CASTELLÓ. Los indicadores de pobreza llevan tres años creciendo en la provincia de Castellón. En el año 2025 la tasa de riesgo de pobreza alcanzó el 17,8% y creció por segundo año consecutivo. según datos del Institut Valencià d'Estadística (IVE). Desde 2020, que alcanzó un 19,2%, descendió durante tres años consecutivos.
Después de la covid-19, los datos de pobreza en la provincia alcanzaron los mínimos de la última década, bajando dos años: un 14,3% en 2022 y 15,4% en 2023. Sin embargo, el índice de pobreza lleva tres años aumentando de manera progresiva hasta rozar, el año pasado, el máximo de los últimos 10 años, que fue en 2017 con un 20,6%.
La comarca de Castellón más afectada por esta problemática es El Baix Maestrat que, en 2025, alcanzó al 22,6% de su población, aunque experimentó un descenso del 4% respecto a 2024. Por el contrario, la que menor índice de pobreza ha tenido es la comarca de Els Ports, donde, el año pasado, la cifra fue del 14,2%, según los datos de IVE.
Desde Cáritas Diocesana Segorbe-Castellón, han hecho publico su balance del primer semestre de 2026, en el que la institución identifica "el agravamiento de la exclusión social y la cronificación de la pobreza" como los problemas principales de la provincia.

- Foto: SAVE THE CHILDREN
Francisco Mir, director de Cáritas en la provincia de Castellón, asegura que 1 de cada 5 habitantes de la Comunidad Valenciana sufre exclusión social, lo que se traduce en, aproximadamente, 1.130.000 personas de la autonomía. "La exclusión social es aquella situación en la que las personas que tienen algún tipo de ingreso no pueden llegar a final de mes porque no cubren las necesidades básicas. Más allá encontramos la pobreza —grado sumo de la exclusión social—, que se da cuando la persona no tiene cobertura para proyectar su vida dignamente", describe el director.
En cuanto al tipo de personas que más sufren algún tipo de exclusión social en la provincia, Mir explica que el perfil que más está creciendo, tanto en Castellón, como en la Comunidad, "es la familia monoparental sustentada por una madre con hijos", tal como explica el director, las mujeres son las que más sufren la exclusión social. El responsable de Cáritas también destaca que las personas que viven en situación de soledad no deseada y dependen de un Ingreso Mínimo Vital o Renta Valenciana "que no les alcanza para poder vivir dignamente", son el otro perfil que más sufre la exclusión social.
La precariedad laboral es el actual germen de este problema, según el balance de Cáritas Segorbe-Castellón, lo que provoca "no poder abordar un proyecto de vida digno en el que tenga cabida, por ejemplo, habitar una vivienda digna", explica su director. En este sentido, según datos de informes como PRESME o FOESSA, la precariedad en el trabajo afecta al 47% de los asalariados a nivel nacional.

- Gente paseando por una calle.
- Foto: EUROPA PRESS
Entorno rural y urbano
Existe una diferencia marcada entre cómo se sobrelleva la pobreza en entornos rurales y en entorno urbanos. Francisco Mir señala las redes de apoyo como un factor que condiciona la forma de afrontar este tipo de situaciones: "Los vínculos en zonas como El Baix Maestrat, donde están la familia, amigos y vecinos, implican una cercanía, ayuda y red de apoyo propias de pueblos pequeños donde esa situación de pobreza se puede paliar —que no solucionar—". Sin embargo, esto no ocurre en los entornos urbanos e industriales, donde, "a pesar de tener una mayor renta, la precariedad laboral dificulta aspectos como acceder a una vivienda digna", expone Mir.
A este respecto, el informe FOESSA apunta que cerca de 1 de cada 2 personas que viven de alquiler sufren exclusión social; una situación derivada, explica el director, por un "aumento de los precios en vivienda" que no se puede asumir con las condiciones laborales que se ofrecen.
Salud Mental
Las dificultades que desencadenan la exclusión social y la pobreza, explica el director de Cáritas Segorbe-Castellón, derivan en "problemas de salud mental, que cada vez está afectando a más familias". Por ello, desde el organismo eclesiástico existen proyectos como 'Bienestar' que, desde hace un año, se dedica a realizar labores de acompañamiento a familias en situación de vulnerabilidad con el fin de paliar la inestabilidad y el malestar emocional.
"Desde Cáritas, a través de trabajo grupal e individual intentamos que estas personas sean escuchadas y respetadas, que es lo que merecen, y puedan sentir la solidaridad y esperanza", expone Mir. Una iniciativa que, aclara el director, está "dando sus frutos", aunque el problema se agrava a un ritmo mayor que la capacidad de ayudar que tienen desde la organización.
Una cuestión de colaboración social e institucional
El director provincial de Cáritas hace especial hincapié en la importancia que tiene "dejar de mostrar indiferencia" ante este tipo de situaciones. "Por supuesto, hay que agradecer a todas aquellas instituciones y particulares que colaboran en combatir la pobreza y la exclusión social, pero la clave está en la colaboración entre todos los agentes sociales, incluida la administración. Por ello me gustaría hacer un llamamiento a la sociedad en Castellón para que sea corresponsable frente a la indiferencia", sentencia Francisco Mir.
________
BOLETÍN TITULARES CASTELLÓN PLAZA.
Las noticias más relevantes del día en Castellón, reunidas cada mañana en un solo correo para empezar el día informado. Suscríbete gratis al boletín aquí.