El Consell tramita ampliar y modernizar otras siete

Les Coves de Vinromà y les Useres albergarán dos nuevas granjas porcinas 

26/06/2022 - 

CASTELLÓ. La Conselleria de Desarrollo Rural tramita en la actualidad dos proyectos de construcción de nuevas granjas porcinas en les Coves de Vinromà y les Useres. Además, también gestiona la legalización y ampliación de dos explotaciones más en Forcall, así como mejoras tecnológicas en otros cinco recintos ganaderos, todos ellos situados en pequeños municipios del tercio norte de la provincia de Castellón.

De la decena de proyectos del sector porcino cuyos expedientes duermen en los despachos de la Conselleria de Desarrollo Rural, el más ambicioso se emplazará en les Coves de Vinromà, muy cerca de la carretera CV-133 que une la localidad con Alcalà de Xivert. Fuentes del Consell han explicado que el proyecto privado ya cuenta con la Declaración de Impacto Ambiental favorable. El promotor pretendía construir una explotación con capacidad para 4.278 cerdos de engorde, pero finalmente el Consell solo le ha autorizado 3.833 cabezas porcinas. 

La granja se asentará en una parcela de 31.090 metros cuadrados, donde se construirán tres naves y seis silos. El empresario impulsor de la explotación basará su negocio en el engorde de ganado porcino desde los 15 a los 100 kilos de peso durante unos cinco meses.


Más al sur, en les Useres, otro empresario proyecta la construcción de una explotación con capacidad para la cría intensiva de hasta 1.000 cerdos de cebo, cuya Declaración de Impacto Ambiental también ha sido aprobada. La granja estará ubicada muy cerca de la Rambla de la Viuda, en unos terrenos que hoy albergan almendros y algarrobos. En este caso, en la explotación se cebarán lechones de 18 kilos durante unos cinco meses para su posterior venta cuando alcancen los 100 kilos de peso.

Legalización de una gran granja en Forcall

La conselleria también ha estimado otra Declaración de Impacto Ambiental para legalizar en Forcall una explotación porcina abierta en el año 1979, cuyas instalaciones han sido reformadas en fechas recientes. La empresa Torre Almela amplió el recinto a 11 naves y ahora pretende regularizarlas. La explotación, de 109.033 metros cuadrados, está ubicada muy cerca de la carretera CV-14 y tiene capacidad para albergar hasta 3.194 lechones. Tras nacer, los animales son trasladados a otros cebaderos para el proceso de cría.

También en Forcall, el Consell ha aprobado la Declaración de Impacto Ambiental para legalizar otra granja intensiva de cerdos que lleva en funcionamiento desde el año 1975. La empresa Masía Barberá explota un parque de 650 cabezas en dos modalidades productivas: una primera con 500 cerdas cuyos lechones son criados hasta que pesan 20 kilos; y una segunda formada por 150 cerdas cuyo proceso de engorde se alarga hasta los 100 kilos de peso. La autorización obliga a los propietarios del recinto a eliminar una de las 12 naves existentes y una de las cinco balsas de purines por exigencias medioambientales.

Mejoras en otras cinco explotaciones

Según las mismas fuentes autonómicas, las cinco restantes autorizaciones ambientales integradas corresponden a explotaciones porcinas inmersas en procesos de modernización tecnológica. Dos de ellas están ubicadas en Catí y Benlloc y ya cuentan con el permiso aprobado. La primera granja alberga hasta 3.000 cerdos de cebo en cuatro naves, mientras la segunda suma 2.000 cerdas reproductoras, 120 cerdas de reposición y 3.000 de transición distribuidas en 21 naves.

Las tres últimas tienen pendiente de aprobación la Autorización Ambiental Integrada. La ubicada en la Salzadella posee permiso para albergar 2.600 cerdos de cebo en tres naves. La de Rossell dispone de autorización para 3.005 cabezas mientras la restante, ubicada en Canet lo Roig, también aguarda el permiso autonómico para introducir mejoras tecnológicas.