CASTELLÓ. El Grupo Municipal de Compromís per Castelló ha denunciado la situación que sufre la Biblioteca Pública de Rafalafena, donde varias estancias no disponen de aire acondicionado en pleno periodo de altas temperaturas, obligando tanto a los trabajadores y trabajadoras como a las personas usuarias a utilizar ventiladores propios para poder permanecer en unas instalaciones que deberían garantizar unas condiciones adecuadas.
El portavoz de Compromís per Castelló, Ignasi Garcia, ha señalado que la coalición ha podido comprobar las deficiencias existentes y reclama a la alcaldesa de Castelló, Begoña Carrasco, que “no mire hacia otro lado” y exija a su partido, que gobierna la Generalitat Valenciana, las inversiones necesarias para solucionar esta situación. “Las bibliotecas deben ser espacios seguros y accesibles para toda la ciudadanía, especialmente durante los episodios de calor extremo. No puede ser que un equipamiento que debería ser un refugio climático no tenga unas condiciones mínimas y que trabajadores y usuarios tengan que estar con ventiladores porque no funciona el aire acondicionado”, ha explicado Garcia.
Desde Compromís han criticado que la alcaldesa “anteponga otra vez los intereses de su partido a los intereses de la ciudad” y han reclamado que defienda ante la Generalitat las necesidades de Castelló. “Carrasco debería estar reivindicando que la Biblioteca de Rafalafena tenga todas las instalaciones en condiciones y que la gente pueda estudiar, leer o hacer uso de este espacio con dignidad”, ha añadido el portavoz.
La política cultural del Consell
Por su parte, la diputada de Compromís en Les Corts Valencianes, Verònica Ruiz, ha señalado que la situación de la Biblioteca Pública de Rafalafena “es la imagen perfecta de la política cultural del Consell de Pérez Llorca: abandono y recortes constantes”. “No es aceptable que una biblioteca pública tenga los aparatos de aire acondicionado sin funcionar, que los trabajadores y trabajadoras tengan que desarrollar su trabajo en unas condiciones impropias o que los usuarios no puedan disfrutar de un servicio público de calidad”, ha denunciado Ruiz.
La diputada ha advertido que el problema “va más allá de Rafalafena” y ha criticado que la Conselleria de Cultura “ha dejado de considerar las bibliotecas y los archivos públicos como una prioridad”. Según Ruiz, durante esta legislatura “se han reducido los recursos destinados a la adquisición de libros y al mantenimiento de las instituciones”, una situación que “acaba repercutiendo en un deterioro progresivo de los servicios que recibe la ciudadanía”.
En este sentido, Compromís ha recordado que ha presentado enmiendas a los presupuestos de la Generalitat para ampliar los recursos económicos destinados al mantenimiento de las instalaciones públicas y a la adquisición de nuevos libros. “Las bibliotecas son espacios fundamentales para garantizar el acceso a la cultura y al conocimiento, y necesitan recursos suficientes para poder ofrecer un servicio público de calidad”, ha concluido Ruiz.