Nando, el peluquero de Ferran Torres

València

EL CALLEJERO
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El salón casi parece una parada de metro. Cada 15 minutos entra un cliente. Los dos peluqueros, un chico y una chica, van a destajo. No tienen tiempo ni para detenerse a beber agua. Se acercan a la fuente corriendo, pegan un trago rápido y a por la tijera o la maquinilla. Nando Díaz, el dueño de esta barbería de Torrent y otras dos en València, llega con su hijo de dos años al brazo porque está un poco renegón. El chiquillo se llama Ferran, como su amigo Ferran Torres, un cliente que le ha dado una fama casi universal después del cambio de imagen que le ha hecho con un corte diferente que parece haber atinado con la misma precisión que el zurdazo del delantero en el minuto 106 de la final de la Copa del Mundo con el que hizo campeona a España. 

Nando Díaz no para de atender entrevistas desde el lunes que volvió de Nueva York. El barbero de 41 años está casado con una periodista y, quizá por eso, encuentra un hueco para todo el mundo. Es educado con los periodistas y aprovecha el tirón para promocionar Los Honorables, su cadena de barberías. Porque Nando es peluquero, pero también tiene mucho de empresario. Por eso no duda en viajar a cualquier ciudad de España o de Europa a retocarle el peinado a cualquier futbolista. Durante el Mundial fue y volvió varias veces para cuidar del cabello de Ferran y, de paso, el de  una docena de compañeros de la selección española.

El oficio ha sido como un hilo que ha ido conectando a su familia desde los tiempos de su bisabuelo, Fernando Díaz, el primer barbero. Luego vinieron su abuelo, su madre y su hermano. Nando se crio en la peluquería Elvira Colomer, su madre. Allí hizo sus primeros cortes con 18 años, pero se dio cuenta de que no le gustaba peinar a las mujeres. Aquel joven, que era muy deportista, encontró una salida en el Ejército. “Pasé ahí seis años y en 2007 estuve en Kabul, en Afganistán. Cuando volví de aquella misión ya abrí mi primera peluquería”.

  • Foto: KIKE TABERNER

El primer salón lo inauguró en 2011, hace 15 años, y el segundo, al lado de Mestalla, un destino premonitorio, en 2015. Después llegó el de Torrent. Nando mostró tanta habilidad con la tijera como con su visión de negocio, una virtud que potenció al estudiar gestión y administración de empresas. “Y ahí empecé a crecer porque teníamos la barbería a tope y dando cita ya a dos semanas vista, así que decidí empezar a expandirme”, apostilla.

De boca en boca

Cuando abrió, en 2011, estaban a punto de ponerse de moda las barbas. “Eso no llegó hasta 2015, cuando aparecieron los hípster. Luego empezó la tendencia de los degradados, que venía de Sudamérica, y creo que fue el comienzo de la época dorada de la peluquería. Ahora los hombres ya se dejan hacer de todo”.

Al fútbol llegó gracias a un jugador del Levante, el setabense Rubén Garcia. “Empecé a cortarle el pelo y luego vino otro jugador, y después, otro más, y así… Luego vino algún jugador del Valencia y después del Villarreal. Vas pasando de unos a otros. Nunca he tenido problemas para desplazarme a donde fuera y así me gané su confianza. No es fácil. Esto no va solo de cortar el pelo. Hay mucha gente que lo corta bien, y muchos son mejores que yo, pero es un conjunto de virtudes. Hay que tener disponibilidad, ser educado, saber estar en una casa ajena, tratar a la familia…”.

  • Foto: KIKE TABERNER

El barbero quiere relativizar la importancia de los futbolistas, pero también que la gente entienda sus circunstancias. “Son personas iguales a las demás, pero viven en una burbuja en la que no es fácil entrar. Al principio me hacía mucha ilusión ir a cortar el pelo a las casas de grandes futbolistas. Yo, gracias, a ellos, he vivido experiencias increíbles. Como también las he vivido con empresarios valencianos. Hace poco estuve en Santander en la boda de la familia Boluda con el rey emérito, Felipe González y gente así, la élite de España. Y entonces piensas: ¿Y yo qué hago aquí? Pero acabas entrando en su círculo de confianza, te recomiendan a otros y esa es la mejor publicidad que hay”.

A Ferran Torres llegó gracias a un cliente, Joan Ramos, muy amigo del delantero del Barcelona, que le gustó lo que vio y pidió cita. A partir de ahí empezó una gran amistad y Nando empezó a seguirle por el mundo. Primero, a Manchester; luego, a Barcelona; ahora, al Mundial. “Yo llevo casi tres años subiendo todas las semanas a Barcelona. O si juega en Elche, pues acudo allí, que está más cerca. O en València cuando juega aquí”. Hasta llegar a este corte de pelo que ha causado estragos en la Copa del Mundo, Nando tuvo que convencerle primero de que iba a quedarle mejor y el futbolista confiar en la transición hasta que el cabello ha crecido y está a gusto de su estilista. Nando hizo un estudio de su cara y su cráneo y entendió que el pelo más largo le iba a favorecer. “Ferran confió totalmente en mí y no me puso ninguna pega”.

