugar en las mejores instalaciones.
Siempre decimos que somos la Capital del Deporte, y no es un eslogan, nos lo creemos con proyectos como este, o como el que también se va a llevar a cabo en los Campos Federativos, cuyas obras también empezarán próximamente, recuperando otros dos campos que ahora están completamente abandonados. Este gobierno es de hechos.

- La primera fase del Censal Parc se extenderá entre Fernando el Católico, el Camí Almalafa y Carcagente.
Economía, vivienda y turismo
—En términos de inversión y modelo de ciudad, una de las ideas que más repite es la de convertir Castelló en una ciudad de oportunidades. Uno de los proyectos concretos en este sentido es LogistiCS. Una vez obtenido el permiso ambiental, ¿cuáles son los siguientes pasos? ¿Qué papel cree que juega el Ayuntamiento para atraer nuevas empresas?
—El Ayuntamiento es fundamental en el desarrollo de este proyecto. Heredamos un Plan General que recortaba el suelo industrial y, por tanto, las expectativas de crecimiento. Nosotros tenemos claro que, para garantizar un futuro a los jóvenes de esta ciudad, hemos de diversificar la economía y crear nuevos puestos de trabajo cualificados. Y a ello nos pusimos; solo llegamos al gobierno local.
Estamos cubriendo etapas y aspiramos a que al final del 2027 pongamos a disposición de las empresas una pastilla de suelo de más de un millón de metros cuadrados que a día de hoy ya está despertando el máximo interés entre los inversores, porque no hay ninguna ciudad que ofrezca ahora mismo suelo de estas características, pegado a un puerto comercial dinámico como es PortCastelló, que además va a tener pronto una estación intermodal y a muy pocos kilómetros del aeropuerto. Esta misma semana se interesaban por LogistiCS inversores llegados de China. Hablar de LogistiCS es sin duda hablar de empleo y riqueza, en definitiva, de futuro para Castellón.
—Han bautizado este mandato como la ‘legislatura de la vivienda’, con suelo para alrededor de 4.000 hogares con un porcentaje relevante de protección pública. ¿Cuántas estarán terminadas o en construcción al final de la legislatura y qué objetivo se marca para la próxima si vuelve a ser alcaldesa? ¿Cuándo cree que notará el ciudadano una reducción de la presión sobre los precios?
—Sin duda lo está siendo. Tenemos un Gobierno de España que ha conseguido que la vivienda se haya convertido en el primer problema de los españoles. Con leyes como la Ley del Suelo o con decretos como los que esta misma semana se han debatido en el Congreso no se consigue ni contener los precios ni aumentar la oferta. La clave no está en culpar al propietario ni en dificultar la edificación, sino en disponer de suelo y dar garantías a los propietarios para que o bien se construyan nuevas viviendas o se ponga en el mercado las que ahora existen cerradas. Expropiar u okupar desde luego no son la solución.
A este marco general de inacción durante ocho años sumamos la realidad de Castellón, donde estaba todo parado. Este gobierno es el que se ha puesto manos a la obra a trabajar en liberar y desarrollar suelo, para que se puedan promover viviendas. Ahora mismo hay siete sectores residenciales en marcha, que avanzan hacia su urbanización, y que permitirán construir más de 4.200 viviendas, el 40 % de ellas de VPP. Soler i Godes es el más avanzado y estará antes de que finalice el año, donde podrán construir hasta 439 viviendas. A este le seguirán Bovalar y Donoso Cortés, a principios de 2027. Más compleja es la tramitación de los sectores Gran Vía, Censal III y el sector Barcelona, paralizado desde 2011, junto al Hospital General, y Crèmor. Y todo sin olvidar las 123 viviendas de VPP que ya están construyéndose en Censal con la financiación de la Generalitat, las primeras en ocho años.
