CASTELLÓ. Los vecinos de la Villa de El Toro quemaron ayer su falla, la primera que arde en la provincia de Castellón. Un monumento armado de creatividad, la de las madres y padres de alumnos del centro educativo, y que congregó a todo el pueblo este viernes.
"La fiesta ha sido un absoluto éxito”, ha relatado el alcalde de la Villa de El Toro, José Arenes. “Y es así porque cada vecino ha aportado algo para que el festejo sea de todo el pueblo”.
La cita, que arrancó este viernes a primera hora de la mañana con la plantà, continuó con la participación de las familias, docentes y alumnos, que gracias a las amas de casa de la localidad disfrutaron de unos ricos buñuelos.
Llegada la tarde, la falla ardió en una fiesta “en la que nos dimos cita todo el pueblo. Vencimos el frío de la noche”, señala el alcalde de un municipio que está considerado la nevera de la Comunitat Valenciana, “y disfrutamos”. “Estamos pensando ya en 2027”, confiesa el primer edil.