CASTELLÓ. Quien haya indagado en la temática histórica de las brujas, habrá descubierto que durante siglos miles de mujeres fueron asesinadas en Europa a raíz de la creencia popular de que estaban poseídas por el demonio, un consenso a partir del cual se establecieron unas bases jurídicas que legitimaron miles de ajusticiamientos en la hoguera y la horca. En España, en los Pirineos Aragoneses y Cataluña hay más de 620 casos documentados hasta el momento, pero también se han encontrado casos en Navarra y en el País Vasco del Norte.
Ahora, un trabajo de la fotógrafa y documentalista Judith Prat, «Brujas», relata aquellos hechos que ocurrieron entre los siglos XV y XVIII a través de una exposición de 60 fotografías con la cual recupera la memoria de esas mujeres y quiere «hacer justicia a las víctimas de aquel feminicidio y, al mismo tiempo, destruir el imaginario colectivo y reivindicar y dignificar su imagen».
La muestra, organizada por el Servicio de Actividades Socioculturales de la UJI dentro del programa FotoGràficaMent, estará abierta en la Llotja del Cànem de Castelló hasta el 21 de noviembre y es fruto de un trabajo de investigación de más de tres años de la fotógrafa aragonesa, durante el cual descubrió que aquellos hechos fueron «un feminicidio en toda regla del que nos ha llegado el discurso de los perseguidores, que difundieron un perverso estereotipo de aquellas mujeres que fueron asesinadas como viejas, feas y malas, mientras la realidad y la sabiduría de aquellas mujeres, que eran comerciantes, labradoras, artesanas, parturientas, curanderas, entre otros oficios, ha sido eliminada de la historia», asegura.
Prat explica que las mujeres «eran acusadas por cosas tan ridículas como enfermar el ganado o a las personas con la mirada y de provocar tormentas o sequías, por ejemplo, pero el pensamiento mágico de la época fue manipulado para que la población se volviera en contra de ellas, lo que es un claro caso de misoginia».
En este sentido, Prat explica que también «el mundo del arte se ha convertido en un claro amplificador del relato de sus perseguidores, por eso creo que utilizar la fotografía para dignificar su memoria es muy adecuada», dice. Así, la fotógrafa recoge en este trabajo, que no deja de ser un mapa visual de los lugares y de los hechos que ocurrieron, imágenes de mujeres actuales que viven en los Pirineos con perfiles similares a las que vivían en los siglos pasados para contar, a través de ellas, la historia, estableciendo una relación entre aquellas mujeres condenadas y las mujeres que en la actualidad habitan estos rincones. Junto con ellas, la muestra también es un compendio de los lugares donde sucedieron aquellas atrocidades o la simbología de la época como puede ser la flor del cardo en las puertas de las casas o los espantabrujas en las chimeneas de las casas.
El trabajo de Judith Prat se podrá visitar hasta el día 21 de noviembre y durante este periodo se realizarán diferentes actividades en que la autora estará presente. El miércoles, 21 de octubre, tendrá lugar el Photobook Club Castelló, donde se presentará del libro y donde también se proyectará el documental realizado sobre las mujeres fotografiadas titulado «Decían que era bruja», que también se podrá ver el 5 de noviembre. Para acabar, Prat estará presente en la exposición el día 22 de octubre, después de no poder inaugurar la muestra a causa de la alerta roja del día 1 de octubre.
________
BOLETÍN TITULARES CASTELLÓN PLAZA.
Las noticias más relevantes del día en Castellón, reunidas cada mañana en un solo correo para empezar el día informado. Suscríbete gratis al boletín aquí.