CASTELLÓ. Compromís ha hecho balance del verano turístico y ha denunciado las carencias que han vuelto a marcar estos meses en Castelló, especialmente en las playas, el transporte público y otros servicios públicos. “No estamos en contra de los turistas ni de las personas que nos visitan, pero sí cuestionamos un modelo que parece obsesionado con atraer cada vez a más visitantes sin preocuparse de si la ciudad está preparada y de si sus vecinos y vecinas están bien”, ha señalado Vera Bou.
La formación valencianista considera que, después de tres veranos con el gobierno de Begoña Carrasco, es necesario preguntarse qué ha mejorado realmente en la ciudad. “Se han hecho campañas y se ha puesto el foco en atraer visitantes, pero seguimos sin ver mejoras estructurales. La pregunta es muy sencilla: después de tres años, ¿qué ha cambiado de verdad? Y la respuesta es que Castelló continúa teniendo los mismos problemas”, ha apuntado Bou.
Para Compromís, la política turística no puede limitarse a promocionar la ciudad y aumentar las cifras de visitantes, sino que debe ir acompañada de una inversión real en la ciudad. “Necesitamos una ciudad limpia, accesible, con un transporte público que funcione, con playas con buenos servicios durante buena parte del año y con espacios públicos cuidados. Esa es la mejor política turística que podemos hacer”, ha defendido la concejala.
El comercio y la identidad locales
En este sentido, Compromís también reivindica un modelo turístico que refuerce el comercio local y preserve la identidad de Castelló. “No queremos una ciudad con una oferta comercial y hostelera cada vez más uniforme, sino un comercio con personalidad, vinculado a nuestros barrios y a nuestra forma de vivir. El turismo debe servir también para fortalecer nuestra economía local y generar empleo de calidad”, ha explicado Bou.
La formación también vuelve a reclamar la implantación de una tasa turística que permita disponer de más recursos para mejorar los servicios públicos, así como una regulación de los bajos destinados a usos turísticos y una planificación urbanística que garantice un crecimiento equilibrado de la ciudad. “No podemos permitir que el turismo se convierta en una excusa para hacer crecer la ciudad sin límites ni planificación”, ha advertido.
Finalmente, Compromís apuesta por reforzar la oferta cultural, los espacios públicos y una programación cultural de calidad en valenciano como elementos que aportan singularidad a Castelló. “El valenciano no es ningún obstáculo para el turismo, sino una parte de nuestra identidad y de aquello que nos hace diferentes. Queremos una ciudad que sea buena para vivir durante todo el año, porque precisamente una ciudad buena para vivir también es una ciudad buena para visitar”, ha concluido Bou.