VALÈNCIA. La Atención Primaria valenciana presentó en 2024 un escenario de desequilibrios en la carga asistencial de los médicos de familia. Los ratios de pacientes por profesional varían de forma significativa entre departamentos de salud, con diferencias de más de 600 tarjetas sanitarias entre los territorios con menor y mayor presión asistencial, según recoge la memoria de la Conselleria de Sanidad de 2024.
En conjunto, los médicos de familia de la Comunitat Valenciana tienen asignadas 4.436.583 tarjetas SIP, lo que sitúa la media autonómica en torno a las 1.355 tarjetas por profesional. Sin embargo, esta cifra esconde notables desigualdades territoriales. El departamento de Requena registra el menor ratio del sistema, con 1.000 tarjetas por médico, seguido de València-Doctor Peset (1.206) y València-La Fe (1.240), mientras que otros departamentos se sitúan claramente por encima de la media autonómica.
En el extremo opuesto se encuentra Elche-Crevillent, donde cada médico de familia atiende de media 1.626 tarjetas SIP, el ratio más elevado de toda la Comunitat. También destacan por su alta presión asistencial Alicante-Hospital General (1.472), Torrevieja (1.454), Dénia (1.442) o Vinaròs (1.410), lo que evidencia una distribución desigual de las tarjetas sanitarias y una sobrecarga sostenida en determinadas zonas del sistema público valenciano.
Pediatría y enfermería
En pediatría de Atención Primaria, los datos de tarjetas SIP muestran también una presión asistencial desigual entre departamentos. En el conjunto de la Comunitat Valenciana, cada pediatra tiene asignadas de media alrededor de 1.050 tarjetas infantiles, aunque con importantes variaciones territoriales. Requena se sitúa entre los departamentos con menor carga, con ratios próximos a las 750 tarjetas por pediatra, mientras que en el extremo opuesto destacan Elche-Crevillent, donde la cifra supera las 1.300 tarjetas, así como Torrevieja y Dénia, con ratios en torno a las 1.250, lo que tensiona de forma significativa las consultas de atención infantil.
En el caso de enfermería de Atención Primaria, la presión asistencial es aún más elevada en términos de tarjetas asignadas. Los profesionales de enfermería gestionan en conjunto más de 4,4 millones de tarjetas SIP, con una media autonómica cercana a las 1.600 tarjetas por profesional. Sin embargo, departamentos como Elche-Crevillent superan las 1.800 tarjetas por enfermero, seguidos de Alicante-Hospital General y Torrevieja, con ratios por encima de las 1.700, frente a cifras más bajas en Requena, donde el cupo se sitúa en torno a las 1.200 tarjetas, evidenciando nuevamente una distribución muy desigual de la carga asistencial dentro del sistema sanitario valenciano.
Consultas en Atención Primaria en la Comunitat
La actividad asistencial en Atención Primaria de la Comunitat Valenciana se situó en 2024 en 39.020.179 consultas, sumando la atención prestada en Medicina Familiar y Comunitaria, Pediatría, Enfermería y Matronas en centros de salud y consultorios auxiliares. La consulta continúa siendo la unidad básica de medida del sistema y confirma una estabilización del volumen asistencial tras los años de mayor impacto de la pandemia, manteniéndose en cifras similares a las de 2023 y ligeramente por encima de las registradas antes de la covid. Por perfiles profesionales, la Medicina Familiar y Comunitaria sigue concentrando el mayor peso de la actividad.
Tras el pico excepcional de actividad registrado en 2020 y 2021, claramente vinculado al impacto organizativo y asistencial de la pandemia, a partir de 2022 se observa un descenso y posterior estabilización del número total de consultas. "El sistema sanitario valenciano parece haber entrado así en una fase de meseta asistencial, en torno a los 39–40 millones de consultas anuales, con una recuperación progresiva del peso tradicional de la Medicina Familiar y Comunitaria y el retorno de la actividad de Enfermería a niveles similares a los previos a la crisis sanitaria", señala la memoria.