Rototom Sunsplash de Benicàssim se consolida como refugio multicultural: congrega a 169.000 personas de un centenar de países

CULTURA

La cita plasma “el mundo del futuro que queremos, con contacto, diversidad, mezcla y respeto mutuo”, indican desde el certamen

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CASTELLÓ. “No te esperas lo que hay aquí dentro”, confiesa Elena. Su primera vez en Rototom Sunsplash fue el pasado miércoles, en pleno ecuador de la cita. Llegó a Benicàssim desde Teruel acompañada de su hija Cris, de 9 años, y de su sobrina Celia, de 10. “Mamá, hoy es el mejor día de mi vida”, le dijo, sonriente, Cris a su madre, sosteniendo un diábolo en el área familiar Magicomundo. Este testimonio sintetiza la esencia, y la huella, de una experiencia. La que durante siete días ha englobado, bajo el lema ‘The Place to Be’, el certamen internacional. Porque sí, “lo que triunfa del festival es la atmósfera; esa en la que cualquier persona se puede encontrar bien, y eso está por encima de todo”, matiza su director, Filippo Giunta, poco después de que la 31ª edición haya bajado el telón este sábado. Un viaje que arrancó el pasado 16 con una inédita Welcome Party para dar paso a seis jornadas intensas en esta pequeña ciudad efímera donde todo, y todos, convergen.

El mapa humano de una comunidad fiel

En época compleja para el sector de la música en directo en Europa, marcada por la incertidumbre económica que ha impactado en cifras de asistencia, el festival ha ratificado la lealtad incondicional de su público. “Temíamos esa tendencia observada en otros festivales, pero nuestro público es fiel”, valora Filippo Giunta. “A pesar de que cuesta viajar y hay más dificultades para desplazarse, sobre todo a eventos de varios días como el nuestro, la gente sigue apostando por Rototom: para muchos son sus vacaciones del año. Vienen para crear comunidad desde cualquier parte del mundo, desde cualquier ciudad, para compartir valores y sentirse parte de una identidad que supera el límite del reggae”, dice.

Esa masa heterogénea y diversa ha alcanzado este año una cifra global de participación de 169.000 personas en seis días, más la fiesta de bienvenida, con una media superior a 26.000 asistentes diarios, en una cifra similar por jornada a la edición 2025. Las banderas de más de casi 100 naciones han ondeado codo con codo en Benicàssim. España, Francia, Italia, Alemania y Reino Unido lideran el listado de procedencias, que completan territorios de los cinco continentes y algo más lejanos, como Kenia, Ruanda, Corea del Sur, Martinica, Trinidad y Tobago, Venezuela, Camboya o Tailandia. El componente generacional vuelve a ser destacado, diseñando un mapa humano donde se convive sin mirar la edad. En torno a 13.000 menores de 13 años y 7.100 mayores de 65 años se han unido a Rototom este verano. Un impacto que ha saltado las fronteras físicas a través del canal de streaming y las plataformas digitales.

The Place to Be Conscious: activismo social y música que cruza muros

El pensamiento crítico y el activismo, social y ambiental, han vuelto a actuar como la columna vertebral de la cita. El Foro Social del Rototom, organizado por la Fundación Exodus, ha registrado un éxito rotundo de público, con más de 1.100 asistentes a lo largo de sus cuatro jornadas de debate, que han abordado desde la emergencia climática con la activista india Vandana Shiva a la crisis de la vivienda. “Estamos muy satisfechos de cómo el público local se ha integrado con nuestro público en el Foro Social. Han sido charlas muy participativas”, indica Giunta. La reflexión ha aterrizado también en Ataya Social Café, de la mano de colectivos afrodescendientes como Top Manta o Afrodiccionario, que ha extendido sus tips para combatir el lenguaje racista hasta el área joven del festival, Teen Yard, “que ha crecido exponencialmente en asistencia este año”, relata Giunta.

Esa voluntad de conectar el certamen con la sociedad que le rodea ha llevado a Rototom, a través de la Fundación Exodus, a trasladar el ambiente de la cita cultural y parte de su cartel de 2026 a la población reclusa de la provincia, con los conciertos de Ilan Amores, Alana Sinkëy, Doctor Nadie y Lasai, y la sesión de yoga impartida por César Caldera.

La vertiente solidaria se ha completado con la campaña de apoyo a proyectos sociales a través de las aportaciones del público beneficiario de los abonos inclusivos, y que permitirá a los colectivos Fundación Ateneu Castelló, Payasospital, UNRWA España y Stand Up For Jamaica, desarrollar nuevas acciones.

