CASTELLÓ. Hay tres sustantivos que, a juicio de Àngela Moya, definen al Besign Fest. Es diversidad (de disciplinas creativas), comunidad (valiente y trabajadora) y mucho comboi/ilusión (por lo que hacemos). Es una traslación de cómo somos en Castelló”, relata la presidenta de La Exprimidora en su primer año al frente de l’Associació de Dissenyadors i Creatius de Castelló y de la organización de la bienal del diseño, que impulsa el colectivo. A escasas tres semanas para la sexta edición del Besign Fest, que aterriza del 1 al 3 de octubre, Àngela Moya aborda los objetivos que se marca esta edición, radiografía el estado actual del diseño de la ‘terreta’ y pone voz a todos esos desafíos a los que, de un modo u otro, la agenda del festival planta cara.
P.- Tu primer besign Fest al frente de La Exprimidora, ¿cómo asumes el relevo?
R.- Con mucha ilusión y respeto, ¡y con ganas de todo lo que está por venir, que no es poco! Hace unos años recuerdo contar los días para poder enviar el formulario y asociarme como estudio profesional porque desde el principio he tenido clara la necesidad no solo de formar parte de la comunidad y conocer a otras y otros profesionales de la provincia, sino de colaborar y trabajar para poner en valor nuestra profesión. Tengo muy presente el legado de todas mis compañeras y compañeros en la presidencia y en la junta, que en su día dieron un paso adelante como portavoces y necesarios agentes de esa promoción del diseño en la provincia de Castelló.
P.- La exprimidora es uno de los motores de esa comunidad profesional. ¿Cómo ha evolucionado en los últimos años y qué papel juega hoy dentro del sector?
R.- Este año La Exprimidora cumplirá nada menos que 15 años en los que podemos celebrar unos cuantos hitos que en los inicios parecían impensables. Hemos participado como jurado en llamadas a proyecto de carteles muy relevantes, firmado convenios con entidades y escuelas del sector del diseño y somos parte activa de la Red Española de Asociaciones de Diseño. Es un orgullo ver que nos hemos consolidado como importantes interlocutores para la administración pública, las empresas y la sociedad en general, en lo que respecta a las preocupaciones del sector. Queda trabajo, pero tenemos la sensación de que nuestra presencia y voz son cada vez más relevantes.
P.- ¿Qué ha cambiado en el design?
R. Quizás la ubicación, ya que la esencia se ha mantenido desde la primera edición, que se celebró en Benicàssim y fue apoteósica. Una fantasía. Dos años después se trasladó al Casino Antiguo de Castelló y posteriormente nos acogió el Teatre del Raval, que nos encanta y sentimos nuestra casa. Como decía, la esencia del Design Fest no ha cambiado: buscamos visibilizar la profesión desde la diversidad de disciplinas, territorios y trayectorias, con una programación que refleje la realidad del diseño y su clara mayoría femenina, tratando de derribar así una larga historia de invisibilidad.
La esencia del besign Fest no ha cambiado: buscamos visibilizar la profesión desde la diversidad de disciplinas
P.- El diseño como algo que va más allá de la estética ha sido una constante en la bienal…
R.- El concepto de trascender a lo estético estará siempre presente en el festival porque forma parte de la raíz de nuestra profesión. El valor del diseño no reside solo en la estética. Es, ante todo, funcionalidad. Esa debería ser la concepción que la gente tuviera del diseño. Desgraciadamente, no es así, y por eso todavía hoy en día tenemos que hacer tanta pedagogía como profesión. El besign es una celebración de ese activismo. Una manera de impulsarnos e ilusionarnos como diseñadores recibiendo en nuestra casa a referentes del sector, pero también de mostrar a la ciudadanía que el diseño va mucho más allá de “hacer algo bonico”.
P.- Si el diseño desapareciera una semana, ¿cuándo lo echaríamos en falta?
R.- Desde el primer minuto. Dejando de lado lo estético, quizá el concepto más fácil para ejemplificar la respuesta es la ergonomía. La altura y respaldo de cualquier asiento para trabajar o descansar están estudiados para que resulten cómodos. O pensemos en la cafetera o las tazas en las que nos servimos el café, ¿se pueden apilar en un estante? Por no hablar del calzado con el que caminamos, si nos oprime o contribuye a una mayor sudoración, o la señalización de un aeropuerto o un hospital, que debe ser clara y visible para interpretarla rápidamente. Quizá por eso es tan difícil visibilizar el poder del diseño: la belleza y lo estético entran enseguida por los ojos, pero la comodidad y el bienestar son conceptos que, aunque se sienten, dependen de un estado de consciencia activa. Cuando algo es incómodo, nos molesta rápidamente, pero el confort es una satisfacción silenciosa. Lo importante es no perder ese horizonte de diseño al servicio de las personas.
P.- Precisamente por eso, el Design Fest también busca democratizar el diseño.
