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Inversión, living y nuevos polos de crecimiento: los factores detrás de la transformación de Valencia

José Luis Palau, director general de Área Desarrollo, compañía integrada en Simetría Grupo, analiza las claves que explican la transformación de Valencia en uno de los mercados urbanos más dinámicos de España, la expansión metropolitana y los grandes desarrollos pendientes

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VALÈNCIA. Siete años, menos de una década, puede parecer poco tiempo para una ciudad con más de dos mil años de historia. Sin embargo, ese periodo de tiempo, desde 2019, ha sido enormemente transformador para la ciudad de Valencia, hasta el punto de haber modificado su posicionamiento económico, su mercado inmobiliario y su capacidad para atraer inversión nacional e internacional. Desde la consolidación de nuevos modelos residenciales vinculados al living hasta la aparición de grandes polos de actividad económica y logística, la ciudad ha vivido una evolución que hoy la sitúa entre los mercados urbanos más activos del país.

Con la perspectiva que ofrece haber participado directamente en numerosos desarrollos impulsados durante este periodo, José Luis Palau Salvador, director general de Área Desarrollo, repasa los cambios que han marcado estos años y reflexiona sobre los retos y oportunidades que definirán el futuro de Valencia.

Del final de la crisis a la llegada de la inversión internacional

En 2019 Valencia batallaba, a duras penas, por dejar atrás las consecuencias de la gran crisis del ladrillo. Señala Palau que tras una década fatídica, buena parte de los promotores tradicionales habían desaparecido, pasando los activos inmobiliarios a manos de entidades financieras, servicers y fondos de inversión.

  • José Luis Palau Salvador.

Pero como se suele decir, no hay crisis sin oportunidad, y fue en aquel contexto cuando su compañía supo ver opciones para desarrollar proyectos singulares en ubicaciones que, años antes, habrían resultado económicamente inviables. Área Desarrollo apostó entonces por una gestión integral de los proyectos, participando en todas las fases del proceso, desde la adquisición del suelo hasta la puesta en marcha de los activos.

Entre los ejemplos que marcaron aquella etapa figuran la sede corporativa de MSC o el Hospital IMSKE, desarrollados en el entorno de Moreras, así como la remodelación de la Piscina de Valencia y la puesta en marcha del complejo deportivo SUMA Fitness Club.

  • Edificio Imske.

Aquella Valencia que comenzaba a despertar de la crisis poco tiene que ver, según explica, con la realidad actual y es que “la ciudad ha pasado de ser una gran desconocida para numerosos inversores a convertirse en un destino internacional capaz de atraer capital y proyectos de primer nivel”.

El living, uno de los grandes protagonistas de la transformación

Si hay un segmento que simboliza el cambio vivido por Valencia durante los últimos años es el living, un concepto que engloba diferentes fórmulas de alojamiento dirigidas a estudiantes, jóvenes profesionales y nuevos perfiles de residentes.

La ciudad contaba con una combinación especialmente favorable: una amplia comunidad universitaria, un creciente número de estudiantes internacionales, una elevada calidad de vida y una ubicación privilegiada junto al mar. Sin embargo, la oferta disponible no respondía a las nuevas necesidades de movilidad y flexibilidad que comenzaban a imponerse.

Según explica Palau, “el modelo tradicional de alojamiento universitario estaba pensado para una realidad muy distinta”. La llegada de estudiantes internacionales, programas de intercambio y profesionales vinculados a la economía digital obligó a replantear los formatos existentes y abrió la puerta a nuevos operadores especializados.

  • Nido.

Fruto de esta evolución surgieron proyectos que contribuyeron a consolidar Valencia como uno de los principales mercados españoles en alojamiento universitario y juvenil. Uno de los primeros fue Nido Malvarrosa, con 256 habitaciones, iniciativa de Área Desarrollo junto a Atitlan Desarrollos Inmobiliarios en el entorno universitario de la avenida de los Naranjos y convertido en uno de los referentes del segmento en la ciudad. De este modo la ciudad comenzó a atraer inversiones relevantes y vio cómo se multiplicaban las iniciativas vinculadas a residencias, flex living y otras fórmulas híbridas de alojamiento.

Esta tendencia continúa materializándose en nuevos desarrollos. Uno de los más destacados es el ámbito de Fausto Elio, donde la misma joint venture participa en la ejecución de dos proyectos que sumarán cerca de 700 plazas de alojamiento y una inversión superior a los 80 millones de euros. Finalizada su ejecución se entregará al fondo de inversión americano Hines, proyecto que incorpora además nuevos equipamientos públicos, un moderno supermercado y vivienda protegida.

A juicio del director general de Área Desarrollo, “este proceso continúa evolucionando y deberá adaptarse a los futuros cambios normativos que afectan a este tipo de desarrollos”.

