Àgueda Micó: "En los casos delicados, Compromís está siendo más leal con el PSPV que al revés"

10/02/2020 - 

VALÈNCIA. La Coalició Compromís, conformada por Bloc, Iniciativa y VerdsEquo, se ha consolidado en estos años como una fuerza de gobierno en la Comunitat Valenciana. Parte fundamental de los dos acuerdos del Botànic, bajo su mando se encuentran instituciones tan poderosas como el Ayuntamiento de València, además de ostentar la Vicepresidencia Primera del Consell con Mónica Oltra a la cabeza.

Valencia Plaza se reúne con la líder del Bloc y una de las coportavoces de Compromís, Àgueda Micó (L'Olleria, 1978), para analizar el inicio de legislatura del Botànic II, la actualidad política y futuro de la coalición. 

-Llevan siete meses de Botànic II y parece que les está costando más arrancar que en 2015. Es cierto que la repetición de elecciones generales no ha ayudado pero parece que hay menos frescura de ideas en el nuevo gobierno .¿Cómo lo ve?
-Este es un gobierno de continuidad y evidentemente no puede ser nunca lo mismo que un gobierno que entró después de tres legislaturas de mayoría absoluta del PP. No obstante, somos un gobierno que ya tiene unas políticas públicas que se están aplicando y unos proyectos encima de la mesa. En la negociación del Botànic II se acordó la continuidad de determinados temas pero también acción política nueva para seguir desarrollando la misma línea. Así que opino que las cosas están en marcha. Es verdad que hay nuevas personas y también consellerias de nueva creación, lo que provoca cambios administrativos y burocráticos pero esto es normal y más en gobiernos de coalición. También hay que recordar que, con la convocatoria electoral de noviembre, el conseller de Hacienda llegó a plantear la posibilidad de prorrogar los presupuestos. Afortunadamente, entre todos conseguimos que no fuera así porque pensábamos que era muy necesario que la acción política del Botànic se diferenciara de lo que pasaba en el resto del Estado. Esto es una prueba de que las cosas están funcionando.

-Se aprobaron los presupuestos no sin ciertas discrepancias. Discrepancias que se han dado también en otras cuestiones últimamente...
-Que pueda haber determinadas desavenencias forma parte de la normalidad de cualquier gobierno de coalición. Es algo a lo que tampoco le daría demasiada importancia porque, al final, para gobernar tampoco hace falta que seamos amigos de cuadrilla. Somos compañeros y nos basamos en los acuerdos políticos y en la acción que tenemos pactada en el Botànic II. Veo que eso ha funcionado y funciona bien y nos tenemos que acostumbrar a este tipo de gobierno.

-¿Diría que Compromís está igual de cómodo ahora que cuando entró en el Ejecutivo en 2015?
-Sí. El papel de Compromís ha sido clave en estos dos gobiernos. Hemos hecho y estamos haciendo una acción política muy valiente especialmente en las consellerias donde tenemos la iniciativa y eso nos hace sentir bien y cómodos. Nuestro objetivo es transformar la sociedad y estamos aprovechando la ocasión. Así que mientras tengamos capacidad de acción y de desarrollar las políticas que queremos, estamos a gusto.

-Días atrás, por ejemplo, la Conselleria de Educación (Compromís) y la de Justicia (PSPV) chocaron por la Ley de Función Pública y en concreto por el requisito lingüístico y no salió adelante. ¿Es preciso todo esto para aprobar algo?
-La gente tiene que entender que nunca puedes hacer lo que quieres al 100% en un gobierno de coalición, así que se trata de conjugar los diferentes programas políticos ajustándolos a cada caso. Sobre este tema, se ha trabajado con sindicatos, universidades y entidades del ramo para buscar un consenso a la hora de aplicar esta cuestión relativa a la competencia lingüística. Aquí hay una cosa clara: cualquier valenciano tiene derecho a poder ir a la Administración Pública y que la atiendan en su lengua y esto creo que es algo compartido por todos los partidos del Botànic pero también por el conjunto de la ciudadanía. Al final se trata de cómo perfilamos eso dentro de la aplicación de la ley y del reglamento y cuando ya esté cerrado, llevarlo al Pleno del Consell para que se apruebe. Quizá el error a veces, no sólo en este caso sino en algunos otros también, es llevar algún tema al 'consellet' cuando todavía no está acordado. En cualquier caso, estoy convencida de llegaremos a un consenso rápidamente y se aprobará sin problemas.

