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en recuerdo de la batalla de 1938

La subida al Castillo de la Vall d'Uixó cumple una década

Un grupo de voluntarios 'revive' la batalla que enfrentó a sublevados y republicanos en diciembre de 1938 por el enclave

5/01/2020 - 

CASTELLÓN.- Diez años ha convertido la subida al Castillo de la Vall d'Uixó en un clásico de las rutas de montañas que se celebran en la provincia de Castellón. A través de la Asociación Cultural "Muntanyes de la Guerra", esta excursión que discurre por el barranco de la Horteta, el Coll de Mena y asciende hacia el Castillo de la Noguera es visita obligada cuando ya casi finaliza el año para aquellos valleros, castellonenses y visitantes de la provincia de Valencia que les gusta recorrer los escenarios de combate de la pasada Guerra Civil, lugares que los anglosajones denominan Lands Scape of War. El pasado 29 de diciembre, un grupo de voluntarios revivió la efeméride.

La toma o la defensa del castillo de Vall d'Uixó significó el último combate entre las dos mejores infanterías (la franquista y la republicana) que había en ese momento en el territorio de la Comunidad Valenciana y se desarrolló durante el último día de diciembre de 1938. Durante esa jornada cuatro batallones del bando sublevado se lanzaron al ataque en una operación de "corto recorrido" con la única misión de conquistar la antigua fortaleza de origen musulmán y ubicar allí un nuevo "Centro de Resistencia".

Desde el primer momento y contra todo pronóstico la defensa republicana fue férrea y resistió la fuerte barrera artillera y el primer asalto desde las posiciones del Frontó, en dirección a las minas de Caolín. Más fácil les resultó a los regulares y tropas africanas de la Mehal.la de Gomara nº 2 conquistar, pese a un inesperado refuerzo aéreo, las posiciones de La Riera y el Puntal Redó, enclave básico para la operación pues prácticamente se cortaba así, cualquier llegada de reservas al lugar.

La lucha fue muy dura y el parón necesario tras la muerte del alférez Gómez de Dios que comandaba la compañía que entabló contacto con los primeros resistentes aislados en el Coll de Mena. La operación no se podía detener, pronto se iba a hacer de noche, si no se continuaba el ascenso.

La tenaz resistencia obligó a realizar una maniobra complicada y arriesgada entre la Infantería y la Artillería. Probada en Levante por primera vez y de excelente resultado en la Sierra de Pandols, en el Ebro, los infantes de los batallones franquistas comenzaron a subir la pendiente hacia la cota 366 protegidos por los obuses propios que fueron acompañando a los soldados hasta prácticamente tocar los lienzos de las murallas mientras los soldados de la 75 Brigada Mixta se refugiaban de los cientos de explosiones. 

Así fue como las tropas de la 55ª División que comandaba el Coronel Enrique Adrados llegaron a la fortaleza y rodearon a los defensores que huyeron por las desfiladas y barrancadas en retirada. Cuando las tropas defensoras quisieron reaccionar los asaltantes apostados en lugares estratégicos y munición de sobra traída de forma rápida y eficaz mediante la construcción de una senda construida vertiginosamente por la 10ª Compañía de Zapadores, aguantaron el contraataque republicano esa misma tarde y el siguiente, del día primero de enero de 1939.

Esta es la historia que otro año más los socios de la Asociación Cultural "Les Muntanyes de la Guerra" han impartido en la entrada Sur del "Shûn del cerro Uixó" su conferencia histórica-militar a los más de 120 senderistas que con un clima inmejorable y un entusiasmo excelente han recorrido los 5 kilómetros que separan la localidad de la fortaleza medieval.

Este año la sorpresa ha sido mayúscula para los senderistas pues en la torre de entrada de la atalaya les esperaban por sorpresa unos soldados del bando republicano del Grupo de Recreación de la Guerra Civil, Línea XYZ de Valencia que estaban grabando un audiovisual para el joven director valenciano Pablo Pagán, que ya rodó en Viver el cortometraje Pawns ambientado también en la Guerra Civil.

           

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