VALÈNCIA. La Generalitat Valenciana tampoco presentará en tiempo y forma sus Presupuestos de 2027. Este sábado concluye el límite que establece el artículo 76.4 del Estatuto de Autonomía y la Ley de Hacienda Pública por el que el proyecto de cuentas autonómicas debe remitirse a Les Corts Valencianes antes del 1 de noviembre para iniciar así el proceso de tramitación parlamentaria.
Esta decisión no supone ningún giro de guion: era un secreto a voces que, después de que las cuentas de este 2026 se aprobaran en julio, la previsión era que fueran prorrogadas para 2027. En cualquier caso, el hecho de que el Consell no haya dado señales sobre la presentación de nuevos presupuestos apuntala la tesis de que el Ejecutivo autonómico se encamina a un escenario de prórroga para lo que queda de legislatura.
De esta manera, el Ejecutivo autonómico incumplirá el plazo legal para la presentación de sus cuentas anuales por tercer año consecutivo. A finales de octubre de 2024 estaba todo listo para presentar las segundas cuentas de la legislatura bajo la presidencia de Carlos Mazón. La Dana cambió todos los planes: los presupuestos se prorrogaron y el Consell diseñó unos nuevos teniendo en cuenta su renovada estructura y las tareas de reconstrucción de la zona afectada.
Tras intensas negociaciones y múltiples concesiones a Vox, el Consell presentó a finales de marzo de 2025 sus nuevas cuentas, que Les Corts aprobaron definitivamente en mayo con los votos de PP y Vox. Todo parecía indicar que las cuentas de 2026 volverían a tramitarse en plazos ordinarios —y así lo indican varias voces dentro del Consell— pero finalmente se superó el plazo legal. Tras ello, Mazón dimitió y Juanfran Pérez Llorca llegó a la Presidencia de un Ejecutivo abocado a prorrogar sus cuentas.
Tras varios meses de conversaciones entre PP y Vox, el síndic voxista, José María Llanos, desveló a finales de mayo un acuerdo presupuestario con el Consell. El pacto, del mismo modo que en el ejercicio anterior, incorporaba una batería de concesiones a los voxistas, entre ellas la inclusión del concepto "prioridad nacional" en varias normativas y actuaciones del Ejecutivo autonómico. Les Corts apretaron los plazos y encajaron toda la tramitación de las cuentas para dar luz verde a las leyes de Presupuestos y Acompañamiento en la recta final de julio.
Así, las cuentas que se encuentran actualmente en vigor empezaron a ejecutarse hace escasos meses, por lo que diferentes voces populares y voxistas vienen dando por hecho en los últimos meses que habrá una nueva prórroga con la intención de evitar una tramitación parlamentaria de este tipo en vísperas de elecciones. El propio Llanos expresó en septiembre que "lo ideal sería volver a la normalidad", pero que eso no iba a ocurrir "en tres meses".
Hasta que se inició este ciclo de prórrogas presupuestarias tras la Dana, solo había dos precedentes en los que el Ejecutivo autonómico no presentó sus cuentas en tiempo y forma, ambos en la misma legislatura. El entonces president de la Generalitat Joan Lerma evitó presentar los presupuestos en 1987 y 1989 por las dificultades de obtener el respaldo mayoritario de Les Corts. De esta manera, las cuentas del Consell de 1988 y 1990 terminaron aprobándose meses después, con el ejercicio ya iniciado.