La baja participación en la encuesta y otros factores que alejan la recuperación de los niveles de movilización docente

Análisis

Educación

Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

VALÈNCIA. La encuesta creada por los sindicatos STEPV, CCOO y UGT — que mantienen suspendida la huelga indefinida — y otras entidades como l'Assemblea Docents pel País Valencià se cerró este martes dejando un resultado agridulce para estas entidades. Si bien la hoja de ruta planteada obtuvo el visto bueno de la mayoría de los votantes, la participación apenas alcanzó el 5% del total de la plantilla de la enseñanza pública valenciana. La cifra, por tanto, evidencia una menor movilización de este colectivo frente a los niveles de finales del pasado curso escolar.

Atendiendo al resultado de la citada encuesta, el 60% de los votantes validó la estrategia en su conjunto y mientras que otro 32% se mostró favorable al enfoque general, aunque consideraba necesario introducir cambios. No obstante, cuando se preguntó por la disponibilidad para participar en las concentraciones previstas para el mes de noviembre, seis de cada diez respondieron que únicamente podrían sumarse un día por semana, mientras otro 9% se inclinaba por no hacerlo en ninguna ocasión.

Dicho de otro modo, solo 3 de cada 10 de los 3.841 docentes encuestados se mostraron favorables a participar al menos dos días por semana en las concentraciones de las próximas semanas. Más allá de la baja participación en esta consulta, son distintos factores los que podrían estar detrás de la menor movilización de docentes en los procesos celebrados en las últimas semanas.

Cabe mencionar que la convocatoria de huelga indefinida el pasado 11 de mayo llegó en un momento de escalada de tensión tras no observar avances en las negociaciones en distintos temas, entre ellos los salarios, las ratios, las infraestructuras educativas o las plantillas. El profesorado ofreció un alto seguimiento durante las primeras semanas, con varias manifestaciones el primer día de huelga que sumaron una participación de casi 40.000 personas. La afluencia se mantuvo en días siguientes, con 35.000 personas el 15 de mayo y otras 30.000 personas el 23 de mayo en la ciudad de València.

El seguimiento diario de la huelga también fue elevado durante las primeras semanas pese al baile de cifras entre la Conselleria de Educación y las entidades sindicales. No obstante, los ánimos empezaron a decaer superadas las primeras semanas de huelga. El desgaste que supone mantener una convocatoria de este tipo se sumó al impacto económico para los docentes: un día de huelga supone dejar de ingresar una media de unos 150 euros limpios diarios, lo que puede suponer una 'factura' considerable si la huelga se cronifica. 

A este factor se sumó el acuerdo que la Administración educativa alcanzó con Anpe y CSIF - que aglutinan en torno a un tercio de la representación sindical - para pactar una subida salarial progresiva de 200 euros mensuales al profesorado valenciano hasta enero de 2028. Con la firma de este punto, prioritario para buena parte de la plantilla educativa, se reducía el margen para lograr una subida salarial mayor, lo que también podía haber reducido el interés de parte del profesorado por mantener la movilización.

La huelga se suspendió el 11 de junio, atendiendo al resultado de una encuesta en la que participaron unos 30.000 maestros y profesores, menos del 40% del total, pero ocho veces más que en la consulta que se ha realizado durante estos últimos días. Esta misma encuesta también permitió una firma por mayoría del punto referente a la simplificación burocrática, mientras que el de infraestructuras no fue rubricado por los sindicatos pese a que la mayoría de votos fueron favorables. 

Con la suspensión de la huelga, las aulas recuperaron la rutina en las últimas semanas de curso. Las negociaciones entre Educación y los sindicatos siguieron en un plano más discreto y llegaron a finales de julio sin alcanzar nuevos acuerdos. Ya en este inicio de curso, las entidades sindicales han venido reclamando que se convoquen mesas de negociación específicas para estos aspectos, mientras la Administración educativa asegura que tiene "voluntad negociadora", pero pide que el cauce sea el de las mesas ordinarias. Así, ya ha transcurrido mes y medio de curso sin nuevos acercamientos entre ambos agentes sobre los puntos pendientes de acuerdo.

Mientras tanto, los sindicatos que mantienen suspendida la huelga celebraron una manifestación el pasado 12 de septiembre con una buena respuesta docente, pero inferior a las de finales del curso anterior. También convocaron un bloque específico durante la manifestación del 9 d'Octubre, cuya participación en su conjunto fue de unas 2.000 personas. 

Durante estas últimas semanas, los sindicatos han tratado de intensificar la movilización del profesorado valenciano, aunque conscientes de que el poder de convocatoria no es el mismo que en mayo. La ausencia de nuevos acuerdos desde hace cuatro meses, el hecho de que ya se esté abonando parte de la subida salarial y la promesa de la Conselleria de Educación de ir aplicando sus propuestas en aspectos como ratios, infraestructuras o plantillas podrían ser algunos de los factores que han ido reduciendo la capacidad de movilización.

Así, se evidencia cierta disonancia entre la voluntad del bloque reivindicativo de aumentar la presión sobre el tejado de la Conselleria de Educación y la predisposición de los docentes de embarcarse en una nueva ronda de movilizaciones. En cualquier caso, la hoja de ruta para los próximos meses parece estar definida, por lo que, con mayor o menor afluencia de maestros y profesores, el calendario prevé contar con varias manifestaciones, acciones de protesta y una huelga de tres días en la que gana enteros la opción de que se celebre en la última semana de enero.

Recibe toda la actualidad
Castellón Plaza

Recibe toda la actualidad de Castellón Plaza en tu correo