VALÈNCIA. El tirón turístico de la Comunitat Valenciana mantiene muy activo el apetito inversor por el mercado hotelero de la región. Un dinamismo que se evidencia no solo en la apertura de nuevos establecimientos, sino también en las compraventas y reposicionamiento de activos ya existentes en las tres provincias. A ello se suma la apuesta de las compañías por reforzar su presencia en el territorio, como la aerolínea húngara Wizz Air, que ha elegido el aeropuerto de Manises para fijar una de sus primeras bases en España. En este contexto, la autonomía vuelve a registrar un gran semestre en cuanto a operaciones hoteleras hasta rozar los 150 millones de euros de inversión, su segundo mejor registro histórico para este periodo.
Así, hasta junio de este 2026, la inversión hotelera en la Comunitat Valenciana alcanzó los 149 millones de euros en siete operaciones, lo que supone un incremento del 82% respecto al mismo periodo del año anterior, cuando la autonomía captó 82 millones de euros, de acuerdo con los datos de la consultora Colliers. A nivel nacional, se transaccionaron 2.108 millones de euros en 55 operaciones, con un gran peso del segmento de gama alta, que captó casi nueve de cada diez euros destinados al sector.
De esta forma, la Comunitat Valenciana aglutina el 7% del volumen total de la inversión hotelera nacional y, aunque todavía se sitúa por detrás de grandes destinos como Baleares o la Costa del Sol, se consolida como uno de los mercados más atractivos para los inversores. Tanto es así que el sector vuelve a marcar un nuevo hito y confirma la tendencia de crecimiento registrada en los últimos años al pasar de los 79 millones transaccionados en todo el 2021 a los 149 millones solo en los seis primeros meses de 2026.
La evolución del mercado refleja ese cambio de escala. Mientras en 2021 se alcanzaron los 79 millones, la cifra se elevó hasta los 173 millones en 2022 y los 197 millones en 2023. Tras el descenso registrado en 2024, cuando el capital movilizado se situó en 73 millones de euros, el mercado protagonizó un fuerte rebote en 2025, con una inversión de 300 millones de euros, el mejor dato del último lustro.
Este comportamiento confirma la recuperación del mercado y consolida a la Comunitat Valenciana como uno de los destinos más atractivos para la inversión hotelera. En conjunto, la inversión hotelera acumulada entre 2021 y 2025 alcanza los 971 millones de euros, según los datos de la consultora, lo que refleja la clara reactivación de un destino como el valenciano que combina actividad turística y dinamismo urbano.
A nivel provincial, Valencia poco a poco va ganando músculo y la inversión volvió a concentrarse de forma significativa en la provincia. De esta forma, de los 150 millones transaccionados en la autonomía, Valencia logró posicionarse como el principal foco inversor de la región con 108 millones de euros, el 73% del volumen total. La provincia lideró tanto en número como en volumen de transacciones, según Colliers.
Y es que en los últimos tiempos Valencia ha marcado el ritmo del nuevo ciclo, apoyada en su atractivo urbano, la fortaleza de la demanda turística y el reposicionamiento de establecimientos hacia categorías superiores. El salto es significativo si se compara con ejercicios anteriores. En 2021 se cerraron operaciones hoteleras en la provincia por valor de 12 millones, en 2022 se aumentó a 57 millones, en 2023 volvió a bajar hasta los 41 millones, cifra que más o menos se mantuvo en 2024: 38 millones. En 2025 se batió el récord hasta los 174 millones y en solo seis meses de 2026 se ha alcanzado los 108 millones de euros, un 68,8% más que en el mismo periodo de 2025, cuando alcanzó los 64 millones.
Hoteles urbanos y de cuatro estrellas, los favoritos
Por segmentos, el capital sigue apostando mayoritariamente en la Comunitat Valenciana por los hoteles urbanos, que concentraron el 76% del volumen invertido, frente al 24% destinado a establecimientos vacacionales. Esta tendencia, que comenzó a consolidarse en 2024, pone de manifiesto el creciente interés por activos situados en ciudades con elevada demanda turística y de negocio.
Asimismo, los hoteles de cuatro estrellas continúan siendo los preferidos por los inversores, al absorber cerca del 80% de la inversión registrada durante el semestre. El protagonismo de este segmento confirma la búsqueda de activos con potencial de reposicionamiento y capacidad para responder a una demanda cada vez más orientada hacia establecimientos de gama media-alta.

- Hotel del complejo Magic World en Oropesa del Mar.
A nivel nacional, Colliers señala que el capital mantiene un claro sesgo hacia los destinos vacacionales consolidados y las principales plazas urbanas. Así, Baleares ha liderado la captación de fondos en la categoría premium con 556 millones de euros (el 26% del total), seguida por Madrid y la Costa del Sol, que registraron un 17% cada una, y Canarias, con un 15%.
Por perfil de comprador, el capital nacional asumió el protagonismo del mercado al ejecutar el 63,4% de las inversiones (1.336 millones de euros). Dentro de este bloque, las cadenas hoteleras españolas actuaron como el principal dinamizador con el 33,3% del volumen transaccionado, secundadas por los inversores privados y family offices locales con un 25,7%.
Por su parte, los inversores internacionales aportaron el 36,6% restante (772 millones de euros), destacando la operativa de fondos institucionales transnacionales enfocados en operaciones corporativas de gran envergadura y estrategias de valor añadido (value-add).