CASTELLÓ. Cuando se cumplen tres años del primer acuerdo entre el Partido Popular y Vox en el Ayuntamiento de Castelló, el Grupo Municipal de Compromís ha asegurado que aquel pacto "dejó claro desde el primer día cuáles eran las prioridades del nuevo gobierno". Para la coalición, el primer acuerdo entre Begoña Carrasco y Antonio Ortolá "no fue para definir un proyecto de ciudad, sino para repartirse los sueldos e incrementar el número de asesores del gobierno".
El portavoz de Compromís, Ignasi Garcia, ha recordado que "lo primero que negociaron Carrasco y Ortolá no fue un programa de gobierno, ni las responsabilidades que asumiría cada uno, sino cuánto iban a cobrar". "La primera decisión que adoptaron fue aprobar sus retribuciones y aumentar el número de asesores del gobierno. Esa es la mejor definición de lo que ha sido este pacto durante estos tres años", ha afirmado. Garcia también ha acusado a la alcaldesa de haber "engañado a la ciudadanía" respecto a su salario. "Begoña Carrasco anunció que cobraría menos que la anterior alcaldesa, pero la realidad es que este año percibirá más de 81.000 euros anuales, cerca de 3.000 euros más de lo que cobraba la anterior alcaldesa. Lo que se rebajó el primer año se lo ha ido incrementando después hasta superar el salario que tanto criticaba", ha señalado.
El incremento del personal eventual
El portavoz de Compromís también ha criticado el incremento del personal eventual vinculado al gobierno municipal. "El PP llegó al Ayuntamiento denunciando el número de asesores, pero la primera decisión que tomó fue aumentar los asesores del gobierno. Hoy el gobierno dispone de más personal eventual mientras se han reducido los recursos asignados a los grupos políticos de la oposición", ha indicado.
Para Garcia, el balance de estos tres años demuestra que "lo único que ha mantenido unido al gobierno de PP y Vox es el sueldo". "Han votado de forma diferente en numerosas ocasiones, han discrepado públicamente, han llegado a posicionarse de manera distinta incluso en la Junta de Gobierno y varias iniciativas municipales han salido adelante gracias a los votos de la oposición porque PP y Vox votaban diferente. Pero, pese a todas esas diferencias, el gobierno sigue unido porque lo primero que acordaron fue repartirse el poder y las retribuciones", ha manifestado.
En este sentido, Compromís considera que el pacto entre PP y Vox "ha estado sostenido más por intereses políticos y económicos que por un proyecto compartido de ciudad". "Tres años después, el balance es claro: lo que empezó negociando los sueldos sigue manteniéndose por los mismos intereses, mientras Castelló continúa esperando soluciones a los problemas reales de la ciudad", ha concluido Garcia.