VALÈNCIA. Los agricultores valencianos llevan tiempo dando la voz de alarma sobre la situación en la que se encuentra el cultivo del arroz ante la imposibilidad de hacer frente a ciertas plagas debido a las restricciones normativas en el ámbito fitosanitario en el marco de la Unión Europea. El peligro más inminente ahora lo sufre la variedad Albufera, cuya producción se prevé que caiga un 80% este año como consecuencia del hongo piricularia.
Así lo ha advertido el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, a este periódico. "El Albufera que estaba sustituyendo de alguna manera al Bomba, se va a reducir en un 80%", indica el representante del sector en la Comunitat Valenciana, quien señala que "pese a haber cuatro y cinco tratamientos" con el "único producto" permitido apenas se ha conseguido efecto alguno. Para explicarlo, Aguado cita al Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias: "Cuando tratas el hongo o una bacteria repetidamente con el mismo producto, se generan resistencias y esto es lo que ha ocurrido".
Aguado, además, puede dar buena fe de este escenario al contar con una explotación familiar de arroz Albufera. "Más del 70% de la producción la hemos perdido en los últimos 10 días de campaña. Al igual que en mi caso hay muchísimas más explotaciones así", cuenta el presidente de AVA-ASAJA, que insiste en que realizaron numersosos tratamientos que resultaron sin éxito. "Ya había abandonado la variedad Bomba en nuestra explotación por no poder combatir el hongo", lamenta.
180.000 hectáreas de cultivo abandonadas
Esta dificultad para tratar le hongo, que actúa asfixiando el tallo de la espiga e impidiendo de ese modo que lleguen los nutrientes al grano, ha derivado en el abandono de miles de hectáreas de uno de los cultivos más rentables y estables que tiene el sector en la Comunitat Valenciana. En concreto, la región ya cuenta con 180.000 hectáreas de tierra de cultivo abandonadas.
Si a esto se suma la crisis de precios derivada de la competencia de las importaciones procedentes de Oriente y América, el escenario se agrava más si cabe. "Estamos en una situación verdaderamente dramática. Por eso no hay que extrañarse de tal volumen de tierras abandonadas", indica Aguado.
Precisamente por esta situación, el Consell Valencià de Cultura (CVC) acordó la semana pasada pedir "autorizaciones excepcionales" que permitan a los arroceros usar "fungicidas no contemplados en la normativa" para poder combatir el hongo piricularia "ante el problema que supone a corto plazo la existencia de este hongo".
Por este motivo, instan a la Conselleria de Agricultura a que, "de la mano de las organizaciones agrarias valencianas, continúe "negociando con el Ministerio de Agricultura autorizaciones excepcionales" para el uso de los citados fungicidas.
Igualmente, ha acordado, solicitar que "en el medio y largo plazo", se refuerce "con suficientes recursos materiales y humanos los trabajos del IVIA --Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias-- para encontrar variedades resistentes al hongo, como base de la pirámide de las medidas integrales apuntadas por este organismo".

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- Foto: KIKE TABERNER
El CVC ha precisado que "el refuerzo de recursos tendría que alcanzar también al Servicio de Salud Vegetal, departamento de la Conselleria de Agricultura que trabaja en estrecha colaboración con el IVIA y las organizaciones agrarias". A esto se suma la petición de trabajar, por parte de las organizaciones agrarias, "en la línea de las recomendaciones del IVIA que forman parte de la respuesta integral al problema, atendiendo a las indicaciones en cuanto a la siembra y al abono de los cultivos".
El Consell Valencià de Cultura ha adoptado estas medidas en el pleno ordinario de marzo celebrado esta semana, una sesión en la que se aprobó por unanimidad el informe que a través de su Comisión de Ciencias ha elaborado sobre la afección del hongo piricularia en el cultivo del arroz valenciano y ha presentado el vocal Xavi Aliaga.
Este documento, consultado por Europa Press, señala que ese hongo ha generado "un problema de alcance global" que "en el caso del territorio valenciano tiene una incidencia muy acusada, dado que las variedades autóctonas se han mostrado más vulnerables" a la enfermedad que provoca.