-Usted, como máxima responsable del Bloc y coportavoz de Compromís, ¿le ha perdonado ya a Ximo Puig que impulsara un adelanto electoral sin consenso?
-(ríe) Sí. Evidentemente, no nos gustó que se hiciera de forma unilateral. Ahora bien, hay una cosa que tiene que estar por encima de los actos de competitividad electoral y es la capacidad de poder transformar tu país desde el gobierno. Nuestro proyecto quiere aprovechar las oportunidades que tiene para cambiar la realidad que nos rodea. Y si para eso debemos llegar a acuerdos con otros partidos, lo hacemos y lo haremos aunque su actitud en determinados momentos no sea, para nosotros, leal.

-¿Ese recuerdo siempre estará ahí?
-Pero es que eso siempre ha estado ahí. Nos conocemos desde hace mucho tiempo. El Bloc tiene una gran tradición de coaliciones con los socialistas en gobiernos locales y somos conscientes de quiénes son nuestros socios. Al final, el juego político comporta este tipo de actuaciones entre compañeros de gobierno y lo aceptamos deportivamente.

-Hay gente en el Bloc que piensa que haga lo que se haga la que manda realmente en Compromís es Mónica Oltra. ¿Lo ve así?
-Para empezar, esa gente que necesita justificar su situación diciendo que Mónica toma todas las decisiones, lo que parece decir en el fondo es que lamentan no estar ellos tomándolas. Así que no tengo nada que decirles y además me parece entrar en una confrontación que no es real.

-¿No cree que Oltra e Iniciativa tratan de dar apoyo a los que se muestran críticos con la dirección del Bloc o cuanto menos intentan influir en las decisiones de su cúpula? Un ejemplo fue en el apoyo de Oltra a la designación de Enric Morera como presidente de Les Corts, cuando existían dudas sobre ello.
-No lo veo así. En el caso de Morera, por ejemplo, desde la dirección del Bloc no queríamos mezclar la negociación del Botànic con la Presidencia de Les Corts, principalmente para no dar por hecho que Ximo Puig iba a ser presidente antes de hablar del programa y la estructura del Consell. Al margen de eso, desde la dirección del Bloc teníamos claro que Morera había hecho un buen trabajo y debía continuar. Por otro lado, fue Puig y no Mónica quien salió primero públicamente a decir que quería que Morera siguiera. 

-Pero no me negará que la vida interna de Compromís es intensa y en aquel momento hubo conflicto.
-Compromís es una coalición. Compartimos muchas cosas pero nuestros partidos tienen su vida interna pero cuando hablamos de pactos, candidaturas etc tenemos que buscar el equilibrio. También ocurre que a veces hay personas del Bloc e Iniciativa que están de acuerdo y otras personas del Bloc e Iniciativa piensan de otra manera. Ejemplo de esto fue la apuesta en las elecciones generales que se hizo por pactar con Íñigo Errejón.

-Ahora que habla de Errejón, ¿no se han arrepentido de esa alianza? ¿cree que se precipitaron?
-Compromís tiene un reto pendiente sobre cómo afrontar las elecciones generales para conseguir que los valencianos nos vean como la mejor opción para defender sus intereses en España y solucionar ese voto dual tan grande que hay. Para ello, hemos buscado acuerdos con formaciones -Equo, entre otras, y ahora Más País- que nos permita mantener la coherencia y actuar bajo nuestro prisma valenciano. Es cierto que fue muy precipitado para todos, para Errejón el primero. Ahora quizá puedes pensar que tendría que haber centrado su campaña en Madrid por lo difícil que era cuajar en apenas dos meses en otros sitios. En cualquier caso, creo que Compromís debe apostar por este tipo de alianzas que sean de igual a igual y que nos permita juntar fuerzas sin sentir que estamos bajo el influjo de partidos de ámbito estatal. Obviamente tenemos el reto de mejorar electoralmente pero creo que ahora empezamos a vernos útiles en Madrid porque hay 32 diputados valencianos pero el único que ha presentado la agenda del Botànic para un acuerdo con el nuevo gobierno es Joan Baldoví. Eso es representar los intereses valencianos.

-¿Entonces ve la alianza con Íñigo Errejón a medio plazo al menos?
-Sí, claro. Apostamos por este tipo de alianzas. Eso sí, no queremos una relación con ellos como la que tuvimos con Podemos, sino como la que tenemos con Más Mallorca o la CHA, por ejemplo.

