VILA-REAL. Las concejalas de Vila-real de Servicios Públicos, Maria Fajardo, y de Bienestar Animal, Ana Torres, han visitado el parque canino de la zona norte de la ciudad tras completarse la renovación de las papeleras de los diferentes espacios de esparcimiento para perros de Vila-real, una actuación enmarcada en el trabajo de mantenimiento y mejora continua de estas instalaciones municipales.
La actuación ha permitido renovar un total de once papeleras en los parques caninos de la Mayorazga, el Pilar, la avenida de Portugal, el barrio Melilla y el Pou. Además de sustituir los elementos más deteriorados, también se han incrementado los puntos de recogida de residuos en aquellos espacios donde se ha considerado necesario. Tras esta intervención, el Ayuntamiento dispone todavía de un stock de papeleras que permitirá seguir ejecutando nuevas actuaciones de mejora en otras zonas de la ciudad.
Durante la visita, las concejalas han conversado con personas usuarias del parque, que les han trasladado su valoración sobre el estado del espacio. En general, han expresado su satisfacción por el mantenimiento que se realiza de manera habitual, aunque también han planteado algunas propuestas de mejora, como la instalación de más bancos para sentarse o la revisión del cerramiento perimetral para reparar algunos puntos y evitar que los animales puedan salir del recinto.
Cerca de 13.000 animales de compañía
Torres ha destacado que «en Vila-real tenemos registrados cerca de 13.000 animales de compañía, una cifra que evidencia la importancia de seguir invirtiendo en espacios públicos adaptados a sus necesidades y a las de sus familias». Asimismo, ha remarcado que «las mejoras se planifican escuchando a las personas que hacen un uso habitual de estos parques, porque son ellas quienes mejor conocen las necesidades del día a día. Por eso seguimos trabajando en un plan de renovación y mejora que incluirá otros elementos de los parques, atendiendo a las demandas que nos trasladan los usuarios y usuarias».
Por su parte, la concejala de Servicios Públicos ha señalado que «cada vez son más los vecinos y vecinas de Vila-real que conviven con un perro, que forma parte de la familia, y desde el Ayuntamiento debemos procurar que disponga de las mejores condiciones posibles, velando por su bienestar y por unos espacios públicos de calidad». Fajardo también ha subrayado «la importancia del trabajo coordinado entre las concejalías de Servicios Públicos y Bienestar Animal, que permite dar una respuesta más eficaz a las necesidades de la ciudadanía y continuar mejorando los servicios municipales».
La tenencia responsable y el cumplimiento de la normativa
Asimismo, el Ayuntamiento recuerda la importancia de la tenencia responsable de los animales de compañía y del cumplimiento de la normativa vigente. En este sentido, la Ordenanza de Convivencia Ciudadana establece sanciones de entre 60 y 120 euros por no ir provisto de una bolsa de plástico para la recogida de las deposiciones del animal, así como por no recoger los excrementos sólidos que los animales depositen en la vía pública. No obstante, si los hechos se denuncian de acuerdo con la Ley 2/2023, de Bienestar Animal de la Comunitat Valenciana, no retirar los excrementos puede conllevar sanciones de entre 100 y 3.000 euros, al tratarse de una infracción leve, de acuerdo con el régimen sancionador previsto en esta norma.
La vicealcaldesa y concejala de Servicios Públicos, Maria Fajardo, recuerda al respecto que «los perros no ensucian las ciudades; quienes las ensucian son las personas que no cumplen con su obligación de recoger las cacas. A menudo acabamos señalando a los animales, cuando los únicos responsables son algunos propietarios incívicos. Los perros nos ofrecen fidelidad, compañía y afecto incondicional; lo mínimo que podemos hacer es corresponderles con una tenencia responsable. Recoger las cacas es una cuestión de convivencia, de respeto al vecindario e, incluso, de respeto hacia los propios animales, porque no es justo que su imagen quede asociada a un problema que no pueden evitar. Las cacas no llevan correa: los perros no son los incívicos; los incívicos son algunos dueños. No criminalicemos a los animales por el comportamiento de algunas personas. Los perros son fieles; el incivismo es exclusivamente humano».