CASTELLÓ. Compromís per Castelló ha reivindicado este lunes la memoria democrática como una herramienta clave para la salud democrática y para hacer frente al auge de la extrema derecha, en una charla celebrada en la librería Argot, bajo el título ‘La memoria histórica: una mirada actual’, que contó con una asistencia muy numerosa y se desarrolló como un debate abierto con la participación de la portavoz de Cultura de Compromís en Les Corts Valencianes, Verònica Ruiz, y del profesor Paco Mezquita, miembro del Grupo de Investigación de Memoria Histórica de Castelló.
“La memoria democrática no es una cuestión del pasado, sino una necesidad del presente”, ha advertido Ruiz, quien ha añadido que “sin memoria no hay verdad, no hay justicia ni hay reparación para las familias que sufrieron la represión y el miedo”. En este sentido, Ruiz ha manifestado que “en un momento en el que la extrema derecha está ganando fuerza gracias al olvido, hablar de memoria es hablar directamente de democracia, porque recordar no divide; lo que divide es la mentira y la amnesia”.
El estado de las exhumaciones
Durante la charla se han abordado cuestiones como el estado actual de las exhumaciones y la dignificación de las fosas comunes, la importancia de la pedagogía en las escuelas para dar a conocer la historia reciente, así como los riesgos que suponen las denominadas leyes de “concordia”, que amenazan las políticas de memoria y reparación impulsadas en los últimos años. También se ha puesto el foco en la represión específica sufrida por las mujeres y en las formas de resistencia antifascista.
Con todo, lejos de una conferencia unidireccional, el encuentro ha derivado en un debate vivo con el público asistente, en el que se han expresado posiciones diversas y se ha evidenciado que la memoria democrática continúa siendo un campo de disputa política y social plenamente vigente. Desde Compromís per Castelló han remarcado la necesidad de seguir generando espacios de reflexión y diálogo como este, especialmente en un contexto marcado por el auge de discursos reaccionarios, y han defendido la memoria democrática como “una herramienta imprescindible para construir una sociedad más justa, consciente y libre”.