CASTELLÓN

La previsión y coordinación del Ayuntamiento y de Facsa garantizan el suministro de agua durante las Fiestas de la Magdalena

Las horas previas a la mascletà del primer sábado de Magdalena el consumo aumenta entre un 15 y un 20 % respecto a la misma franja horaria de un día habitual, lo que equivale a llenar 175.000 botellas de dos litros

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CASTELLÓ. El trabajo constante del equipo de gobierno para anticiparse a todas las circunstancias que puedan surgir durante las Fiestas de la Magdalena también se ha reflejado en la labor previa de revisión y coordinación entre el Ayuntamiento y Facsa, compañía encargada de la gestión del ciclo integral del agua en la ciudad, con el objetivo de garantizar el suministro de agua durante esta semana de mayor consumo.

Para la alcaldesa, Begoña Carrasco, “es fundamental garantizar el suministro de agua durante las fiestas de la Magdalena. Por eso, llevamos tiempo trabajando de manera coordinada con Facsa para preparar el sistema, evitar incidencias y asegurar una respuesta eficaz en todo momento”.

Durante la Magdalena, el consumo de agua se incrementa como consecuencia del mayor número de jornadas festivas, la llegada de visitantes y el aumento de la actividad hostelera. Sin embargo, más allá del volumen total consumido, uno de los principales retos está en la concentración de la demanda en momentos muy concretos.

El efecto mascletà

Uno de los ejemplos más representativos es el denominado “efecto mascletà”, que se produce en las horas previas a la mascletà del primer sábado, acto que marca el inicio oficial de la Magdalena. En esa franja horaria, el consumo puede aumentar entre un 15 % y un 20 % respecto al de una mañana habitual.

De hecho, el pasado 7 de marzo se registró un consumo próximo a los 2.800 metros cúbicos por hora, una cifra muy superior a la habitual. Este incremento obliga al sistema a aportar, en apenas una hora, un volumen adicional de agua equivalente a llenar 175.000 botellas de dos litros o a cubrir 7.000 duchas de cinco minutos.

Como explica Pascual Maximino, director del área de Abastecimiento de Facsa, “lo que cambia durante la Magdalena no es tanto el volumen total semanal como la concentración de la demanda en determinados momentos. Son picos muy localizados que exigen anticipación, coordinación y capacidad de respuesta inmediata”.

Para hacer frente a estas situaciones, la preparación comienza antes del arranque oficial de las fiestas. En los días previos a los momentos de mayor afluencia se activa una maniobra hidráulica específica que permite poner en servicio todas las captaciones disponibles, incluidas aquellas que habitualmente permanecen en reserva. Se trata de una actuación basada en la anticipación y en el análisis del riesgo, con el objetivo de reforzar el sistema antes de que la demanda alcance su punto máximo.

Una red preparada para responder

El dispositivo no se limita al abastecimiento. Durante la Magdalena, el sistema de saneamiento y depuración también funciona a pleno rendimiento para garantizar el correcto tratamiento de las aguas residuales.

En este sentido, el servicio de limpieza de alcantarillado realiza actuaciones preventivas en los puntos de mayor afluencia, como las zonas de mesones y otros espacios céntricos, con el objetivo de minimizar posibles atascos. De forma paralela, en las estaciones de bombeo se llevan a cabo revisiones exhaustivas previas, especialmente ante previsiones de lluvia, para reducir al máximo cualquier incidencia en un periodo de especial sensibilidad.

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