Opinión

Opinión

EN LA FRONTERA

Pobre Cuba: sin pan y sin libertad

Publicado: 07/06/2026 · 06:00
Actualizado: 07/06/2026 · 09:34
  • Imagen de archivo de La Habana, Cuba
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

Tengo una adscripción sentimental hacia Cuba por la capacidad que ha tenido y tiene de generar grandísimos intelectuales y escritores desde Alejo Carpentier a Leonardo Padura pasando por el gran Cabrera Infante y el también gran Lezama Lima a quien el régimen comunista lo tenía enfilado por su homosexualidad: entendía la banda de Fidel Castro que esta inclinación conducía a un esteticismo vacuo y a gustos refinados al modo burgués. Lezama nunca podría ser un buen revolucionario. Bueno, esta fobia era propio de todos los países comunistas. En China, Mao los colgaba de los puentes y en la URSS los deportaban a los gulag de Siberia. Ernesto Guevara, al poco de la revolución, cuando los barbudos tomaron La Habana, gustaba de pegarles un tiro en la nunca acudiendo directamente a las prisiones.

 

Mi adscripción sentimental pasa también por sus grandes músicos como Pablo Milanés, ferviente defensor de la revolución en sus inicios, como el ya citado Cabrera Infante,  y que lentamente empezó a transitar por otros derroteros hasta el punto de que los matones del régimen sentenciaron que tenía ideas demasiado liberales: en los años sesenta lo internaron en un campo de concentración, cuando era un veinteañero.  Mi adscripción sentimental se queda ahí: jamás he visitado la isla. Hace años decía que "hasta que no se muera Fidel no voy", pensando ingenuamente que su fallecimiento propiciaría un cambio de régimen en una de las dictaduras más abyectas del mundo,  descontando a Corea del Norte. No es de extrañar  que Kim Jong-yu sea el único mandatario internacional que ha expresado su vehemente apoyo al actual 'establishment' cubano. Ni Putin ha abierto la boca: bastante tiene con la invasión (fallida) de Ucrania.

 

En Cuba se vivió medio normal, medio insisto, hasta la Caída del Muro en 1989. Era una economía  sostenida e intervenida por la URSS y sometida al total bloqueo comercial de EEUU que culminó con la ley Helms-Barton promulgada por Clinton en 1996, que reunificó legislaciones pre-existentes. Y aunque se vivía medio normal (vamos a dejarlo en cuarto y mitad) en 1980 se produce  la crisis de los "marielitos": exilio consentido por Castro en el que 125.000  ciudadanos "parias" y "degenerados") partieron hacia Miami fundamentalmente. Y se fueron porque el clima político y moral era irrespirable. Te podían espiar hasta en el inodoro.
 

  • Imagen de archivo del apagón generalizado en Cuba

Trump, tras la captura de  Nicolás Maduro, ha decretado una hambruna en Cuba: sin petróleo  y por tanto sin luz, sin alimentos ni medicinas básicas... sin nada. Solo ayuda humanitaria de México. Montones y más montones de  basura por las ciudades más importantes del país y los graves riesgos sanitarios que ello conlleva.  Y asegura (Trump) que cuando acabe con lo de  Irán se  pone con la Habana aunque ya está habiendo contactos de alto nivel bajo la tutela de Marcos Rubio, secretario de Estado e hijo del exilio  cubano en La Florida) con la esperanza neutralizar a toda la elite del poder: el Departamento de Justicia ya ha imputado a Raúl Castro por unos hechos que ocurrieron en el 96. Y el Tesoro norteamericano ya ha puesto sus garras (sanciones financieras) sobre Díaz Canel, su esposa, su hijastro y algunos más. Meliá ha cerrado 15 hoteles siguiendo los pasos de Iberostar bajo la amenaza directa de Trump de sancionar a las empresas que negocien con el holding público cubano  Gaex  (con importante participación del Ejército "revolucionario").

 

No sé que gana el ogro/payaso norteamericano con la hambruna y con la esperanza de colocar al frente del país al nieto de Raúl Castro que se llama Raúl Guillermo Castro "El Cangrejo" con quien la CIA ya ha hablado directamente. "El Cangrejo", una especie de Delcy en versión cubana. Como a Trump le suele salir el tiro por la culata en muchos asuntos (Irán, genocidio de baja intensidad en El Líbano, de alta intensidad en Gaza, la ensoñación de zamparse Groenlandia o de  someter a Canadá....) yo ya no me fío de nada.

 

Barak Obama intentó una tercera vía desbloqueando algunas de las severas restricciones de la Ley Helms-Burton y en la esperanza de que el pueblo cubano se rebelaría por sí solo contra los sátrapas. No sé.  Sí que sé  que convertir Cuba en una especie de Haití, que es lo que está haciendo Trump, no puede traer nada bueno. Pobre Cuba: sin pan y sin libertad (la que nunca ha tenido).  Y,  lo que es igual de  grave, "sin esperanza" como matizaba hace poco Padura en una entrevista.

 

Recibe toda la actualidad
Castellón Plaza

Recibe toda la actualidad de Castellón Plaza en tu correo

El Tourmalet