The Place to Care the Earth: vanguardia verde, refugios climáticos y un horario saludable

Rototom Sunsplash ha dado un salto cualitativo en su cruzada por la sostenibilidad medioambiental. En alianza con Tuawa, la instalación estratégica de 54 puntos de agua potable entre la zona de acampada y el recinto ha seguido transformando los hábitos de consumo de la cita. La previsión es cerrar este 2026 con cerca de 3,2 millones de botellas de plástico evitadas gracias a estas fuentes sostenibles, haciendo a Rototom más plastic free si cabe. Esta colaboración ha permitido evitar la emisión de unas 300 toneladas de CO₂, un impacto equivalente a la absorción anual de más de 13.500 árboles o a una superficie forestal cercana a 27 hectáreas de bosque mediterráneo.

A esta huella verde se ha unido la instalación de un novedoso sistema de baterías solares para reducir el consumo de diésel y el esfuerzo para adaptar el recinto, con el refuerzo de las áreas extramusicales como refugios climáticos, equipadas con estructuras textiles ventiladas que aportan sombra continua y absorben los rayos UV, combinadas con iniciativas de sensibilización ambiental en las playas.

En este sentido, la reestructuración horaria introducida este año para esquivar las horas de más calor ha sido bien acogida por el público. “El horario ha funcionado: abrir un poco más tarde y posponer las actividades hasta la puesta de sol o los primeros momentos de la noche, como ha sido el caso de Rototom Circus, con siete propuestas a escena, ha permitido que mucha gente que solía venir solo a los primeros conciertos haya podido disfrutar plenamente de las áreas culturales. Han conocido esa otra cara de Rototom. Ha sido una medida muy buena tanto para el público como para nuestras y nuestros trabajadores”, destaca Giunta.

Un bienestar que se ha complementado con la oferta gastronómica internacional, plasmada en ese viaje por Senegal, Argentina, Japón, India o Jamaica a través de 25 platos del mundo, y referente ético además por sus alternativas vegetarianas, veganas y de km0; el espacio Pachamama, volcado en la agroecología y la vida saludable con sesiones diarias de yoga o biodanza; o el mercadillo y mercado artesano, con diseño independiente, moda sostenible y productos de autor.

Latido estatal en plena revolución dancehall

La propuesta artística de este 31º aniversario ha demostrado la capacidad del festival para transformarse y seguir explorando nuevos horizontes sonoros sin perder su esencia. La apuesta por proyectos estatales y de alto voltaje como G-5, esculpido a golpe de música callejera, rumba y flamenco con Kiko Veneno, Muchachito, Tomasito, el Canijo de Jerez y Diego el Ratón, es un ejemplo de esa mirada puesta en el público más cercano, como también lo ha sido el arrollador directo de Lia Kali como una de las cabezas de cartel de la jornada de cierre, Las Ninyas del Corro, Eskorzo o el show especial del catalán Pure Negga acompañado en el escenario por 15 invitados. Junto a ellos, la creatividad ha brillado en proyectos rompedores como el de Greentea Peng, el show de tango reggae de Los Guardianes de Gregory, Natalia Doco o Bleu Soleil.

La propuesta musical ha virado fuerte este año hacia el dancehall, con el potente tridente de Major Lazer, Shenseea y Kybba -que cerró anoche el Sun Stage-, aunque en diálogo con la cadencia roots más pura de leyendas como Alpha Blondy, Luciano, Bushman, Twinkle Brothers, o, en esa conexión con el sonido pionero, con la banda fundacional del ska, Skatalites. “El cartel ha sido novedoso; el objetivo era llegar a un público más amplio. El festival se transforma, pero no olvida sus raíces ni al público reggae”, sintetiza Giunta.

En la programación cultural, el balance es, dice, “sobresaliente”. “Ha funcionado muy bien el nuevo espacio Reggae Jamroom, donde se han juntado muchos artistas y se ha generado muy buen ambiente. Quizás esto vaya a más el año que viene y lo propondremos con más fuerza”, avanza el director, satisfecho también por el notable crecimiento experimentado por las áreas juveniles y familiares.

Con todo: ¿Es definitivamente Rototom ‘The Place to Be’? “Definitivamente sí, lo es. Sobre todo, en un mundo rodeado de conflictos, intolerancia y miedo a perder la identidad. Nos proponemos un mundo multicultural y aquí se hace patente. El mundo del futuro será así: contacto, mezcla y respeto mutuo. Un espacio donde todas las diversidades se integran. Donde todas las diversidades encuentran su lugar”.

The Place to Return: cita con Benicàssim en 2027

La organización ha anunciado la fecha para la que será su 32ª edición: el festival regresará de nuevo en agosto de 2027 para seguir construyendo su comunidad internacional, y ecléctica, de paz. Para recrear esa atmósfera única que hace, como avanzaba Elena en su primer Rototom hace unos días, que no alcances a imaginar “lo que pasa una vez que cruzas el recinto”.

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