Las bestorres y murallas de Portell de Morella, una fortificación cristiana con ocho siglos de vida

Esta fortificación de nueva planta estaría entre las más antiguas de la Comunitat
21/11/2019 - 

CASTELLÓ (EP). Los trabajos arqueológicos en dos de las bestorres de las murallas de Portell de Morella han concluido que se trata de una obra cristiana realizada en el siglo XIII, según ha informado el Ayuntamiento de esta localidad en un comunicado.

Estos datos permiten afirmar que las murallas de Portell de Morella formarían parte de una fortificación cristiana de nueva planta, posiblemente la más antigua de la Comunitat Valenciana.

Durante el año 2019 el Ayuntamiento de Portell de Morella ha realizado dos intervenciones de carácter patrimonial para documentar, consolidar y poner en valor dos de sus bestorres y parte de los lienzos de muralla conservados.

Estas intervenciones se han realizado en el marco de las convocatorias de ayudas POFEDER con la colaboración de la Diputación de Castellón y de las recientemente concedidas por parte de la Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte para actuaciones de conservación y protección de los bienes inmuebles del patrimonio cultural de la Comunitat Valenciana.

Estas intervenciones forman parte de un proyecto más "ambicioso "dirigido por los arquitectos Antonio García Blay y José Antonio Ruiz Suaña, que tiene como objetivo intervenir en todos los menajes conservados y realizar excavaciones arqueológicas en extensión, trabajos que permitirán establecer con más precisión la evolución urbanística de Portell de Morella en la Edad Media, así como establecer la relación entre la torre campanario y los lienzos murarios.

Los arqueólogos Pablo García Borja y Joan Enric Palmer Broch han estado al cargo de las investigaciones arqueológicas. Éstas han consistido en la excavación arqueológica del subsuelo de dos de las bestorres y en el estudio murario de los menajes conservados.

Las actuaciones en la torre de la casa abadía se han dado por finalizadas, estableciendo una secuencia de ocupaciones que arranca en el siglo XIII y finaliza en la época contemporánea. Destaca la documentación de diferentes reformas como su cierre en el siglo XV, pasando de ser una bestorre a una torre cerrada; las reparaciones durante las guerras carlistas o su uso posterior como palomar.

Los estudios de los materiales arqueológicos recuperados han sido realizados por un equipo multidisciplinario que incluye especialistas en carpología -Guillem Pérez Jordà-, fauna -Cristina Real Margalef-, antracología -Yolanda Carrión Marco- y arqueometria -Marta Valls Llorens- adscritos al CSIC y a las universidades de Valencia y Barcelona.

Los investigadores han determinado que la realización de las bestorres y de la muralla responden a una obra cristiana del siglo XIII, cronología que ha sido ratificada por el radiocarbono; y se ha establecido que el basamento de la bestorre-casa abadía se realizaría en algún momento entre el 1225 y el 1298, no documentándose hasta el momento ningún resto andalusí en las excavaciones.


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