CASTELLÓ. El Ayuntamiento de Castelló pasará al cobro este mes la segunda parte de la tasa de basura con la que prevé ingresar "9 millones de euros más desde la llegada de Begoña Carrasco a la alcaldía". La tasa se mantendrá en 2027 para la mayoría de las unidades fiscales, "en el doble de los precios de 2023".
El candidato socialista a la alcaldía de Castelló, Rafa Simó, propone una tasa personalizada que tenga en cuenta el número de empadronados de cada vivienda, el consumo de agua y el valor catastral para que el recibo se ajuste a los residuos que realmente genera cada hogar y no a un “café para todos” que no es justo ni acorde a la directiva europea. “Hoy se paga según el valor del piso y no según cuánta gente vive en él o los residuos que genera: una persona sola y una familia numerosa pueden pagar lo mismo y no es justo”, ha afirmado Simó, contrario a la imposición de Carrasco de reducir el cálculo al valor catastral de la vivienda.
Por otro lado, el candidato socialista se ha referido a la ausencia de bonificaciones para los negocios de Castelló. “La alcaldesa les duplicó la tasa sin que tengan posibilidad de reducírsela, como sí ocurre con el reciclaje para las viviendas”, ha incidido. Por ello, ha planteado que esos pequeños negocios de hostelería y comercio que ahora —y en 2027— pagan el doble de basura reciban la diferencia en bonos para consumir en otros comercios de barrio. Simó ha criticado además que el incremento no se traduzca en una mejora visible de la limpieza en la vía pública. “Se paga el doble y el servicio no es mejor”, ha señalado.