-Viendo las elecciones en ciernes en Cataluña, País Vasco, Galicia... ¿en Compromís confian en que Pedro Sánchez cumpla con su promesa de presentar un modelo de financiación en septiembre?
-Es su responsabilidad. Si no lo hace, deberemos tener una actitud de mucha fortaleza. Sobre la mesa hay material de sobra para presentar ya un informe. Somos conscientes de que el modelo que se presente luego se debe negociar, presentarlo en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) y que después se apruebe en el Congreso. Pero lo que queremos es que haya una propuesta. Lo que hay que entender es que esto es primordial para solucionar el problema territorial: las Comunidades Autónomas somos los que garantizamos el Estado Bienestar y tenemos un grave problema de financiación. Estamos jugando con el pan de cada día de la gente, con las listas de espera, las políticas sociales, la educación... Debe ser valiente y si no lo es tendremos una actitud de dureza.

-¿Pone la mano en el fuego por que va a haber el informe prometido?
-No. 

-Parece que el futuro de Compromís podría avanzar, por las últimas declaraciones públicas, hacia una federación de partidos. ¿Está de acuerdo con esa fórmula?
-Estoy de acuerdo con cualquier fórmula que implique profundizar y avanzar en Compromís. Deberemos hablarlo entre todos y encontrar esa fórmula.

-Algunos han interpretado las últimas apariciones de su compañero Vicent Marzà como un paso adelante de cara al futuro. ¿Le ve como candidato a la Generalitat?
-Compromís está configurado por muchos liderazgos. El principal referente es la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, y nosotros estaremos a su lado en lo que ella decida hacer. Marzà es otro gran referente y tiene todo mi reconocimiento y apoyo para estar donde quiera estar. A día de hoy, Oltra es la vicepresidenta y está haciendo una gran labor con las políticas inclusivas y Marzà es un gran conseller que está haciendo un trabajo muy importante en Educación, Cultura y Deporte. 

-¿Y qué opina de Oltra fuera candidata a la Alcaldía de València?
-Insisto, Mónica es el principal referente de Compromís y en lo que ella decida hacer sobre estas cosas me encontrará a su lado.

-Fuset se sentará en el banquillo por el caso del trabajador fallecido en el montaje de la Feria de Julio¿Ve exagerado que se pida su dimisión?
-Es un asunto muy delicado. Estamos hablando de la muerte de una persona en un accidente laboral. Algo que no es la primera vez que ocurre en una Administración y es complejo. Por otro lado, me parece feo y grave que se utilice políticamente una cuestión tan delicada como un accidente laboral. No estamos hablando de corrupción.

-El juez instructor ve prevaricación por un "trueque ilegítimo" dándole a la empresa que montó las gradas la gestión también del kiosko-bar. No le acusa porque tendría que abrir una nueva causa.
-La actuación que ha tenido el Ayuntamiento y el concejal pensamos que es la correcta y basada em el respaldo de los informes técnicos. Por eso nosotros le damos apoyo y no pensamos que sea un caso de homicidio imprudente, por lo que terminará archivándose. No vemos que haya causalidad porque se siguieron los informes y procedimientos que siempre se siguen. En este caso, recordemos que una empresa es la que desarrollaba la Feria de Julio y la que montaba la grada, por lo que la responsabilidad de riesgos laborales no la tiene el Ayuntamiento sino la empresa. Esa es una de las cosas que no entendemos y deberá desarrollarse el juicio para poner sobre la mesa todo lo que ha pasado. Pero nosotros no vemos esa relación de causalidad y Fuset tiene nuestro apoyo.

-¿Y no hacen una reflexión ahora que gobiernan sobre la judicialización de la política? ¿No piensan que igual abusaron de ello cuando estaban en la oposición en algunos casos?
-No creo que sea así. El contexto de entonces no era el mismo. Hablamos de un momento en el que había tramas de corrupción tan potentes que hasta entre ellos batallaban por conseguir malversar más dinero público. El PP había perdido el oremus: no discernían entre qué era la Administración y cuáles eran sus intereses políticos y personales. Eso pasaba porque ellos veían que hacían las cosas y que elección tras elección ganaban con mayoría absoluta, lo que contribuía a que pensaran que podían hacer lo que les diera la gana. En unas circunstancias así, nosotros, otros partidos y otros movimientos sociales, no teníamos más remedio que judicializar esa corrupción política. No estamos en el mismo punto y la prueba es que el PP intenta incriminar al Govern de la Nau en cualquier cosa y todas las causas se están archivando.

-¿No está la relación entre el PSPV y Compromís demasiado desgastada en el Ayuntamiento de València para estar tan al principio del mandato?
-Pienso que la actitud de Compromís ante los casos o cuestiones complejas y delicadas que pueden afectar al PSPV y la actitud del PSPV respecto a las cuestiones delicadas que pueden afectar a Compromís, no es la misma. No hay la misma reciprocidad. Creo que nosotros tenemos una actitud más leal que la que ellos están teniendo con nosotros.

-¿Pero habla de València ciudad o en general?
-No solo en el Ayuntamiento, hablo en general.


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