CASTELLÓ. Castellón ha acogido esta semana el congreso de la calidad cerámica, Qualicer, que ha puesto de manifiesto la saturación de las redes de distribución eléctrica. Esta barrera se presenta en estos momentos, señaló en la jornada Samuel Pérez, responsable de Iberdrola, como la principal barrera para la descarbonización de los sectores industriales a través de la electrificación.
Según los mapas de capacidad de la Comisión Nacional de Mercados y la Competencia (CNMC), publicados en abril de 2026, la situación de la red de distribución es de clara saturación: Castellón presenta un 100% de nudos sin capacidad disponible, Valencia un 88% y Alicante un 80%.
Así, fuentes del sector advierten que la Comunitat Valenciana se enfrenta a una restricción estructural en sus redes eléctricas de distribución e inciden en que "la infraestructura disponible no crece al mismo ritmo que la demanda asociada a la reindustrialización, la electrificación y la descarbonización". "La coyuntura actual pone de manifiesto la conveniencia de incentivar y elevar la inversión en redes para evitar cuellos de botella que condicionen el crecimiento y la seguridad de suministro, especialmente en un territorio donde la competitividad industrial depende en gran medida de la calidad y disponibilidad de la infraestructura energética", señalan.
El representante de Iberdrola apuntó en Castellón que la planificación realizada por el Gobierno y Red Eléctrica para el periodo 2020-2025 dejó sin ejecutar un 40% de las actuaciones previstas. Asimismo, indicó que la planificación 2025-2030, que todavía se encuentra en fase de debate, se presenta como insuficiente.
En esta línea, las organizaciones empresariales reclaman desde hace tiempo un refuerzo de la red de distribución para elevar la capacidad de conexión y garantizar las inversiones industriales vinculadas a procesos de electrificación.
Demora en la ejecución de infraestructuras eléctricas
Por otra parte, un informe de la consultora PwC, elaborado para la Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (Aelec), remarca que el 84% de la planificación eléctrica de la Comunitat Valenciana arrastra retrasos, con demoras superiores a ocho años en la ejecución de infraestructuras de transporte.
Este déficit pone en riesgo, según reitera la actividad industrial, la futura demanda eléctrica y la electrificación prevista para el horizonte de 2030.
Según el análisis, el 84% de las posiciones destinadas a atender la demanda y apoyar la distribución de la red eléctrica en la Comunitat Valenciana siguen pendientes de ejecución. De ellas, seis fueron incluidas por primera vez en la planificación 2015-2020 y cinco en la correspondiente al periodo 2008-2016.
El estudio estima que estas actuaciones retrasadas concentran un volumen de inversión asociado superior a los 74 millones de euros. En cuanto a las subestaciones, PwC señala que la mitad de las instalaciones analizadas presentan retrasos, con una demora media de 8,7 años por subestación.
Además, añade que el 25% de las subestaciones acumula más de una década de retraso, lo que agrava las dificultades para reforzar la red y atender nuevas necesidades industriales, urbanas y de transporte eléctrico.
Por lo que respecta a las posiciones, el retraso medio asciende a siete años, con diferencias significativas según la planificación de origen. La mitad de las posiciones acumula al menos cuatro años de demora y un 25% de las instalaciones supera los nueve años de retraso, según la misma documentación.