VALÈNCIA. En València existe una estela de estudios creativos que, partiendo de su propio nombre, ya honran al barrio. Son espacios que, al igual que sucede entre madres e hijas que se llaman igual, muestran un paralelismo precioso: llevan por nombre el lugar que les vio nacer. Estos espacios son Mistral, ubicado en la calle Mistral de Benimaclet y capitaneado por la diseñadora y creadora Pilar Estrada y por la fotógrafa Patricia Vargas; también Ruzafa Creativa donde se esconde Luisen Riquelne con sus sombreros; y también Amic Espai Creatiu, en el corazón del barrio de Amistat y coordinado por el fotógrafo valenciano Guille Navarro.
Todos estos espacios muestran, de alguna manera, la huella del barrio en ellos, y cómo pueden contribuir también a la vida cultural del propio barrio. Por parte de Vargas y Estrada, lo que crean en Mistral -su almacén creativo- es un “espacio de trabajo, un estudio de foto y diseño, una sala de proyecciones improvisada, el escenario de cumpleaños y celebraciones de Nochevieja, un lugar donde guardar todo lo que en nuestras pequeñas casas no cabe y, sin duda, un lugar donde recibir a amigos y todo aquel que quiera pasarse a saludar”, tanto que el estudio se siente como un hogar.

- Amic Espai Creatiu -
- Foto: GUILLE NAVARRO
Mistral, que apareció por sus necesidades como autónomas, les pilla muy cerca a ambas y fue una alegría para el barrio al ver que ese bajo no sería ocupado por un Airbnb. De hecho, avisaron a sus vecinas de lo que se venía -lo bueno, lo bonito- con un cuidado cartel en azul y amarillo en el que se presentaban como “las vecinas creativas del barrio”. Algo que iba muy en contra de todo lo que se está viviendo en València ahora mismo: “Fue algo distópico vivir que, mientras nosotras le dábamos un lavado de cara con tan solo la ayuda de nuestros padres y amigos, en la esquina contraria, un ejército de obreros convertía un bajo cerrado como el nuestro en nada más y nada menos que tres Airbnbs. “Obviamente, nosotras tardamos algo más en poder habitar el espacio”, destacan desde este dúo creativo.
Ahora bien, el nombre viene también de una herencia emocional de Vargas, Mistral se llama así por la calle en la que vive y por su padre: “Mistral fue por la calle, pero también tiene un componente emocional. La barquita en la que navegaba y pescaba mi padre cuando yo era pequeña se llamaba igual y me pareció la señal definitiva de que era el lugar correcto para tomar el riesgo de alquilar nuestro primer espacio propio para trabajar después de 5 años siendo autónomas”, un milagro que se hizo realidad gracias a un precio justo propuesto por su arrendadora.

- Interior de Mistral -
- Foto: PATRICIA VARGAS
En el corazón de Amistat, el fotógrafo valenciano Guille Navarro ha encontrado también un local desde el que poder hacer buenas migas con la fotografía: Amic Espai Creatiu, un espacio en el que supo que podría desarrollar también su carrera como fotógrafo en València. “Este espacio me ayuda a generar algo más cercano y desde el cuidado, es un lugar donde se pueden hacer desde sesiones de fotos hasta alquilarlo si alguien lo necesita para su proyecto. Surge de mi necesidad de crear un espacio cercano en el que trabajar con la fotografía”.
Jugando con el valor de la amistad, que se ubica en este barrio y que se eleva al nombre del espacio, le lleva a crear Amic pensando en la cercanía de la fotografía. “Quiero generar un espacio vivo y variado. Que sea un amigo de las cosas más diferentes que existan y que se abra a todo el mundo. Cuando pienso en Amic, también evoco a la vida del barrio, y creo que ambos se encuentran en una conversación muy divertida”, destaca el fotógrafo, que espera que de aquí a un año Amic se convierta en un sentimiento y un espacio de acogida para la fotografía.

- Amic Espai Creatiu -
- Foto: GUILLE NAVARRO
Y esquivando los carriles bici con decenas de guiris circulando sobre ellos, y como símbolo de resistencia, Ruzafa Creativa se ubica en el centro de Ruzafa bajo el cariño de su creador: Luisen Riquelne, que dio rienda suelta a este proyecto hace menos de un año. Ruzafa Creativa es un lugar en el que se permite abrir las puertas a “lo artístico y lo artesano y cultural”, mientras invita a los creativos a que vengan a mostrar su propio arte. “Hacemos un poco de todo, y lo que queremos es devolver al barrio lo que nos ha dado siempre, es un lugar que va en contra de la gentrificación que estamos viviendo”.
“Llevar Ruzafa en el nombre ya es una reivindicación per se, yo he nacido en el barrio y veo cómo ha cambiado y me entristece. Queremos devolver a Ruzada la bohemia y artesanía que le caracteriza, este barrio no son todo garitos y pubs, como mucha gente suele creer”, destaca Riquelne sobre este espacio creativo. “La misión de este espacio es que tengamos un núcleo cultural que sirva como referencia”. Un espacio que, al igual que sucede con Mistral y Amic, honra al barrio que le acoge, y celebra convertirse en un dinamizador de la vida cultural entre calles llenas de bajos turísticos. Una lucha necesaria en un momento en el que la ciudad deja de ser de quienes la habitan, y en el que la cultura es la herramienta más poderosa para defender la identidad propia de los barrios.

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- Imágenes cedidas por Ruzafa creativa