CASTELLÓ. Juan Vicente Bono no es de los que esconden ante los retos, y así lo prueban sus múltiples cargos orgánicos. Presidente de la patronal de maquinaria cerámica Asebec desde hace 16 años y máximo dirigente del Colegio de Ingenieros Industriales de Castellón, desde el pasado viernes ha tomado las riendas también de la Asociación de Investigación de las Industrias Cerámicas (Aice-ITC) en un momento clave para el sector cerámico. Bono se sienta con Castellón Plaza para analizar la situación del sector de la maquinaria cerámica y los desafíos con los que tendrá que lidiar ante la crisis que atenaza al clúster.
-Acaba de ser elegido nuevo presidente de la Asociación de Investigación de las Industrias Cerámicas. ¿Cómo afronta este nuevo reto al frente del ITC?
-Con el ITC tenemos un compromiso todo el clúster. Mi idea es seguir empujando, avanzando e investigando. Ahora son momentos complicados pero hay que continuar pilotando el ITC para que aborde las investigaciones y avances que una empresa a nivel individual no puede realizar. Mi intención es continuar con el trabajo que inició Font de Mora y que previamente hizo Ascer. El reto principal es sin duda la descarbonización y en ello se está invirtiendo. Hemos solicitado además subvenciones en esa línea.
En este momento no estamos considerando despidos pero si continúa así, lo tendremos que replantear
- El pasado jueves celebraron una Junta de Gobierno en Asebec, ¿cómo afronta la maquinaria cerámica este 2023?
-El sector tiene mucha inquietud por cómo acabó el 2022 y por cómo será este 2023. Por nuestras perspectivas en Asebec, el año ha empezado con la mitad de la actividad paralizada. Además, nosotros trabajamos bajo proyectos y arrastramos inversiones potentes. En este momento no estamos considerando despidos pero si continúa así, lo tendremos que replantear.
-Desde la patronal venís mencionando la necesidad de diversificar, ¿hacia dónde considera que debe dirigirse el sector?
-Hay empresas que sí tienen capacidad para diversificar, pero no todas. El que fabrica moldes para la cerámica, quien hace máquinas de clasificar o el que fabrica para decorar azulejos no pueden ir mucho más allá porqué están muy especializados. Pero sí que hay empresas que en el tema de inkjet digital que sí que están diversificando a sectores como el papel, cartón, textil, vajillas, etc. para buscar nuevos mercados. Una de las empresas que ha apostado de manera muy decidida por esto es Kerajet, con la compra de Vibrantz para enfocarse en el tema de vidrio.
Luego están las empresas de materias primas que siempre ha sido un cliente muy tradicional para Asebec, también sectores como el ladrillo, la alimentación, pinturas… y hacia ahí también nos estamos dirigiendo.
-Argelia era uno de los principales mercados para la maquinaria hasta que estalló el conflicto diplomático entre los dos países. ¿Cómo están supliendo la pérdida de este mercado? Y sobre todo, ¿tienen esperanza de poder recuperarlo?
-De momento no lo estamos supliendo de ninguna manera. Nosotros estábamos exportando 20 millones de euros al año a ese mercado y simplemente se ha perdido. Y ya sabemos que no vamos a recuperarlo, además los italianos están copando nuestro mercado y cuando se vuelvan a abrir las puertas ya veremos quién venderá. Nos hemos reunido con el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, y con la Unión Europea pero de momento sin éxito.
-El conflicto con Argelia, la crisis del azulejo nacional, los precios de la energía… parece que hay una tormenta perfecta
-No solo es una crisis nacional, tenemos asociados que han vendido a Ucrania, han fabricado la maquinaria y ahora no la pueden cobrar. Además, en toda la parte del este de Europa donde teníamos entrada como Polonia o la propia Rusia, no se está vendiendo nada porqué está resentida por la guerra también.
-¿Cuáles considera que pueden ser las vías que tiene que tomar el sector para solucionar esta situación?
-Hasta ahora nuestro sector estaba invirtiendo muy fuerte y creciendo mucho. Estábamos muy cómodos, pero ahora se abre un horizonte muy difícil, está cayendo la demanda. Hay empresas de la asociación que no tienen nada de trabajo. Teníamos nuestro mercado natural al lado de casa pero ahora habrá que buscar fuera otros mercados. En este momento hay una misión comercial en México, que es un mercado que creemos que puede funcionar, pero estamos preocupados porqué todo el mercado de América también se está resintiendo. Por ejemplo Brasil está cayendo, ya no es un tema puramente energético de Europa. Ya está llegando la crisis otra vez a nivel mundial. Pero nosotros estamos abordando de cara a nuestros asociados que busquen alternativas más allá del mercado extranjero. Y en este sentido es clave la transición energética.