VALÈNCIA. La Conselleria de Educación y los sindicatos STEPV, CSIF, CCOO, UGT y Anpe volverán a sentarse este lunes en torno a la mesa sectorial para seguir negociando una mejora de las condiciones del profesorado público valenciano. El encuentro resulta clave para la evolución de la huelga indefinida, que este lunes cumple su primera semana en activo, pues ha generado una gran expectación por la promesa del departamento que dirige Carmen Ortí de plantear una subida salarial a los docentes.
Las partes implicadas esperan que la oferta suponga una mejora frente a los 75 euros brutos mensuales que se ofreció antes del inicio de la huelga. "Todo es susceptible de ser tratado en la mesa del lunes", apuntaba este mismo domingo el secretario autonómico de Educación, Daniel McEvoy, que se mostraba "confiado" por llegar a un acuerdo este lunes que sitúe la Comunitat Valenciana "a la vanguardia" educativa en España. Con ello, los cinco sindicatos y miles de docentes aguardan a la tarde de este lunes para contemplar la nueva respuesta del Consell a sus reivindicaciones.
La mesa arrancará a las 16.00h y, del mismo modo que en la celebrada el pasado jueves, contará con el ruido de fondo de una concentración de profesores ante las puertas de la sede de la Conselleria de Educación en el barrio valenciano de Campanar. La reunión se producirá apenas 72 horas después de la "gran manifestación unitaria" celebrada en la ciudad de València y que contó con más de 35.000 manifestantes, según las cifras ofrecidas por la Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana.
La protesta ocupó durante las horas centrales del día buena parte del centro del 'Cap i Casal' y evidenció el amplio respaldo con el que cuentan los sindicatos a la hora de 'apretar' al Ejecutivo autonómico por sus reivindicaciones. Más del 39% de los docentes valencianos secundaron la huelga durante la que fue la quinta jornada de protestas. Un dato elevado teniendo en cuenta que cada docente deja de ingresar unos 150 euros limpios de media por cada día que decide sumarse a las movilizaciones. De hecho, este mismo domingo anunciaba una caja de resistencia gestionada por la Coordinadora d'Assemblees Docents y Escola Valenciana para recaudar fondos que permitan paliar la 'factura' que supone a los huelguistas no acudir a su puesto de trabajo.
En cualquier caso, el resultado de esta manifestación, que los agentes sociales calificaron de "histórica", da oxígeno a los sindicatos para negociar este lunes, partiendo de un preacuerdo que este jueves calificaron de "insuficiente" e "incorrecto". En concreto, Educación planteó una batería de una treintena de propuestas divididas en siete grandes grupos, con la evidente ausencia de una mejora salarial. Desde el departamento que dirige Ortí aseguraron que este punto se había excluido por haber generado "fricciones" en anteriores negociaciones, por lo que se había decidido empezar por aquellas cuestiones que suscitaran mayor posibilidad de acuerdo entre ambas partes.
Pese a la versión oficial, la portavoz de Educación del PP en Les Corts, Beatriz Gascó, dejó clara la posición de su formación: "Al parecer, el dinero sí es la excusa de los sindicatos para dinamitar el fin de curso", apuntó en un comunicado. Una valoración que deja entrever la estrategia de los populares por evidenciar que los sindicatos ponen como condición sine qua non que el acuerdo incluya un incremento de los sueldos.
Un extremo sobre el que las cinco formaciones convocantes siempre han apuntado que cualquier tipo de pacto debe contener propuestas sobre los seis puntos en los que se basa su plataforma reivindicativa: salarios, ratios, burocracia, infraestructuras, plantillas docentes y lengua valenciana. El Consell planteó este jueves un total de siete puntos, pero ninguno de ellos hablaba de una mejora salarial. Mientras tanto, los sindicatos se reafirman en que han experimentado una pérdida de un 20% en su poder adquisitivo en los últimos años, por lo que buscan un acuerdo que les permita recuperarlo.
Aunque dieron el visto bueno a lo planteado por la Generalitat en materia de burocracia, consideraron que los seis puntos restantes todavía tienen un buen margen de mejora. "El acuerdo está lejos", apuntaban desde el sindicato mayoritario en la educación pública valenciana, STEPV. En cualquier caso, los días de huelga empiezan a acumularse, con la correspondiente 'factura' para miles de docentes valencianos que ya empiezan a pensar en soluciones imaginativas (turnos o cajas de resistencia) para intentar estirar todo lo posible esta huelga y mantener la presión sobre el Ejecutivo autonómico con la idea de obtener el mayor rédito posible de sus protestas.
Una cuestión que el propio president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y todo el equipo del Gobierno valenciano deberán calibrar, teniendo también en cuenta la reciente convocatoria de huelga por parte de la enseñanza concertada. Si la huelga indefinida persiste, podría llegarse al punto en el que las movilizaciones de ambos modelos educativos coincidieran a pocas semanas de que termine el curso escolar.

