VALÈNCIA. A toda velocidad y con cifras récord. Así cerró 2025 el grupo empresarial valenciano Atitlan, que logró un fuerte salto en sus principales magnitudes al duplicar su cifra de negocio y su Ebitda en un ejercicio marcado por la maduración y el crecimiento de su plataforma multisectorial. La compañía, propiedad de Roberto Centeno y Aritza Rodero, alcanzó una cifra de negocio consolidada de 609 millones de euros, un 102% más que un año antes, mientras que el Ebitda se situó en 70,5 millones, un 156% por encima del registrado en 2024.
Uno de los hitos que explican este 'acelerón' en el negocio ha sido la incorporación de Grupo Gaviota en 2025. Esta compañía, con sede en Sax (Alicante), es líder en la fabricación de equipamiento exterior del hogar como toldos, persianas, ventanas y cerramientos y afronta una nueva etapa de expansión y consolidación, que ya ha dado lugar a adquisiciones estratégicas, como la compra de Glass Madrid, fabricante y distribuidor de ventanas que se encontraba en concurso de acreedores.
Pero, además, en 2025 Atitlan siguió aumentando el valor del resto de compañías que tiene agrupadas en cuatro grandes divisiones: agricultura (Atgro), inmobiliario (ATDI), acuicultura (Sea Eight) e industrial/servicios. Todas ellas conforman un grupo con más de 12.000 empleados y proyectos de escala global. Al respecto, Roberto Centeno y Aritza Rodero destacan los avances como grupo "más sólido, más diversificado y más comprometido" y remarcan que estas características ponen en valor la capacidad de adaptación frente a un entorno "complejo, definido por las tensiones geopolíticas, la volatilidad de los mercados financieros y las incertidumbres en torno al comercio internacional".
Entre los hitos alcanzados durante 2025, destaca el cierre del vehículo de 500 millones levantado junto a Banco Santander para invertir en el cultivo de superalimentos como uvas, pimientos y pistachos. De hecho, el negocio de este último fruto avanza a tal velocidad que hace solo unos meses que Atitlan creó la marca 'Pistakio' para aglutinar y comercializar todo su negocio de pistachos bajo una misma identidad. Además, ha iniciado las primeras plantaciones de arándanos.
Asimismo, el pasado año también tuvo lugar la inauguración de la central de última generación de Sea Eight en Gijón para producir lenguado premium mediante tecnología de recirculación de agua.

Por su parte, su área inmobiliaria ha conseguido impulsar la urbanización del PAI del Grao de València, un ambicioso proyecto de más de 150 millones de euros que busca completar un área inacabada de la ciudad. Se trata de un sector de 380.000 metros cuadrados en los terrenos del antiguo circuito de Fórmula 1 ubicado al final del Jardín del Turia donde se prevé alzar unas 3.200 viviendas, de las cuales 534 serán de protección pública. Además, contará con 105.000 m² de zonas verdes, a los que se sumarán 54.000 m² del tramo final del Jardín del Turia, que quedará así conectado con el futuro Parque de Desembocadura y con la Vía Verde del Cabanyal. En total, la ciudad ganará más de 160.000 m² de espacios verdes ligados directamente a esta actuación.
Al mismo tiempo, se formalizaron diferentes alianzas con operadores del sector. Una con Grupo Ática para desarrollar viviendas asequibles en la Comunitat, a través del 'Plan Vive' de la Generalitat Valenciana y la compra de nuevos suelos y otra para explorar el formato ‘branded residences’ (Caledonian), lo que evidencia la voluntad de Atitlan por impulsar nuevos proyectos. Además, el grupo ejecutará otro sector urbanístico, de menor tamaño, también en la fachada marítima de València con más de un centenar de unidades residenciales y un gran complejo de flex living de 600 camas que ha vendido al fondo Hines.
Y todo ello sin tener en cuenta importantes proyectos que tiene por delante como es el suelo terciario anexo al Nou Mestalla y que hace solo unos meses consiguió la licencia del Ayuntamiento de València. Un terreno en el que levantará en los próximos años dos torres de 20 y 13 plantas, que albergarán un hotel de cuatro estrellas con 245 habitaciones y un hotel-apartamento de dos estrellas con 650 unidades y 1.300 plazas de alojamiento.
"El crecimiento sostenido que demuestran los resultados de 2025 es el reflejo de la apuesta de Atitlan por un modelo basado en la gestión activa y diversificada. Estas señas de identidad han convertido al grupo en un referente del ‘mid- market’ español, donde es reconocido por su compromiso y por el impacto positivo en los territorios y sectores en los que opera, proyectándose como un socio fiable y de largo plazo para construir valor", destacan desde el grupo.