La izquierda hablaba de vivienda, pero no hacía nada. Con estos siete sectores, Castellón se va a llenar de grúas, que nadie lo dude, que darán paso a más oferta de vivienda y, por lo tanto, que ayudarán a congelar los precios.
La clave para solucionar el problema de la vivienda está en disponer de suelo y dar garantías a los propietarios para que se construyan nuevas viviendas o se pongan en el mercado las que ahora están cerradas
—El Grau se ha convertido en una de las banderas de su discurso de desestacionalización turística. Tras la renovación de Ferrandis Salvador y el impulso de eventos como el Festival Internacional del Viento, ¿qué falta para que la ciudad funcione como un destino durante todo el año?
—Pues yo creo que lo que falta es que los castellonenses se crean que podemos ser un destino turístico de primer orden. No tenemos nada que envidiar turísticamente a otros destinos. Lo tenemos todo: oferta cultural y gastronómica, patrimonio, playas, montañas, instalaciones deportivas... No tenemos que envidiar a nadie. El problema es que hasta la fecha, nadie miraba al turismo como un sector estratégico para la ciudad porque no lo necesitábamos, gracias a la riqueza de nuestra agricultura e industria.
Este gobierno no quiere desaprovechar la oportunidad. Y por eso ahora tenemos un plan estratégico de turismo elaborado por la UJI, y lo estamos desarrollando de la mano de la colaboración público-privada, porque solo el sector sabe cómo hacerlo. Y hemos incorporado infraestructuras como el tren, el puerto y el aeropuerto a la estrategia de captación de viajeros, ya que hasta la fecha la ciudad vivía de espaldas. Tenemos oferta cultural y turística todo el año, tenemos eventos de primer orden... Castellón está creciendo turísticamente, y la prueba es que, por primera vez en muchos años, hay proyectos que aumentarán la planta hotelera de la ciudad. Castellón está de moda. Esto es solo el principio. Tenemos todo el camino por recorrer. Somos un diamante en bruto y lo vamos a pulir.

- Begoña Carrasco, en el reformado paseo de la avenida Ferrandis Salvador de Castelló.
—En cuanto a la relación con la Generalitat, hay una cartera de proyectos decisivos como la ronda Oeste, el nuevo Hospital General, el Conservatorio o el IES Crèmor. ¿Cuál es el proyecto que más le preocupa por sus plazos y qué calendario considera irrenunciable para Castelló? En el caso del Tram a la playa, ¿quedará terminada definitivamente la obra en 2027?
—Empiezo por el final. El día 13 comienzan las obras que permitirán finalizar el proyecto del Tram a la playa, que quedaron inacabadas para no generar molestias durante el periodo estival. Acabamos de cerrar con la Conselleria el pintado de la plataforma, la señalización semafórica y el arreglo del carril bici, mientras que desde el Ayuntamiento llevaremos a cabo otras mejoras complementarias.
Respecto al Hospital, para mí es la gran obra de la ciudad y la provincia, necesarísima, y ahora va a ser una realidad. Dinero, proyecto y expediente de obras frente a maquetas. Hechos frente a palabras. El nuevo Hospital General permitirá situar a la sanidad de Castellón en el lugar que merecen los castellonenses, con 765 habitaciones, que serán individuales, y 31 quirófanos, entre otros servicios. Más grande incluso que el nuevo Hospital La Fe de Valencia. La inversión será de 474 millones de euros y estará listo en 5 años. La obra está licitada y el dinero está sobre la mesa. Tenía el compromiso del presidente de la Generalitat y no ha fallado a los castellonenses.
Y la ronda Oeste está a punto de activar sus obras en la primera fase, siendo otro proyecto que lleva esperando más de 30 años que activará este gobierno. En cuanto al Crèmor, la Conselleria ya tiene la parcela cedida por el Ayuntamiento y puede iniciar el proyecto cuando desee. No cabe duda de que el gobierno de la Generalitat está al lado de Castellón. En ninguno de los cuatro proyectos que usted cita había nada hecho. Ha habido que empezar desde cero. Y los cuatro están en marcha.