R.- El diseño está presente en el día a día de todas y cada una de nosotras, por lo que desde luego el Design Fest nos interpela e invita también a todas, sea cual sea nuestra profesión. Todas las que hacemos café en cafetera cada mañana, nos sentamos en una silla o banco público, nos sentimos atraídas por un cartel, nos relajamos en una bañera o en una acogedora habitación de hotel, o nos desplazamos en coche o bicicleta. Pensar que el diseño es un servicio caro es una idea sobradamente extendida. Pero nada de eso; el papel fundamental del diseño es transformar, conectar, impulsar, traducir necesidades en soluciones y eso tiene un valor trascendental. Es fundamental derribar esas falsas creencias y conseguir que la gente vea el diseño como lo que es: una herramienta para resolver problemas reales que está mucho más presente en el día a día de lo que imaginamos. Y ese es uno de los objetivos del festival, llevar el diseño a pie de calle con actividades diversas, algunas abiertas y otras a precios nada elitistas.
El diseño está presente en el día a día de todas y cada una de nosotras
P.- ¿Dónde quiere poner el foco la edición 2026?
R.- Hace ya un par de ediciones que diseñamos el cartel con la clara intención de poner en valor el papel de las diseñadoras, de las muchas mujeres que se han labrado una más que sólida carrera en las diferentes disciplinas del sector, de las muchas que empiezan y de las muchas que están presentes en las aulas. Las mujeres ocupamos entre un 60% y un 80% en carreras de diseño, pero somos minoría en puestos de dirección, cobramos un 13% menos que nuestros compañeros hombres y siguen conociéndose infinitamente más los nombres de diseñadores masculinos. Los sesgos de género que sufrimos en nuestro trabajo diario por ser mujeres, como menosprecio en la credibilidad, presunción de no liderazgo, síndrome de la impostora o más peso en la conciliación, siguen existiendo. Con este humilde grano de arena pretendemos no solo tumbar esas barreras y hacer palanca intentando equilibrar pesos, sino también honrar la memoria de todas esas diseñadoras.
P.- ¿Qué recomendarías del programa de este año?
R.- El diseño está presente en nuestro día a día, y el design es una cita cultural en la que cualquiera de sus actividades enseña e inspira. No podría elegir una. Tanto el taller de collage analógico de Susana Blasco, como la charla del arquitecto y divulgador Erik Harley, el dinamismo de PechaKucha Night y, por supuesto, la jornada de ponencias en el Raval con grandísimas referentes, como Laura Meseguer, Lola Castelló, Laia Ferran o Isa Nieto, son actividades perfectas para descubrir el poder transformador del diseño.
P.- ¿Y cómo se pone en valor el diseño local?
R.- En el besign siempre tendremos un estudio de la familia ‘cítrica’ que encabece la jornada de ponencias, igual que en PechaKucha Night se tienen en cuenta las recientes incorporaciones a la asociación. Ser de un territorio mediterráneo y pequeño situado en medio de importantes rutas comerciales y, por tanto, infravalorado, tiene -al menos- una parte positiva y es que siempre tenemos las puertas abiertas a la gente, a otros territorios, a aprender de y con los demás y a buscar más allá de nuestras fronteras. Por eso, quizá, nos cuesta más sentirnos orgullosos de la riqueza de nuestra provincia, también en el sector creativo. Siempre hay hueco para poner en valor los méritos propios, que son muchos.
Seguimos luchando y haciendo pedagogía constante de la importancia y el valor del diseño en cada proyecto
P.- Intrusismo, precarización o enfrentarse a comentarios del tipo “hazme algo rápido” o “es solo un logo”… ¿Cuáles son las reivindicaciones del diseño?
R.- Hay problemáticas que siguen acompañándonos en la profesión. Seguimos luchando y haciendo pedagogía constante de la importancia y el valor del diseño en cada proyecto, de que se respeten los tiempos y la compensación económica por nuestro trabajo. Por ello, entre otras razones, existe La Exprimidora, para acompañarnos y auparnos entre todas en todos los aspectos menos amables de la profesión y celebrar con orgullo los hitos conseguidos.
P.- ¿A quién hay que trasladar estas reivindicaciones y en qué orden?
R.- Absolutamente a todos, tanto al sector público como al privado. Si he de mojarme con el orden, te diré que, en primer lugar, deberíamos dirigirnos a las instituciones públicas que, como representantes de la ciudadanía, velan por los intereses colectivos y tienen la potestad de regular. En segundo lugar, trasladar el mensaje al ámbito privado. Ambos se retroalimentan. Siempre que se comprenda y respete nuestra profesión, tanto desde una perspectiva como desde la otra, el mensaje será claro para la sociedad en general. El diseño es esencial en nuestras vidas; no es ni un hobby (para las y los diseñadores) ni un capricho bonito (para quienes lo pagan). Es estrategia, diferenciación, es bienestar, es economía.
