VALÈNCIA. La respuesta ciudadana ante los efectos de la Dana de octubre de 2024 puso en el centro del debate la estructura del voluntariado. Miles de personas participaron en tareas de apoyo social, asistencia vecinal o colaboración con entidades y administraciones, evidenciando la capacidad de movilización de la sociedad civil valenciana en momentos de emergencia.
En ese contexto, la Conselleria de Servicios Sociales ha sacado a información pública el desarrollo reglamentario de la Ley de Voluntariado de la Comunitat Valenciana aprobada en 2025, un decreto que pretende modernizar la organización del sistema valenciano de voluntariado y reforzar su reconocimiento institucional.
Un sistema valenciano de voluntariado más estructurado
El proyecto normativo plantea consolidar un sistema valenciano de voluntariado basado en la cooperación entre administraciones públicas, entidades sociales y ciudadanía, reconociendo el voluntariado como una forma de participación cívica y compromiso con el interés general.
La norma desarrolla varios instrumentos previstos en la ley autonómica aprobada el pasado año, entre ellos el Consejo Valenciano del Voluntariado, el Plan del Voluntariado de la Comunitat Valenciana, así como nuevos mecanismos administrativos para acreditar y reconocer la actividad voluntaria.
La experiencia de emergencias recientes ha puesto de manifiesto la necesidad de contar con estructuras más claras de coordinación entre administraciones y entidades sociales. Durante episodios como la Dana, organizaciones del tercer sector, asociaciones vecinales y voluntarios individuales activaron redes de ayuda para asistir a personas mayores, colaborar en tareas de limpieza o canalizar donaciones.
El nuevo decreto pretende facilitar precisamente esa coordinación institucional, dotando al sistema de órganos de participación y planificación estables.
Un consejo para coordinar políticas públicas
Entre las principales novedades del reglamento destaca la regulación del Consejo Valenciano del Voluntariado, concebido como un órgano de participación y diálogo entre la Generalitat, las entidades sociales y otros agentes implicados en la acción voluntaria. El consejo tendrá funciones consultivas y de asesoramiento en materia de políticas públicas de voluntariado, además de emitir informes sobre iniciativas normativas o propuestas de actuación en este ámbito.
Su composición incluirá representantes de la administración autonómica, las entidades de voluntariado, las corporaciones locales, el ámbito educativo, las universidades y el tejido económico y social de la Comunitat Valenciana. El objetivo es convertir este órgano en un espacio estable de interlocución entre el tercer sector y las administraciones públicas, capaz de detectar necesidades, formular propuestas y analizar la evolución del voluntariado en el territorio.
Planificación estratégica del voluntariado
El reglamento también desarrolla el Plan del Voluntariado de la Comunitat Valenciana, que actuará como instrumento de planificación estratégica del sistema durante periodos de cinco años.

- Voluntarios de la Dana en Paiporta. -
- Foto: KIKE TABERNER
Este documento fijará las prioridades, principios y líneas de actuación para impulsar el voluntariado en todo el territorio, orientando tanto la acción de las administraciones públicas como la de las entidades sociales, universidades o empresas que promuevan iniciativas solidarias.
Además, todas las entidades que desarrollen programas de voluntariado deberán contar con su propio Plan de Voluntariado, un documento que organizará la participación de las personas voluntarias dentro de cada organización y que deberá ser visado por la administración autonómica para acceder a subvenciones o convenios públicos.
Registro y carnet para reconocer la actividad voluntaria
Otra de las medidas incluidas en el decreto es la creación del Registro de Personas Voluntarias de la Comunitat Valenciana, un instrumento administrativo destinado a acreditar oficialmente la participación de quienes realizan actividades de voluntariado en entidades registradas.
La inscripción en este registro permitirá emitir el Carnet del Voluntariado, un documento que certificará la condición de persona voluntaria en activo y que podrá utilizarse para acceder a determinadas iniciativas de reconocimiento o apoyo impulsadas por la administración o entidades colaboradoras. En este sentido, la Generalitat podrá promover acuerdos y convenios con entidades públicas y privadas para el reconocimiento y fomento del voluntariado mediante beneficios o medidas de apoyo dirigidas a las personas titulares del carnet.
Según el proyecto normativo, este registro facilitará también la planificación de políticas públicas, permitiendo disponer de datos más precisos sobre el alcance y características del voluntariado en la Comunitat Valenciana.
La "vida voluntaria" y el reconocimiento de competencias
El decreto introduce además un nuevo instrumento denominado “vida voluntaria”, un documento oficial que recogerá el historial de participación de cada persona voluntaria en entidades del sistema valenciano de voluntariado. Este documento incluirá los periodos de actividad, las entidades en las que se ha colaborado y, en su caso, las funciones o formación vinculadas a la experiencia voluntaria.
Asimismo, el reglamento contempla la posibilidad de emitir certificaciones de competencias adquiridas a través del voluntariado, con carácter descriptivo y sin efectos profesionales directos, aunque susceptibles de utilizarse como documentación acreditativa en procesos oficiales de reconocimiento de competencias. La medida pretende poner en valor la experiencia adquirida por las personas voluntarias en ámbitos como la gestión de proyectos sociales, el trabajo en equipo o la intervención comunitaria.