El último año y el horizonte de 2027
—Quizá la principal reivindicación del món de la festa sea la reforma del Almacén de Gaiatas para ganar en seguridad. ¿En qué punto se encuentra el proyecto?
—Es otro de los proyectos que vamos a hacer de la mano del món de la festa, escuchándoles y atendiendo sus necesidades. Es un proyecto de ellos y para ellos, y será a su medida. Ahora mismo estamos en la fase de contratación de la redacción del proyecto técnico, para aglutinar las mejoras que dignifiquen los talleres con las necesidades de los 19 sectores gaiateros y que a la vez ponga en valor nuestro símbolo por excelencia de las fiestas. Es complejo, porque habrá que compaginar obras con la actividad en el recinto, de ahí que sea tan importante ir de la mano del món de la festa. Esperamos tener el proyecto para el primer trimestre del año que viene.
—Su gobierno ha funcionado durante cuatro años con Vox pese a las diferencias ideológicas reconocidas. Si en mayo de 2027 el PP necesita de nuevo a Vox para gobernar, ¿estaría dispuesta a reeditar el pacto de gobierno? Y, por otro lado, ¿cuál será el principal reto que afrontará en 2027 si gana las elecciones?
—Yo me presentaré ante los castellonenses con un proyecto propio, como ya hicimos en 2023. La diferencia es que ahora los castellonenses ya saben que cumplimos con lo que prometemos, porque así se lo hemos demostrado. Mi pacto es con los ciudadanos, y serán ellos los que decidirán con su voto cómo quieren que sea el gobierno que lidere la ciudad de Castellón. Hemos demostrado que somos un equipo sólido, solvente, que sabemos gestionar, que escuchamos y que cumplimos nuestra palabra.
Para la siguiente etapa seguiremos desarrollando los proyectos que tenemos entre manos, e iniciaremos otros, como la transformación del Cine Rex en un gran centro cultural. Pero sobre todo, mi trabajo y el de mi equipo se dirigirá a seguir haciendo de Castellón una ciudad con más oportunidades, con más empleo, con más riqueza, con más vivienda y más proyección internacional. En estos casi cuatro años hemos demostrado que los sueños se pueden cumplir. Yo invito a los castellonenses a que sigamos soñando juntos.
Mi pacto es con los ciudadanos, y serán ellos los que decidirán con su voto cómo quieren que sea el gobierno que lidere la ciudad de Castellón
—Por último, cuando los castellonenses se dirijan a las urnas, ¿qué proyecto, obra o cambio quiere que puedan señalar y decir: ‘esto no estaba hace cuatro años y es la prueba de que Castelló ha cambiado con su gobierno?
—Yo creo que el cambio de esta ciudad se nota. Basta pasear por las calles y mirar alrededor. Más allá de proyectos concretos e inversiones, la ciudad tiene ahora mismo otra luz, otra imagen. Hemos pasado de ser una ciudad que estaba dormida a una ciudad que está llena de vida, de proyectos, de energía, de futuro. Una ciudad libre, que respeta y se hace respetar. Una ciudad inclusiva, que cuida a mayores, jóvenes y personas con capacidades diferentes. Una ciudad que emprende. Son muchas cosas a la vez.
Y si me pregunta por un proyecto en concreto que a mí especialmente me haya gustado el resultado, ese es la reforma del paseo Ferrandis Salvador, frente a la playa. No hay mejor escaparate para pasear y disfrutar de nuestra playa en toda la provincia. Estamos muy orgullosos del resultado, y a la vista de lo concurrido que ha estado todo este verano, a los vecinos y visitantes también les ha gustado mucho.
________
BOLETÍN TITULARES CASTELLÓN PLAZA.
Las noticias más relevantes del día en Castellón, reunidas cada mañana en un solo correo para empezar el día informado. Suscríbete gratis al boletín aquí.