Martí visita las obras de carreteras en El Toro y se interesa por la movilidad en el Alto Palancia

2/09/2019 - 

CASTELLÓ. El presidente de la Diputación, José Martí, ha visitado este lunes la comarca del Alto Palancia con motivo del inicio de las actuaciones que la institución va a realizar en distintas carreteras de la provincia por un montante de 2,7 millones de euros. Junto al diputado provincial de Carreteras y Desarrollo Rural, Santi Pérez, Martí se ha desplazado hasta la localidad de El Toro, donde ha sido recibido por el alcalde, Alberto Lázaro.

Las máquinas y los operarios ya están actuando en la pavimentación y renovación de la señalización de la CV-240. Se trata de unos trabajos que tienen un presupuesto de 286.288 euros a lo largo de cuatro kilómetros, en la zona que limita con la provincia de Teruel. Este vial se ha incorporado recientemente al catálogo de carreteras de la Diputación.

Martí ha señalado que está haciendo "lo que me corresponde como presidente de la Diputación, pisar el territorio para conocer de primera mano cuáles son las dificultades que existen en la zona". Al respecto ha recordado que la CV-240 se encuentra en una zona muy alta de la provincia de Castellón, en la zona limítrofe con Teruel, "donde en invierno hace frío y nieva".

Ha añadido que "conocer los problemas existentes es fundamental a la hora de luchar contra la despoblación". También ha dicho que es "esencial que las vías se conserven en buen estado y que las poblaciones dispongan de unos óptimos accesos". Por ello, "vamos a actuar para posibilitar algo tan básico como la existencia de unas buenas comunicaciones por carretera". "Somos conscientes de que frenar la despoblación no es una tarea fácil, es un reto que tenemos todos y estamos obligados a hacer todo lo que esté en nuestras manos", ha señalado.

La CV-240 es una vía muy utilizada por turismos y por tractores porque en la zona hay plantaciones de carrasca trufera. Sobre ella, el director de las obras de asfaltado de la Diputación, Manuel Montoliu, ha explicado que la actuación consiste en la realización de labores de conservación ordinaria. "Se están limpiando las cunetas y algunos arcenes para que la vía gane en visibilidad", algo que según ha dicho, "es muy importante porque permite canalizar el agua para que salga por los puntos adecuados sin que se produzca deterioro alguno de la calzada".

Además, en las curvas cerradas "se elimina el desbroce para mejorar la visibilidad y reducir el peligro de sufrir un accidente, que suele estar presente en las carreteras de montaña". Son unos trabajos que finalizarán esta misma semana si no se producen imprevistos meteorológicos.


Martí también ha visitado las localidades de Sot de Ferrer y Bejís, donde se ha reunido con sus primeros ediles, Ramón Martínez y María José Madrid. Ambos han expuesto los problemas de comunicación terrestre por los que están atravesando sus poblaciones y las posibles soluciones a los mismos, cuya viabilidad técnica será estudiada por el diputado provincial de Carreteras y los técnicos de la Diputación.

El alcalde de Sot de Ferrer ha explicado que la carretera de acceso al pueblo desde la autovía no es accesible ni para autobuses, ni para camiones, y que además carece de arcén, una circunstancia que obliga a las personas mayores del pueblo a caminar cuesta arriba durante aproximadamente un kilómetro para llegar a la parada del autobús que les debe trasladar a Segorbe o al Hospital de Sagunto. Por ello, solicita que la Diputación mejore la vía y construya un carril peatonal para que los viandantes no corran el riesgo de sufrir accidentes.


Por su parte, la alcaldesa de Bejís, María José Madrid, también ha solicitado que la Diputación actúe para poner solución a la problemática que se crea con la salida a los mercados del agua de la planta embotelladora local. Así, para poner rumbo a Castelló o València los camiones se ven abocados a utilizar la N-235, una carretera autonómica que atraviesa el término de la cercana localidad de Teresa, creando en la misma importantes problemas de inseguridad vial.

Por ello, y para que la salida de la mercancía hacia los mercados sea más fluida, la alcaldesa propone que se asfalte el conocido como camino de la gravera, que es una vía con anchura suficiente para absorber el tráfico que genera la planta embotelladora de Bejís. El camino discurre por el término municipal de Torás, razón por la que habrá que contar con este municipio a la hora de encontrar la mejor solución posible.

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