El salón de Los Honorables es la constatación de que el héroe de la final es su mejor cliente. Las paredes están llenas de camisetas dedicadas de muchos futbolistas de diferentes épocas: Foyth, Carlos Soler, Paco Alcácer, Palop, Luis Enrique, Borja Iglesias, Paco Camarasa, Gavi y hasta Mbappé. Pero de Ferran hay varias con dedicatorias menos artificiales. “Para que puedas fardar, influencer. Con cariño. Gracias por nada”, garabateó el futbolista de Foios encima de su firma. También le regaló un par de botas y algún detalle más.

La locura del fútbol

Los dos peluqueros siguen a lo suyo sin llegar a escuchar la música que suena de fondo. Por encima se escucha el zumbido incesante de las maquinillas eléctricas. Nando recuerda que los cuidados de los futbolistas con temas como la nutrición, favorecen la salud del cabello. “En ocho o nueve meses íbamos a tener el resultado que queríamos. Ferran es un hombre atractivo que tenía una imagen un poco más juvenil con la cabeza rapada, y juntos decidimos hacer una evolución. El tema es que ahora, con las redes sociales, todo se hace viral más rápido. Al principio fue complicado porque hubo gente en el fútbol que empezó a decir que el nuevo peinado le traía mala suerte y cosas así. Pero enseguida vino el boom y él siempre acaba triunfando porque Ferran es un tío súper trabajador. Yo lo veo en el día a día y es increíble. Desde que se levanta hasta que se acuesta. Es un fanático del cuerpo y la mente”.

  • Foto: KIKE TABERNER

Nando le tenía tanta fe a Ferran que el miércoles previo a la final le escribió un mensaje que decía algo así: “Ferran, enhorabuena por llegar a la final, te lo has merecido, disfrútalo. Ahora solo te pido que hagas lo que sabes hacer, y tu gol va a ser el que nos dé el Mundial”. No se equivocó el barbero, que recibió el viaje a Estados Unidos como un premio a tantos años de fidelidad y de viajes hasta donde estuviera Ferran. “Y allí pues ya había hablado con Borja Iglesias, al que también había tratado. Lo mismo con Grimaldo. Y cuando llegué, al verme, empezaron a apuntarse varios más. Yo estaba encantado y para mí es un privilegio poder estar en un Mundial, en el mismo hotel que la selección, ver los partidos en tribuna al lado de las familias… He visto varios partidos y he estado en Atlanta, Dallas, Los Ángeles y Nueva York. Ha sido una experiencia muy bonita”.

Nando nunca saca las tijeras el día del partido. Ese es un día para estar concentrado. Sin grandes distracciones. Él hace los retoques dos días antes. El barbero viaja con una maleta que lleva media docena de tijeras, media docena de maquinillas y diferentes productos para tratar el cabello de los jugadores. En la selección coincidieron cuatro peluqueros y Nando se encargó de trece de ellos. Era el primer Mundial que viajaban los peluqueros particulares. En Catar estuvo uno, Vicenç Morató, que aportó un patrocinador de España.

  • Foto: KIKE TABERNER

El negocio de Nando ha crecido a la misma velocidad que su cartera de futbolistas. Ahora, entre los tres salones, tiene a 14 empleados. Mientras tanto, el peluquero ha mantenido su afición por el fútbol y a los 41 años sigue jugando como central. Este año ha fichado por el Cheste y como todos los veranos hará una preparación previa con Ferran Torres y otros jugadores. A él le tira el Barcelona, pese a que su padre puso todo de su parte para que fuera del Valencia CF. Él lo ha tenido más fácil con el pequeño Ferran. Al chaval ya lo ha llevado al Camp Nou y allí, en el campo, se hizo, sin saberlo todavía, dos fotos con los autores de los dos goles que han hecho campeona del mundo a España: Andrés Iniesta y Ferran Torres.

Nando sabe agasajar a las estrellas del fútbol. A sus mejores clientes les regala un paquete personalizado, con un diseño realizado por Leo Ciceri, un argentino que tiene un negocio en València (Ciceri Clippers) en el que, entre otras cosas, personaliza las maquinillas a gusto del cliente.”Yo les hago como un logotipo, el número del jugador y su nombre, así, cuando voy, ya tengo en su casa todo lo que necesito y no necesito cargar con tanto trasto”. Nando tira balones fuera sobre si la próxima temporada tendrá que viajar a París porque suena Ferran para el PSG. No le importa. Él siempre tiene lista la maleta con su peluquería itinerante.

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