El ciclo del CEU y la ACdP se abre en Benicàssim con un diálogo sobre la evangelización en la era digital

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CASTELLÓ. La Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) y la Universidad CEU Cardenal Herrera (CEU UCH) celebraron ayer en Villa Elisa la apertura de la cuarta edición del ciclo de conferencias Testigo Directo, con una mesa redonda dedicada a la comunicación de la fe en el contexto actual. Bajo el título “Comunicando la fe hoy: medios de comunicación y redes sociales”, la sesión reunió al director de cine y fundador de la Fundación INFINITO +1, Juan Manuel Cotelo; al sacerdote y creador del canal “Se buscan rebeldes”, Ignacio Amorós; y a Fray Marcos, fraile dominico OP y periodista, en un coloquio moderado por Paz Ferrín, responsable de medios de comunicación de la Diócesis de Segorbe-Castellón.

El encuentro, en el que colaboran el Ayuntamiento de Benicàssim, la Parroquia Santo Tomás de Villanueva, Simetría Grupo y Palasiet Thalasso Clinic & Hotel, abrió un espacio de diálogo y reflexión sobre el papel de la Iglesia en el entorno digital, los desafíos de la evangelización en una sociedad hiperconectada y la fuerza de los testimonios personales para transmitir la fe.

Durante la inauguración, la alcaldesa de Benicàssim, Susana Marqués, destacó el valor de iniciativas como el ciclo “Testigo Directo” en un contexto social marcado por la rapidez de la información y la polarización. Subrayó que la ciudad se convierte, gracias a este ciclo, en un lugar de encuentro, escucha y reflexión serena, especialmente necesario en una sociedad que demanda espacios donde pensar y construir una opinión crítica ante los desafíos actuales. Por su parte, el obispo de Segorbe-Castellón, monseñor Casimiro López Llorente, puso el acento en la dimensión evangelizadora y social de estas conferencias. Explicó que las sesiones ofrecen criterios para discernir la presencia cristiana en el mundo contemporáneo desde la doctrina social de la Iglesia y desde la búsqueda del bien común, siempre con la dignidad de la persona y Cristo en el centro de la mirada.

Evangelizar en el nuevo continente digital

La periodista Paz Ferrín planteó el principal interrogante de la sesión: cómo comunicar la fe en un mundo digital donde la comunicación es inmediata, accesible y global, pero en el que también resulta cada vez más complejo captar la atención y distinguir la verdad del ruido informativo. Recordó que millones de personas utilizan internet y las redes sociales no solo para entretenerse o informarse, sino también para buscar respuestas sobre el sentido de la vida, una realidad que interpela directamente a la misión evangelizadora de la Iglesia.

En este contexto, Juan Manuel Cotelo defendió que el mensaje del Evangelio permanece inalterable con los años: “El mensaje es el mismo, pero han cambiado las herramientas para comunicarlo, los canales”, explicó el director de cine. Para el cineasta, las redes sociales son simplemente una herramienta más al servicio de la transmisión de la fe. “Jesús sigue siendo el protagonista de cualquier iniciativa de evangelización”, afirmó, destacando que el estilo de Cristo se caracteriza por la sencillez, el servicio y la capacidad de valorar lo pequeño frente a una cultura que suele medir el éxito por la magnitud y la visibilidad.

Ignacio Amorós, por su parte, definió el ecosistema digital como un nuevo «continente» donde la Iglesia debe estar presente, porque es allí donde muchas personas buscan respuestas a cuestiones fundamentales relacionadas con la felicidad, el sufrimiento, la muerte o la fe. El sacerdote destacó el potencial de las nuevas plataformas para llegar a públicos muy amplios y compartió la experiencia de sus iniciativas digitales, que han alcanzado millones de visualizaciones gracias a contenidos que conectan la tradición cristiana con las inquietudes actuales.

Fray Marcos centró su intervención en la autenticidad como condición indispensable para comunicar la fe. “La sociedad no solo necesita creyentes, sino también gente creíble”, afirmó, invitando a los asistentes a preguntarse quién es realmente Jesús en sus vidas.

La fuerza de los testimonios, para llegar al corazón

Uno de los bloques más destacados de la conversación estuvo dedicado al poder de los testimonios. Los participantes coincidieron en señalar que las historias reales tienen una capacidad especial para abrir el corazón de las personas, porque muestran de forma tangible cómo actúa la fe en la vida cotidiana. “Hay que hablar de corazón a corazón”, explicó Amorós, que incidió en que, para ofrecer un testimonio de fe sólido, es importante contar también con una formación fundamentada en valores católicos, como la que transmiten las universidades y centros de formación de inspiración cristiana, como el CEU.

Por su parte, Cotelo señaló que cuando escuchamos un testimonio auténtico de fe, a alguien que lo vive, “nos resulta atractivo porque estamos hechos para ello”, explicó el cineasta. También recordó que nadie puede provocar por sí mismo la conversión de otro y que la misión del comunicador consiste en “abrir una ventana” para que actúe Dios.

La mesa también abordó los riesgos asociados al uso de las redes sociales, entre ellos la dependencia de los likes, la búsqueda constante de reconocimiento o la dificultad de crear espacios de silencio en medio de la sobreexposición informativa. Los ponentes coincidieron en la necesidad de mantener una sólida vida espiritual para evitar que la comunicación digital sustituya la relación personal con Dios. En este sentido, Fray Marcos insistió en no apartar nunca la mirada de Jesucristo, mientras que Amorós destacó el valor del silencio para discernir la voz de Dios en medio del ruido cotidiano. Para Juan Manuel Cotelo, la clave podría resumirse en una doble actitud: “Como consumidores de redes sociales, debemos ser extremadamente prudentes. Y como comunicadores del Evangelio, extremadamente audaces”.

Un mensaje de esperanza para el mundo actual

La sesión concluyó con una reflexión sobre la importancia de comunicar la fe desde la autenticidad, la cercanía y la esperanza. Los participantes animaron a los asistentes a aprovechar las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías, sin perder de vista el mensaje esencial del Evangelio y el encuentro personal con Cristo. Entre los mensajes finales compartidos por los ponentes, lanzaron tres ideas sencillas y directas que sintetizaron el espíritu del encuentro: «Dios te quiere y te quiere feliz», «Nunca nadie solo» y «Jesús todo lo hace nuevo». Un cierre que resumió la vocación del ciclo “Testigo Directo” de ofrecer espacios de reflexión capaces de iluminar los desafíos del presente desde la fe y el diálogo.

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