CASTELLÓ. El Ayuntamiento de La Mata ha culminado todos los trámites necesarios para posibilitar la construcción de viviendas en dos manzanas residenciales situadas a las afueras del municipio, según han asegurado fuentes municipales. Ahora, el futuro desarrollo del ámbito queda en manos de los 14 propietarios que se reparten los 4.510 metros cuadrados de suelo.
Los terrenos residenciales se ubican en una ladera junto a la calle Saltadora y la calle de la Carretera, por donde discurre la CV-120. En concreto, el ámbito encuentra entre el pabellón polifuncional municipal, el centro de transformación de energía eléctrica, una vivienda aislada y la farmacia del pueblo.
Para desbloquear el desarrollo del sector, el consistorio aprobó una modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) mediante la cual se suprime la unidad de ejecución UER-01, que englobaba esos terrenos residenciales. Se pretende abaratar los costes de urbanización y eliminar las trabas burocráticas que dificultaban a los 14 propietarios impulsar el desarrollo del suelo. Además, el convenio firmado con los dueños de los terrenos compromete al Ayuntamiento de La Mata a asumir alrededor del 50% del coste económico de las obras de urbanización.
Si finalmente se desarrolla el sector, las dos manzanas residenciales se ubicarán en la parte noreste del ámbito, donde la pendiente de la ladera es menos pronunciada. Asimismo, se trazará un vial peatonal de seis metros de anchura que será urbanizado mediante escaleras. Las citadas fuentes municipales subrayan que el trabajo que correspondía al Ayuntamiento "ya esta hecho" y que el desarrollo del proyecto residencial sólo está ahora "pendiente de acciones externas", en referencia a que los propietarios del suelo se decidan a invertir en las obras de urbanización.
La eventual construcción de nuevas viviendas supondría, además, un valioso balón de oxígeno para el padrón de habitantes de La Mata. Desde hace más de un siglo el municipio ha ido perdiendo población de forma casi irreversible hasta alcanzar su mínimo histórico en 2020, cuando apenas había empadronadas 160 personas. Desde entonces, la recuperación ha sido muy leve, hasta situarse en los 184 vecinos contabilizados en 2024.