CASTELLÓ. El Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) participa en el proyecto RECRIT-CV coordinado por el ITE, como centro tecnológico de la energía, junto a AIDIMME (Instituto Tecnológico Metalmecánico) y AIMPLAS (Instituto Tecnológico del Plástico). Juntos han puesto en marcha este proyecto de investigación que quiere transformar las baterías de ion‑litio al final de su vida útil y los residuos electrónicos en una nueva fuente de materias primas para la industria. La iniciativa desarrollará tecnologías avanzadas para recuperar de forma sostenible metales críticos como litio, níquel, manganeso, cobalto, cobre, entre otros, presentes en baterías y placas de circuito impreso, y reintroducirlos en la cadena productiva con calidad suficiente para fabricar nuevas baterías, componentes electrónicos o pigmentos cerámicos.
Así, RECRIT CV está impulsado por cuatro centros tecnológicos valencianos de referencia, ITE, AIMPLAS, AIDIMME e ITC, y se alinea con el Reglamento de baterías (UE) 2023/1542 y el Reglamento (UE) 2024/1252 del Parlamento Europeo y del Consejo, por el que se establece un marco para garantizar el suministro seguro y sostenible de materias primas fundamentales. Dichos textos obligan a aumentar el reciclaje, elevar el contenido de material reciclado en las baterías nuevas y reducir la fuerte dependencia de la Unión Europea de materias primas procedentes de terceros países.
La generación de residuos eléctricos y electrónicos
Cada ciudadano europeo genera más de 16 kilos de residuos eléctricos y electrónicos al año, y en España la cifra se acerca a los 19 kilos, según diferentes investigadores especializados en economía circular. Dentro de este flujo, las baterías de ion‑litio de móviles, patinetes, vehículos eléctricos o sistemas de almacenamiento y las placas de circuitos impresos (PCBs) concentran una parte clave de los materiales que Bruselas considera críticos para la transición energética y digital. RECRIT‑CV quiere demostrar que es posible tratar localmente los residuos tecnológicos para obtener materias primas críticas con una pureza y unas prestaciones comparables a las de los materiales vírgenes, mediante el desarrollo y la aplicación de tecnologías y condiciones sostenibles que garanticen procesos técnicamente viables, económicamente rentables y medioambientalmente respetuosos.
Aunque la base tecnológica es compleja, el proyecto se ha diseñado con un enfoque muy práctico. En una primera fase, los equipos desarrollarán sistemas para identificar y desarmar las baterías y componentes de PCBs, separando de forma segura y automática sus distintas partes. El objetivo es obtener, por un lado, mezclas concentradas del material activo de las baterías y, por otro, fracciones de metales y plásticos lo más limpias posible, así como componentes valiosos de las placas electrónicas, como el cobre y tierras raras.
A partir de ahí, se aplicarán estrategias de hidrometalurgia avanzada (incluyendo procesos químicos y electroquímicos) y reciclado directo para extraer los metales más valiosos, como el litio, el níquel, el manganeso, el cobalto, el cobre, entre otros. En una tercera etapa, los metales recuperados se purificarán hasta alcanzar la calidad que exige la industria y se pondrán a prueba en aplicaciones reales. Con ellos se fabricarán, por ejemplo, nuevos materiales para baterías que se probarán en celdas prototipo, pigmentos para la industria cerámica o capas conductoras para componentes electrónicos.
Recuperaciones iguales o superiores al 80 %
RECRIT‑CV aspira a alcanzar recuperaciones iguales o superiores al 80% para litio, níquel, manganeso, cobalto y tierras raras clave como neodimio, praseodimio y disprosio, y situarse en torno al 70‑80% de recuperación para cobre, oro y plata. En cuanto a calidad, el objetivo es lograr purezas superiores al 95% en la mayoría de los metales recuperados y superar el 98% en determinados productos, como algunos óxidos destinados a pigmentos cerámicos. Más allá de los ensayos de laboratorio, el proyecto incluye una fase de validación en entorno relevante, en instalaciones piloto y en colaboración con empresas de la Comunitat Valenciana dedicadas a la gestión de residuos, el reciclaje, la fabricación de baterías, etc. El objetivo es que las soluciones demuestren su viabilidad técnica y económica y estén listas para su escalado industrial.
“El proyecto aspira a posicionar a la Comunitat Valenciana como un polo de referencia en reciclaje avanzado de baterías y residuos electrónicos y en recuperación de materias primas críticas, un ámbito llamado a crecer de forma sostenida en los próximos años”, señala Iván Esteve, responsable del proyecto en ITE, centro coordinador del proyecto. El proyecto RECRIT-CV ha sido financiado por IVACE+i y la Unión Europea dentro del Programa Operativo FEDER de la Comunidad Valenciana 2021–2027.
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