P.- ¿Qué otros desafíos afronta el sector?
R.- Ahora mismo, uno de los principales es el uso de la inteligencia artificial y su regulación. Estamos en un punto de inflexión, viendo cómo el uso masivo y descontrolado de esta herramienta en manos inadecuadas genera plagios sangrantes que suponen un perjuicio tanto a la propiedad intelectual de la creadora o creador como de la institución que lo consiente. Por no hablar de la cantidad de imágenes absolutamente calcadas y sin alma que pretenden representar actividades o eventos, perdiendo la esencia del mismo: sin originalidad y sin poner en valor las diferencias territoriales y culturales, transmiten pereza visual por su similitud constructiva. Al final, el problema de fondo es la falta de voluntad de regulación y respeto por la profesión de diseño.
La IA no puede suplir su mano, ni ofrecer un resultado diferenciador, por lo que nuestra labor sigue siendo igual de necesaria
P.- ¿Qué relación debería establecerse entre IA y diseño?
R.- Son muchas las acciones de nuestro día a día en las que la IA puede ser útil, pero no es capaz de sustituir el análisis y la estrategia, la visión del proyecto con la misma profundidad que lo hacen la diseñadora y el diseñador. La IA no puede suplir su mano, ni ofrecer un resultado diferenciador, por lo que nuestra labor sigue siendo igual de necesaria para garantizar un diseño adecuado e innovador. No creo que la relación con la IA tenga que ser distópica. Puede ser una herramienta más como tantas otras que se han ido sumando a nuestro escritorio con el paso del tiempo, pero sí considero que debemos mantener una posición crítica en defensa de su total regulación y protección de los derechos de autoría.
P.- ¿Alguna otra mala práctica que esté dañando al diseño profesional?
R. Los siempre presentes concursos especulativos. Hemos estado una temporada en la que parecía que habían disminuido y se había llegado a generar cierta conciencia al respecto de esta mala praxis, que pide varias propuestas y solo paga por una de ellas, escogida muchas veces con dudosos criterios, sin ninguna regulación ni limitación respecto al uso de la IA. Mientras se siga viendo el diseño como algo que hacemos por entretenernos, restando importancia a una profesión perfectamente reglada que aporta un claro valor innovador; mientras no se tenga en cuenta el esfuerzo que hay detrás, ofreciendo recursos económicos, temporales y humanos justos, dejando de promover prácticas injustas y sin garantías, se seguirá perjudicando, devaluando y precarizando el sector. ¿No merece nuestro gremio el mismo respeto que le tenemos a cualquier otro?
P.- Por el contrario: un ejemplo de buen diseño, de su impacto social.
R.- Se me ocurren varios casos de diseños que han resuelto perfectamente un problema de comunicación, y que hoy en día permanecen o han sufrido muy pocas actualizaciones, como el sistema de señalización vial que todas y todos conocemos, diseñado por Margaret Calvert. Nombres hay muchos, pero déjame apuntar que un buen diseño es también lo que hacen mis compañeras y compañeros a diario. Lo es cada diseño que es capaz de diferenciarse, siendo coherente con lo que representa: un producto intuitivo que se adapta al uso físico y cuenta una historia a través de su forma, un cartel que te llama la atención en la distancia y no necesita explicación, una web perfectamente navegable y ordenada, un interiorismo que aporte lógica y bienestar al espacio, una imagen captada con la perspectiva y la luz perfectas, una ilustración que te hace pensar. Todo eso es también buen diseño, y aquí en Castelló sabemos hacerlo.
P.- En 50 años alguien encuentra ‘encapsulado’ el besign 2026, ¿qué idea querrías que extrajera?
R.- Creo que todas nos conformaríamos con que de aquí a cincuenta años la gente tuviera claro que el nombre de la asociación es La Exprimidora, y no la lavadora, la tostadora, aspiradora o batidora (risas). Ahora en serio, con que cada vez más gente entienda el valor que el diseño tiene en las vidas de todas y todos, ya habrá sido un éxito, y si a eso le sumamos que se (re)conozca el buen trabajo que hacen mis compañeras y compañeros desde aquí, desde Castelló, ya “mel de romer”. Si dentro de 50 años, por razones inimaginables de absoluta fuerza mayor, el besign ya no existiera, espero que la gente recordara con cariño lo enriquecedor que fue haber tenido un festival de diseño en esta ciudad, organizado por esa gente. ¿Cómo se llamaban? Ah sí, La Exprimidora, un utensilio (de icónico diseño) para extraer el jugo creativo que se hace en Castelló, tierra de cítricos y también de diseño.
________
BOLETÍN TITULARES CASTELLÓN PLAZA.
Las noticias más relevantes del día en Castellón, reunidas cada mañana en un solo correo para empezar el día informado. Suscríbete gratis al boletín aquí.