Una ciudad cada vez más atractiva para el capital

La consolidación de Valencia como destino de inversión es, a estas alturas, una realidad innegable. Así lo demuestra el desembarco en la ciudad de fondos internacionales, operadores especializados y grandes compañías interesadas en participar en sectores tan diversos como la vivienda, el alojamiento especializado, la logística o los usos terciarios.

Para Palau, esta evolución responde a una combinación de factores que van mucho más allá del sector inmobiliario: “El clima, la calidad de vida, el entorno universitario, la oferta sanitaria, las infraestructuras y la creciente proyección internacional de la ciudad han contribuido a generar un ecosistema especialmente atractivo para la inversión”, apunta.

  • Edificio Medlog.

La consecuencia directa ha sido un incremento sostenido del interés por Valencia y por el conjunto de la Comunitat Valenciana, tanto desde el ámbito nacional como internacional.

Valencia ya no puede entenderse sin su área metropolitana

Otro de los fenómenos que, según Palau, mejor explican la evolución reciente de la ciudad es el creciente protagonismo de su área metropolitana. Municipios como Mislata, Burjassot, Alboraia, Torrent, Quart de Poblet o Paterna forman parte de una realidad urbana cada vez más integrada, en la que los límites administrativos tienen menos importancia que las conexiones de movilidad y las dinámicas económicas compartidas.

El encarecimiento progresivo de determinados productos residenciales en la capital ha impulsado el desarrollo de nuevos proyectos en municipios próximos, siguiendo una lógica común a la de otras grandes áreas metropolitanas europeas.

No obstante, el crecimiento futuro dependerá en gran medida de la capacidad para mejorar las infraestructuras de transporte y garantizar una adecuada conexión entre los distintos núcleos urbanos que conforman este espacio metropolitano.

Los grandes motores de la Valencia del futuro

Sin embargo, existen otros polos que están marcando la redefinición de la estructura económica y urbana de Valencia. En este contexto, Palau sitúa también entre los proyectos con mayor capacidad transformadora el desarrollo terciario vinculado al Nuevo Mestalla. La actuación, impulsada por Área Desarrollo y Atitlán Desarrollos Inmobiliarios, contempla la construcción de dos torres destinadas a usos hoteleros y comerciales y una inversión prevista superior a los 120 millones de euros, llamadas a complementar uno de los grandes equipamientos deportivos y de ocio de la ciudad.

También es muy destacable el entorno generado alrededor de la Alquería del Basket y el Roig Arena, que está contribuyendo a reforzar el papel de la ciudad como sede de grandes eventos deportivos y culturales. Del mismo modo es el caso, a juicio de Palau, del ecosistema empresarial, tecnológico y formativo vinculado a Marina de Empresas y EDEM, o el desarrollo sanitario impulsado alrededor de La Fe.

A estos ámbitos se suman proyectos estratégicos relacionados con la logística y la actividad portuaria, como el desarrollo de la ZAL o las futuras actuaciones vinculadas al crecimiento del Puerto de Valencia. Fuera del término municipal, Palau señala igualmente la importancia de Parc Sagunt y de la gigafactoría como elementos capaces de generar un fuerte impacto económico y territorial en toda la provincia.

Los desafíos pendientes

Pese al dinamismo que observa en el mercado, Palau considera que “Valencia todavía debe afrontar importantes retos para consolidar su crecimiento”. Entre ellos destaca la necesidad de culminar algunos desarrollos urbanísticos pendientes, ampliar la disponibilidad de suelo y garantizar una oferta residencial suficiente para responder a la demanda futura. En su opinión, “la ciudad debe encontrar un equilibrio entre su creciente atractivo internacional y la capacidad de ofrecer oportunidades de acceso a la vivienda para las próximas generaciones”.

También subraya la importancia de disponer de una normativa clara y estable, así como de agilizar los procedimientos administrativos que afectan a la tramitación de proyectos urbanísticos y edificatorios. Junto a ello, identifica nuevas oportunidades en segmentos como las oficinas de calidad, donde considera que existe una demanda creciente asociada al desarrollo empresarial y tecnológico que está experimentando Valencia.

Una transformación que continúa

La visión que ofrece José Luis Palau, más que un proceso cerrado, refleja una transformación todavía en marcha. Pasar en pocos años de completar la recuperación tras la crisis inmobiliaria a convertirse en un destino capaz de atraer inversión, talento y nuevos modelos de desarrollo urbano demuestra la magnitud del cambio experimentado por Valencia.

La expansión del living, la consolidación del área metropolitana, la llegada de inversión internacional y la aparición de nuevos polos económicos forman parte de un mismo proceso que sigue evolucionando. Al mismo tiempo, la necesidad de desarrollar nuevos suelos, mejorar la movilidad y dotar de mayor agilidad a la gestión urbanística marcará buena parte de los retos de los próximos años.

Para quienes han participado directamente en esta transformación, el recorrido está lejos de haber concluido. Valencia encara una nueva etapa de crecimiento y desarrollo en la que todavía quedan grandes proyectos por materializar y nuevas oportunidades por aprovechar.

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