VALÈNCIA. Ha pasado más de un año de la descomunal Dana que azotó la provincia de Valencia en octubre de 2024, pero sus secuelas siguen castigando el negocio de Stadler en Valencia. El fabricante ferroviario, con una planta en la localidad valenciana de Albuixech, ya reportó hace unos meses retrasos en sus entregas por la rotura de la cadena de suministro y el golpe que sufrieron gran parte de sus proveedores a causa de las inundaciones, pero sus efectos persisten. El temporal no solo alteró su operativa en el corto plazo, sino que continúa condicionando su actividad, obligándole a rediseñar procesos y operaciones.
Si bien la planta de Albuixech no sufrió daños, sí los padecieron varios de sus almacenes externos, mientras que 40 de sus proveedores resultaron gravemente afectados, con fábricas inundadas o incluso arrasadas. Esta circunstancia generó problemas de suministro de componentes y retrasos de pedidos que lastraron el negocio de Stadler Valencia, que dejó de generar ingresos por valor de 350 millones de francos suizos, unos 365 millones de euros al cambio, como consecuencia de las inundaciones, según ha cifrado el grupo.
Para hacer frente a esta situación, la compañía tuvo que activar un plan de recuperación para reconstruir parcialmente las cadenas de suministro afectadas, recurrir a fuentes de suministro alternativas y adaptar los procesos de producción. Desde un principio, Stadler avisó de que la situación demoraría cerca de 50 pedidos en su fábrica valenciana. Además, 400 de los 3.000 empleados en la planta no pudieron trabajar en las primeras semanas por los cortes de carreteras y del transporte público, reduciendo el ritmo de trabajo y posponiendo entre 150.000 y 200.000 horas de producción de 2024 a 2025. Un hecho que mermó su actividad.
No obstante, los ajustes acometidos "comenzaron a surtir efecto en la segunda mitad del año", tras meses de disrupciones operativas, explicó este miércoles el grupo ferroviario durante la presentación de sus resultados de 2025. Sin embargo, el desastre fue de tal magnitud que el grupo reconoció que los daños asociados a proveedores e infraestructuras "siguen teniendo un impacto negativo en las cadenas de suministro, la producción y los ingresos". Tanto es así que la compañía prevé que las consecuencias de la Dana se prolonguen en el tiempo hasta 2027, afectando tanto a los costes como a los plazos de entrega de vehículos ferroviarios.

En cualquier caso, Stadler Valencia ha seguido aumentando su cartera de contratos a lo largo de los últimos meses. Así, logró la construcción de hasta 200 locomotoras híbridas con baterías Euro9000 para la empresa luxemburguesa de alquiler de locomotoras Nexrail. Las primeras entregas están previstas para 2029 y el primer operador que utilizará estas locomotoras será Hamburger Rail Service Gmbh & Co. KG (HRS).
Asimismo, se llevó un contrato para la construcción de 35 locomotoras diésel-eléctricas del modelo EURO4001 para TCDD Taşımacılık, la 'Renfe' turca por más de 200 millones. También, hace unos meses se quedó un pedido para fabricar ocho trenes-tram de su modelo 'bestseller', el Citylink, para la ciudad danesa de Aarhus. Un contrato que incluye una opción para doce vehículos adicionales, así como la gestión de repuestos.
Resultados del grupo en 2025
Pese a todo, el grupo suizo continuó mejorando sus resultados en 2025. Así, según sus resultados, la compañía elevó sus ventas un 13% hasta los 3.700 millones de francos suizos, frente a los 3.300 millones del año anterior.
En términos de rentabilidad, el resultado operativo (EBIT) se situó en 160,6 millones de francos suizos, por encima de los 100,5 millones de 2024, lo que supone un margen del 4,4%, frente al 3,1% del ejercicio previo. Por su parte, el beneficio neto casi se duplicó, hasta los 100,7 millones de francos suizos, desde los 55 millones del año anterior.
Además, cerró 2025 con una entrada de pedidos de 6.100 millones de francos suizos, ligeramente por debajo de los 6.400 millones del ejercicio anterior, mientras que la cartera de pedidos pendientes superó los 32.000 millones de francos suizos, frente a los 29.200 millones registrados a cierre de 2024.
Con estos resultados, Stadler mantiene la senda marcada en su estrategia para mejorar su desempeño financiero. La compañía ha cumplido la previsión de crecimiento de ingresos, con un aumento superior al 10% respecto a 2024, y ha alcanzado el margen EBIT previsto, situado entre el 4% y el 5%.