VALÈNCIA. El sector de la automoción surfea desde hace años un entorno de incertidumbre marcado por la caída de ventas, la electrificación y la creciente competencia asiática. En este contexto, la factoría de Ford Almussafes padece su particular pesadilla. Desde hace dos años solo produce un único modelo, el Kuga, por lo que necesita nueva carga de trabajo para rentabilizar unas instalaciones con capacidad para fabricar hasta cinco coches de forma simultánea. La multinacional prometió que en 2027 llegaría una nueva inversión en forma de vehículo multienergía. Sin embargo, la industria valenciana ve complicado cumplir con ese calendario, ya que todavía se desconocen los detalles concretos y ni siquiera se ha definido el modelo.
"Lanzar un coche tarda varios años entre el estudio previo y el diseño", explicó el presidente del Clúster de la Automoción Valenciana (Avia), Francisco Segura, en atención a los medios de comunicación, tras la celebración de la XXIII Asamblea del clúster. En este sentido, señaló que la industria valenciana no tiene nuevos detalles del lanzamiento, por lo que cree que se debería fijar un nuevo calendario dado que materialmente es muy difícil que los proveedores y la propia factoría puedan adaptarse a la nueva producción. "Debería haber fechas nuevas porque, a estas alturas, no podemos mantener las fechas oficiales de 2027", remarcó.
En cualquier caso, Segura quiso dejar bien claro que Ford Almussafes tiene futuro y el proyecto sigue vivo. "Después del cierre de cuatro factorías de Ford Europa, Almussafes va a permanecer sí o sí y para eso se está trabajando. Hay que tener paciencia aunque es cierto que la travesía está siendo un poco larga", admitió el empresario, presidente del Grupo Segura.
A su juicio, la planta lleva años lastrando la merma de actividad, una situación insostenible que ha llevado a la compañía a pérdidas, por lo que se mostró convencido de que si ha permanecido abierta este tiempo es porque llegarán noticias "en forma de nuevos vehículos o de joint ventures a través de empresas asiáticas", señaló. Y es que desde 2024, las instalaciones valencianas solo producen el Ford Kuga, tras las salidas de la furgoneta Transit y el modelo Mondeo.

- Ford Almussafes. -
- Foto: ROBER SOLSONA
Esta merma de trabajo ha provocado que la actividad en las instalaciones valencianas en 2025 se redujera un 17,6% respecto al año anterior hasta los 98.500 vehículos, pese a tener una capacidad para 400.000 unidades al año. De hecho, el pasado ejercicio fue el peor año de Almussafes en términos de fabricación desde que se puso en marcha la planta en 1976, según datos de UGT, sindicato mayoritario en la planta.
Y las previsiones para 2026 no se antojan mejores. La crisis se agrava por la falta de pedidos y se apuntó a 2027 como fecha para que llegue el nuevo modelo multienergía prometido a Almussafes que, además, llegará en menor volumen del esperado. En un principio, Ford cifró en 300.000 unidades anuales la producción de ese híbrido, pero algunos proveedores ya deslizan que esa previsión inicial se ha rebajado y lo más probable es que finalmente sean en torno a los 200.000 vehículos al año. Ahora, parece también complicado cumplir con ese calendario, dado que no se ha producido ningún movimiento por parte de la firma del óvalo.
Interés asiático por Valencia
Por ello, la llegada de marcas asiáticas a tierras valencianas se antoja como una nueva oportunidad para la industria auxiliar. De hecho, Segura se mostró optimista, aunque señaló que habrá que ver en qué condiciones aterrizan. Por ahora, ha trascendido que Ford negocia con la empresa china Geely el intercambio de capacidad de fabricación en Europa, que incluiría, entre otros aspectos, analizar oportunidades para usar la planta de montaje de la compañía estadounidense en Almussafes.
La utilización de las instalaciones de Valencia sería beneficiosa para ambas partes, ya que permitiría a Geely evitar el pago de los elevados aranceles europeos sobre las importaciones de vehículos eléctricos fabricados en China, al tiempo que daría un nuevo impulso a la planta, necesitada de pedidos.

Sin embargo, parece que no es la única firma asiática interesada por la autonomía valenciana. "Existe interés de compañías asiáticas por implantarse en Europa ante la previsión de aranceles. La Comunitat Valenciana cuenta con capacidad industrial y talento cualificado. De hecho, hay estudios en marcha y análisis de terrenos porque muchas empresas saben que van a tener muchos problemas para exportar por los aranceles. Y, en este contexto, Valencia se posiciona a nivel europeo como uno de los sitios más importantes", remarcó el presidente de Avia.
El sector, en cifras: 25.000 empleos y 9,3% del PIB valenciano
Pese al delicado escenario del automóvil, el sector sigue exhibiendo músculo. Según datos de Avia, la automoción valenciana representa el 9,3% del PIB industrial de la Comunitat Valenciana, por lo que es el sector más relevante tras el turismo. Además, factura 10.000 millones de euros anuales y genera cerca de 25.000 empleos. Esta situación y resiliencia ha sido posible gracias a la diversificación hacia nuevos segmentos como la defensa, así como por la menor dependencia a la factoría de Ford Almussafes.
"El sector no ha bajado su facturación fruto de la diversificación que se está produciendo", insistió Segura, quien renovó como presidente del clúster por un periodo de 4 años. "La automoción vive un momento de transformación, donde la colaboración entre empresas y entidades es fundamental para activar capacidades industriales hoy infrautilizadas e impulsar desde el territorio valenciano proyectos innovadores, sostenibles y alineados con las nuevas necesidades del mercado", concluyó.