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Ramiro Navarro Abogados impulsa un área especializada en reclamaciones por fraude bancario

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CASTELLÓ. Ramiro Navarro Abogados refuerza su estructura profesional con la creación de un área específica dedicada a la defensa jurídica frente a fraudes informáticos y a las reclamaciones de responsabilidad bancaria, una realidad cada vez más presente —y más grave— tanto en el ámbito empresarial como en el particular.

La proliferación de estafas digitales —man in the middlephishingsmishingvishing, accesos indebidos a cuentas, suplantaciones de identidad o transferencias fraudulentas— ha dejado de ser un fenómeno aislado para convertirse en un problema estructural del sistema de banca digital. Cada año, más de 400.000 personas se ven afectadas por este tipo de fraudes, una cifra que, por sí sola, evidencia que algo no está funcionando correctamente en los mecanismos de control y prevención de las entidades financieras.

Ante este escenario, se hace imprescindible una respuesta jurídica altamente especializada, capaz de combinar conocimiento técnico, estrategia procesal y una comprensión real del funcionamiento interno de los bancos. Desde esta convicción nace esta nueva línea de práctica, concebida como un área transversal y plenamente integrada en esta boutique legal, orientada a exigir la responsabilidad de las entidades bancarias cuando no han actuado conforme a los estándares de diligencia, control y seguridad que legalmente les son exigibles.

La firma entiende la abogacía desde la especialización real, el trato directo con el cliente y la implicación personal en cada asunto. Frente a modelos generalistas o de volumen, Ramiro Navarro Abogados apuesta por un trabajo jurídico artesanal, riguroso y estratégicamente pensado desde el primer momento, donde cada caso se analiza en profundidad y sin soluciones prefabricadas.

El nuevo departamento nace, además, con una clara vocación de expansión nacional, prestando asesoramiento y defensa en todo el territorio. Juventud, dinamismo y excelencia técnica definen el ADN de la firma: un equipo ágil, en constante formación jurídica y tecnológica, que entiende que la confianza del cliente se construye con cercanía, claridad y resultados.

Ramiro Navarro subraya que el debate jurídico no puede reducirse a culpabilizar de forma automática al usuario:"Estamos ante una oleada de fraudes que no es coyuntural; es la consecuencia lógica de cómo se ha implantado la banca digital. Cuando el riesgo se traslada al entorno online, también debe trasladarse la responsabilidad. El marco normativo y la jurisprudencia avanzan claramente hacia una inversión de la carga de la prueba y hacia una responsabilidad cuasi objetiva de las entidades financieras, a las que se les exige mucho más que a un cliente: por medios, por conocimiento y por obligación legal de garantizar la seguridad. Ese es el verdadero punto de partida".

En este sentido, la reciente doctrina del Tribunal Supremo —Sentencia 571/2025— marca un antes y un después en este tipo de reclamaciones, al reforzar la exigencia de diligencia activa a las entidades financieras y poner el foco en su pasividad estructural. Falta de alertas de seguridad eficaces, inexistencia de bloqueos automáticos ante operativas anómalas, ausencia de controles reales en transferencias de elevado riesgo o sistemas que permiten ejecutar operaciones sin una verificación reforzada son solo algunos de los déficits que se están poniendo de manifiesto en los procedimientos judiciales.

La comparación con otros países resulta reveladora. En entornos como el Reino Unido existen sistemas más avanzados de verificación y confirmación del beneficiario (confirmation of payee), que reducen de forma drástica este tipo de fraudes. La ausencia de mecanismos equivalentes en España refuerza, aún más, la responsabilidad de las entidades cuando el daño se produce.

La nueva área se estructura para abordar estos asuntos con un enfoque integral: estudio jurídico del caso, análisis de evidencias y trazabilidad de las operaciones, reclamación previa, negociación con la entidad y, en su caso, interposición de la correspondiente demanda judicial. Todo ello con un estilo de trabajo que prioriza la claridad, la cercanía y la excelencia técnica: "No creemos en soluciones estándar. Cada fraude tiene su propia mecánica y es el banco quien debe acreditar que actuó con la diligencia debida. Cuando cientos de miles de personas se ven afectadas cada año, no estamos ante errores individuales, sino ante fallos sistémicos que generan responsabilidad".

Con esta nueva área, Ramiro Navarro Abogados consolida su posicionamiento como despacho especializado, independiente y altamente cualificado, reafirmando su compromiso con una abogacía exigente, moderna y alineada con los nuevos retos legales del mercado y de los negocios.

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