El informe analiza, además de esta afectación, "qué herramientas tienen los agricultores a su alcance para combatir -este problema--, las trabas que están encontrando y las reivindicaciones al respecto", así como "las investigaciones de los organismos competentes para encontrar variedades de arroz más resistentes al hongo y que, por lo tanto, no afecten de manera tan acusada a la productividad del cultivo".
El CVC ha comentado que la del arroz es una actividad vinculada "a las zonas húmedas, actualmente protegidas, que no se puede entender sin la simbiosis con el espacio natural al que pertenecen en positivo por la regulación de los flujos de agua y el mantenimiento de la biodiversidad, contribuyendo a la conservación de los espacios".

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- Foto: GVA
En esta línea, ha agregado que "la convivencia entre explotación agrícola y espacio natural genera equilibrios no siempre fáciles en cuanto al uso de fungicidas y plaguicidas", como sucede en este caso.
Así, ha remarcado que "las limitaciones por parte de la Unión Europea a determinados tipos de productos provocan que los agricultores estén indefensos a la hora de combatir esta plaga de manera eficaz" y que queden "en condiciones de inferioridad respecto al arroz de otros lugares no sometidos a condiciones fitosanitarias tan estrictas".
"La consecuencia a corto y medio plazo, a pesar de los esfuerzos de la investigación, es la mengua de la productividad de las explotaciones y la amenaza de desaparición de variedades locales tradicionales que forman parte de la identidad cultural y gastronómica valenciana", ha remarcado, a la vez que ha determinado que a largo plazo se podría "estar hablando de la amenaza de desaparición de una actividad agrícola tan valiosa en la configuración del paisaje tradicional de las zonas arroceras".
Para llevar a cabo su informe el CVC ha acogido en la Comisión de Ciencias la comparecencia de agricultores, representantes de organizaciones agrarias e investigadores y ha comprobado "sobre el terreno, a través de la visita a una de las cooperativas arroceras más importantes, los efectos de la enfermedad y los puntos de vista de los afectados", como recoge también el documento.
El Consell Valencià de Cultura ha insistido en la trascendencia de "la problemática" que el hongo piricularia, "la enfermedad fúngica más importante en todo el mundo en cuanto que afecta diferentes tipos de cultivos", está provocando en un sector de la agricultura valenciana "muy importante" más allá de la parte económica.
De este modo, ha resaltado la importancia del arroz "en términos sociales y culturales por lo que contiene de configuración de un paisaje único", como los arrozales del entorno de l'Albufera de València, y "por su conexión con una manera de entender la gastronomía muy arraigada a la idiosincrasia valenciana".
El acuerdo plenario, también insta a que se explore "la posibilidad de convenios de colaboración público-privada con empresas productoras de fungicidas para incentivar la investigación y la producción de nuevos productos que estén dentro de los parámetros marcados por la Unión Europea".
Procedencia de los productos
Además, se reclama que "desde las instituciones valencianas, de la manera que sea más oportuna", se traslade "a la Comisión Europea y a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición una propuesta para lograr una rotulación clara y obligatoria que indique la procedencia real de los productos". "Se trata de atender la reivindicación que el consumidor, independientemente del punto de envasado, tenga clara la procedencia del producto que está consumiendo", ha precisado la entidad.
El CVC ha invitado, además, a "hacer campañas institucionales de promoción de la Denominación de Origen (DO) Arròs de València, acompañadas de actividades educativas y de difusión de la importancia cultural, económica y social de este cultivo".
La entidad ha instado, asimismo, "a los poderes ejecutivo y legislativo valencianos a trasladar a las instituciones europeas la necesidad que los acuerdos comerciales con otras instancias recogen exigencias fitosanitarias a los productos importados iguales o lo más similares posible a las exigidas a nuestros productores".
El Consell Valencià de Cultura ha concluido en su informe que "por arraigo a la historia, el paisaje y la gastronomía valencianas, pero también por su singular adaptación a las condiciones ambientales de determinados lugares, el cultivo del arroz es fundamental para entender la idiosincrasia valenciana".