VILA-REAL. El Villarreal recibe al Real Madrid, en el Estadio de la Cerámica a las 21:00 h, en un enfrentamiento prudencial en la clasificación, ya que se enfrentan directamente el tercero y el segundo de LaLiga, respectivamente.
Una de las primeras finales del cuadro de Marcelino, debido a la exigencia futbolística y a las recientes derrotas en Europa y en LaLiga, siendo estas una piedra en el camino tanto en lo futbolístico como en lo emocional.

- Comesaña, Tani, Thomas y Renato, decaídos tras el segundo gol del Ajax en la Cerámica. Foto: CARME RIPOLLÉS
El Villarreal puede cerrar mira y enfocarse solo en volver a clasificar a Champions
Con dos competiciones menos, debido al contraste deportivamente negativo en Copa y Champions, el Submarino tiene claro cuál es la ruta a seguir lo que resta de temporada, y es repetir la victoria contra los equipos a los que ganaron en la ida e intentar luchar al máximo nivel contra los que les derrotaron en la primera vuelta, o así lo explicaba Marcelino García Toral hace dos jornadas, cuando batieron al Alavés por 3-1 en casa.
Uno de los verdugos de la primera mitad liguera fue justamente el Real Madrid, en un partido marcado por una discutible expulsión a Mouriño, por roja directa al uruguayo por un supuesto manotazo a Vinícius, desmentido posteriormente en la repetición televisiva.
Visitaron el Santiago Bernabéu con un once cojo debido a las lesiones que arrastraban Ayoze, Gerard, Foyth y un Parejo con molestias, además del inicio del culebrón Luiz Junior - Arnau Tenas. Con una formación distinta a la habitual, formando con un 4-3-3 con tres pivotes, el Submarino pudo mantener el empate hasta la segunda parte, cuando Vinícius anotó dos goles, ante la réplica de Mikautadze poniendo el 2-1, y finalmente con la expulsión de Mouriño y un gol de penalti que sentenciaron al cuadro groguet.
El Villarreal es el único equipo, junto al Levante, que tiene una jornada menos que sus competidores. Además, cuenta con 41 puntos, a siete del segundo, el Real Madrid (48), y empatado con el Atlético de Madrid (41), posicionados como cuartos.
Ante la atenta mirada de la prensa por el inicio de la era Arbeloa y por ver si el Villarreal consigue levantar cabeza, el equipo de Marcelino tiene un examen

- El delantero francés Kylian Mbappé (derecha) y Vinícius Júnior celebran un gol del Real Madrid en la Champions League 2025/26 ante el Olympiacos en el Georgios Karaiskakis.
Un Real Madrid renovado y un equipo más "compenetrado"
El equipo blanco atemoriza a sus rivales prácticamente en el 100% de los casos, pero el respeto aumenta cuando la sensación es que se encuentran en un estado de gracia a nivel relacional.
El reciente despido de Xabi Alonso y las especulaciones sobre la relación dentro del vestuario mostraban a un Real Madrid "vulnerable", al que se le podía ganar. Pero es cierto que la llegada de Álvaro Arbeloa ha provocado un cambio drástico en las informaciones sobre el vestuario madridista.
El equipo de la capital viene de golear al Mónaco en Champions (6-1), derrotar al Levante, pero también arrastra dos recientes caídas ante el Albacete y la derrota de la Supercopa contra el FC Barcelona. Por ende, este partido significa poder demostrar que las dos victorias con Arbeloa al mando no son coincidencia, sino el inicio de una dinámica.
Por lo que el partido significa mucho para los dos equipos: el Villarreal sabe de la importancia de ganar a un rival directo para poder continuar en su vía hacia la Champions, frente a un Real Madrid que busca demostrar que las sensaciones actuales no son solamente coincidencia, sino el inicio de una nueva etapa.